Todos los caminos conducen a China. Detrás del impeachment a Trump

en Aromo/El Aromo n° 108/Novedades

Nadia Bustos
Grupo de Análisis internacional


La crisis política en Estados Unidos sigue profundizándose, esta vez, al ponerse en marcha un proceso de impeachment contra el presidente. Una situación impensada para muchos: El principal dirigente de una de las burguesías más importantes del mundo, es sometido a juicio político.

El hecho sirvió a los demócratas para avanzar varios casilleros en la carrera por las presidenciales 2020. Recordemos que luego de las elecciones de medio término del año pasado, ese partido se hizo con el control de la Cámara de Representantes. Con este ímpetu ejecutaron una jugada muy osada, elevando a la Cámara el pedido investigación formal y destitución del presidente.

La ficha de la victoria fue la prueba de que Trump pidió ayuda a Ucrania para ganar las elecciones del próximo año. Al parecer (y todas las pruebas van en ese sentido), Trump ofreció al presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, el envío de varios millones en ayuda militar a cambio de conseguir información que perjudique a Joe Biden, uno de los principales candidatos demócratas a las presidenciales.

El vínculo de Biden con Ucrania se remonta a cuando éste era vicepresidente de Obama. En ese entonces, el Departamento de Estado había comenzado a investigar un caso de corrupción vinculado a Burisma Holdings, una de las mayores empresas ucranianas de gas. Al mismo tiempo, Huter Biden, hijo del vicepresidente, comenzó a trabajar para la entidad como miembro de su junta interna. Trump esperaba encontrar algún dato que pruebe conflictos de intereses y utilizarlo en su contra durante la campaña.

Los demócratas consiguieron la conversación y testigos importantes que confirmaban el pedido de Trump al presidente ucraniano. Entre ellos, la embajadora de Ucrania, Marie Yovanovitch; Fiona Hill, miembro del Consejo de Seguridad; Alexander Vindman, Teniente Coronel del Ejército y asesor experto en Ucrania; William Taylor, máximo representante de Estados Unidos en Ucrania desde junio.

En este contexto, los republicanos cerraron filas alrededor de Trump y evitaron hacer comentarios al respecto. Las pruebas contra el presidente son contundentes y el procedimiento establecido por los demócratas no los favorece: declaraciones televisadas, la publicación de las transcripciones de algunas declaraciones celebradas en privado y que el Comité de Inteligencia, encargado del grueso de la investigación, elabore un informe final.

Este informe se envía al Comité Judicial, donde sus miembros decidirán si hay motivos para la destitución y presentarán los cargos correspondientes ante la Cámara de Representantes. Tanto el Comité Judicial como el de Inteligencia son controlados por los demócratas.

La Cámara de Diputados debatirá cada artículo y votará si se debe destituir. Si la mayoría vota a favor, los artículos se envían al Senado para su juicio. En Senadores hay mayoría republicana, por lo que es poco probable que se apruebe la destitución.

Lo importante de este proceso, no es tanto su desenlace, sino su contenido. La avanzada demócrata no empieza con las pruebas en contra del presidente, sino con el descontento de una fracción de la burguesía norteamericana con la estrategia Trump. Esto es lo que hay que analizar en profundidad.

La izquierda argentina prestó poca atención al asunto. El PO cree que el fracaso de la estrategia de Trump y la avanzada de la crisis expresa el intento de las “masas con entrar en escena”i. La base de este argumento son la huelga de General Motors, docentes y el crecimiento del apoyo a Bernie Sanders. Es decir, el propio argumento muestra que todo el descontento es capitalizado por una fracción de la burguesía, pero prefieren señalar lo contrario. Para el PTS esta crisis es producto del “agotamiento de la hegemonía neoliberal y la crisis capitalista de 2008”ii. Es decir, no conocen el programa político de Trump. Tanto para el PO Tendencia como para Izquierda Socialista, el hecho no merece la mayor importancia, dado que no hicieron ningún balance al respecto.

Detrás de escena

No es posible que la oposición a Trump llegue hasta el impeachment sin que antes encolumne detrás de un interés en común. Si prestamos atención, el principal problema de la burguesía norteamericana aparece al mirar hacia Asia. Hay una fracción importante del empresariado yanqui que depende del comercio con China, ya sea para la importación como también para la exportación.  Sin embargo, hay otros capitales que no son lo suficientemente competitivos para hacerle frente al gigante asiático.

Hasta el momento, la estrategia Trump fue la extensión de la guerra comercial, la cual lleva más de un año en curso. Al poner contra las cuerdas a los chinos, busca conseguir acuerdos más beneficiosos para el sector afectado.

