Te convocan con algo que te atrae, te usan, después no cumplen y te descartan. Y eso es en todos lados. Entrevista a Lucía Barrionuevo, enfermera despedida del Hospital modular 11 de Florencio Varela

en Aromo/El Aromo n° 117/Novedades

“Nosotros armamos el manejo, nosotros abrimos un hospital pelado y con los compañeros armamos las terapias, cómo teníamos que manejar a los pacientes, los kinesiólogos comenzaron a poner los primeros respiradores, es un hospital que los trabajadores lo sacamos a pulmón adelante”

Por Ricardo Maldonado GISA (Grupo de Investigación de las Salud Argentina)

¿Cómo te llamás?

Mi nombre es Lucía Barrionuevo. Yo soy enfermera y estoy trabajando ahora, por lo que es la contingencia, en lo que es el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, en el Hospital Ferrer

¿Dónde estudiaste enfermería?

En el conurbano, en la Universidad Nacional Arturo Jauretche. En el año 2014 empecé a estudiar.

¿Qué edad tenías?

Diez años atrás tenía 24 años, 23 para cumplir 24

¿Trabajabas en algo ligado a la salud cuando empezaste a estudiar?

No, no, antes de estudiar enfermería, porque ya era grande, siempre trabajé en un negocio de ropa. Después decidí empezar a estudiar. En el año 2014 tenía mi hija chiquitita y empecé a estudiar enfermería. Y a partir del tercer año, cuando ya estaba cursando el tercer año de la carrera, empecé a trabajar en lo que era una empresa domiciliaria como alumna avanzada.

¿Por qué elegiste enfermería?

Por varios motivos. Primero, como que vengo de una familia, mi mamá es enfermera, mi tía, mi tía abuela, todas las mujeres o la mayoría, salvo mi generación, son todas enfermeras las mujeres y policías los hombres, mi abuelo, mi papá son todos policías también, policía yo no iba a ser nunca, pero elegí por eso enfermería y aparte porque yo tengo una patología de base soy diabética desde los 12 años, entonces desde los 12 años estuve muy relacionada y apegada en mi vida personal con el hospital y siempre fue algo que me llamó la atención y me gustó. Hubo periodos en los que estado internada hasta 6 meses en el hospital y con las personas con las que más compartí momentos, o con las que me sentí más acompañada fue con las enfermeras y enfermeros, así que en parte fue mi experiencia de vida la que me llevó a estudiar esta profesión también. Hace 10 empecé a estudiar y me recibí en el año 2017.

¿Qué hiciste del 2017 hasta ahora?

¿Con mi vida o con la profesión? Es que mi vida es la profesión, por todo lo que va a pasando, y por todo esto que me llevó a este mundo de la enfermería. Yo me recibí en pleno gobierno macrista así que desde que salí de la universidad y durante el gobierno de Macri estuve sin trabajo. Igual que un montón de compañeros, era re difícil conseguir trabajo tanto en el sector privado como en el sector público, en el público hasta el día de hoy. Entonces entré a trabajar en lo