Una primera parte de esta negociación aborda las cuestiones vinculadas al robo la propiedad intelectual, el acceso a los servicios financieros y la compra de productos agrícolas estadounidenses por parte de China. Un acuerdo de este tipo no implica un levantamiento de los aranceles en cuestión, sino una primera base para seguir negociando. Incluso, si ambos países no llegan a un acuerdo, es probable que en diciembre se implemente una nueva tanda de aranceles.

La campaña más fuerte contra esta guerra comercial vino de la Cámara de Comercio, la cual agrupa capitales diversos, afectados por diferentes motivos. Para simplificar, los podemos dividir en dos grandes grupos en función de los intereses.

Por un lado, los que exportan a China, afectados por la imposición de tarifas. Este sector incluye a la burguesía agraria estadounidense. En particular, soja, maíz, nueces y carne de cerdo. También podemos ubicar en esta misma línea a la industria láctea. Este sector es el que más atención recibió del gobierno, el cual entregó un total de $28 mil millones de dólares en subsidios a los agricultores que han perdido ventas de exportación debido a los aranceles de represalia de China. Esto sirvió para paliar los reclamos temporalmente, pero la crisis está lejos de resolverse.

Otra fracción afectada es la Federación Maderera Hardwood Federation, la cual presentó recientemente una propuesta al Departamento de Agricultura, buscando ayuda financiera para compensar las pérdidas anuales de la industria estimadas en $ 651 millones.iii  A ellos se suman los sectores pesqueros. Un ejemplo es la empresa Little Bay Lobster, que ve encarecer sus exportaciones, en particular de langosta, ante otros competidores, como Canadá.

Otro grupo importante son los importadores afectados por los impuestos, esto hace que aumenten los costos de producción. En esta línea se encuentra National Retail Federation, la asociación de comercio minorista más grande del país. Esta asociación elaboró un informe donde analiza el impacto en las importaciones de calzado, tv, juguetes, artículos del hogar, muebles y ropa, señalando las consecuencias negativas en cada caso.iv

A ellos se sumó Consumer Technology Association, la asociación comercial que representa la industria de tecnología de consumo, quienes señalaron que las tarifas son “una mala política” que impone impuestos al pueblo estadounidense.

También los vendedores de barcos pesqueros, como Sea Eagle Boats (muchos de sus barcos son importados de China), productores de circuitos electrónicos, televisores, whisky, destilerías, construcción, acero, equipos electrónicos, entre otros.

Se estima que más de 3,000 compañías presentaron alrededor de 44,000 solicitudes de exclusiones de las primeras tres rondas de los aranceles de Trump sobre $ 250 mil millones de importaciones chinas.v

En números anteriores señalamos la ruptura de las industrias Koch con Trump. La novedad es que recientemente, Americans for Prosperity, uno de los grupos de lobby del gigante multirubro, adelantó que están abiertos a respaldar a los demócratas en las carreras primarias.vi

El problema no pasa solo por la guerra comercial. China está por cerrar el acuerdo comercial conocido como Asociación Económica Integral Regional o RCEP, que lleva años en desarrollo. Se trata de un acuerdo de libre comercio en el que participan Indonesia, Tailandia, Singapur, Malasia, Filipinas, Vietnam, Myanmar, Camboya, Laos, Brunei y China. Es decir, está consolidando su rol como potencia hegemónica en Asia.

En paralelo, desde el año pasado está vigente el CPTPP o Acuerdo Integral y Progresivo para la Asociación Transpacífica. Es una versión reformulada del TTP que Obama negoció para erosionar el avance chino a nivel mundial. Con el cambio de la administración, los norteamericanos abandonaron el proyecto. Sin embargo, el resto de los países que lo componen decidieron continuar. Entre ellos: Canadá, Japón, Australia, México, Perú, Chile, Nueva Zelanda, Singapur, Vietnam, Malasia y Brunéi. Los países asiáticos, en especial Japón, Australia y Nueva Zelanda, fueron los más activos en rescatarlo.

¿Cuál es la importancia de estos acuerdos? Los representantes de la cámara de comercio norteamericana quieren que Estados Unidos forme parte del CPTPP, ubicándose en las antípodas de Trump y cerca de los demócratas.

A pesar de este proceso, Trump no está solo. Varias fracciones burguesas se beneficiaron durante su mandato y necesitan del estado para subsistir a la competencia externa. Este es el caso de la industria del carbón, acero, aluminio, manufactura y agro. Por otra parte, las encuestas lo ubican como el candidato más popular entre los republicanos, a pesar del impeachment. Esto significa que el partido no lo dejará caer tan fácil.vii

El programa demócrata

Esta división pudo verse al comienzo de la campaña 2020. Si bien todos consideran a China un problema, los candidatos demócratas coinciden en que hay que cambiar la forma en que el país se relaciona con el gigante asiático. En palabras de Elizabeth Warren, una de las principales candidatas, Estados Unidos y sus aliados en Asia deben construir “alternativas a la diplomacia coercitiva de China» y trabajen para “penalizar el robo [de China] de propiedad intelectual estadounidense»viii.

Otro de los candidatos, Pete Buttigieg, coincidió en que existen áreas de cooperación, incluyendo el cambio climático, el terrorismo y el mantenimiento de la paz. Para Buttigieg, en lugar de “conflicto o competencia, hay una oportunidad para unirnos a través de la división política».

Joe Biden, es uno de los candidatos con mayor intención de voto y se pronunció en la misma línea que Buttigieg y Warren. El dato interesante es que Biden desde hace varios años intenta reducir la idea de que China es una amenaza para Estados Unidos. A modo de ejemplo, en el mes de mayo declaró en un evento que los chinos «No son malas personas, son amigos (…) no son competencia para nosotros». Eso puso a Biden fuera de sintonía con el resto del partido demócrata, y rápidamente retrocedió. En sus discursos posteriores ya se lo puede escuchar caracterizando a China como un desafío serio.

Otro punto en común en la mayoría de los candidatos demócratas es considerar a Huawei un problema para la seguridad nacional a partir del desarrollo del 5g. Es por ello que casi todos los candidatos coinciden en la necesidad de limitar su papel.

Solo algunos candidatos declararon públicamente que recortarán o eliminarían las tarifas de Trump (Amy Klobuchar, John Delaney, Tom Steyer, Marianne Williamson y Joe Sestak). Los candidatos con mayor intención de voto dieron respuestas más generales respecto a este punto. Sin embargo, ya se puede advertir la estrategia general del partido: reconstruir alianzas que permitan presionar a China desde otro lugar, preservando el libre mercado. Esto no aplica, claro está, para Huawei.

Por otra parte, los demócratas están retrasando la votación del acuerdo USMCA con México y Canadá. Este acuerdo, fue negociado el año pasado por Trump en reemplazo del NAFTA.ix Para entrar en vigor, debe ser aprobado por ambas cámaras. El objetivo de los demócratas es negociar algunos puntos con los republicanos. En particular, la forma en que se harían cumplir las violaciones a los términos del acuerdo. El problema reside en que, si el acuerdo no se vota en los próximos días, quedaría en el limbo, ya que el año que viene hay elecciones y será difícil llevarlo a votación.

El golpe que no fue

Trump denunció un “golpe de estado” por parte de los demócratas y los servicios de inteligencia. Un intento desesperado de reducir el impacto de la crisis que nadie tomó en serio. El dato interesante es que, si comparamos el caso de Trump con el impeachment a Dilma en Brasil, el proceso es bastante similar. Dilma fue destituida por retrasar el pago de préstamos y maquillar el déficit fiscal. En ese momento, todo el progresismo y gran parte de la izquierda salió en su defensa, denunciando el golpe.x Algo similar ocurrió con el procesamiento de Lula en plena campaña presidencial.xi

El caso de Trump muestra que, para el progresismo, y gran parte de la izquierda, existe una burguesía “mala” “oligárquica” “neoliberal” (la norteamericana, la de Piñeira en Chile) y una “buena” “progresista” “nacional” (El PT en Brasil, el MAS en Bolivia, Maduro en Venezuela). Este binomio sirve para ocultar las verdaderas causas de los procesos y salir en defensa de una de las fracciones en cuestión, borrando de un plumazo la independencia de clase.xii

En Estados Unidos esta idea no hizo mella en la población y la crisis política siguió su curso. Esta vez, no como fractura dentro de los republicanos, sino como oposición estructurada alrededor de los demócratas contra la política del presidente. Una crisis únicamente equiparable al escándalo de Nixon y Watergate. Difícilmente Trump sea obligado a renunciar, pero la situación allana el terreno para la crisis siga profundizándose.


Notas

i shorturl.at/oCH23

iishorturl.at/adPY0

iiishorturl.at/rKZ39

ivshorturl.at/jwJRW

vshorturl.at/itvU4

vishorturl.at/izHQ5

vii shorturl.at/hBEFL

viiishorturl.at/fgVX5

ix Una explicación del contenido del UMSCA puede verse en https://razonyrevolucion.org/sacrificio-de-posiciones-la-guerra-comercial-entre-estados-unidos-y-china/

xshorturl.at/gtyOX

xishorturl.at/dmqvI

xii Respecto a este tema puede verse https://razonyrevolucion.org/que-es-un-golpe-de-estado/

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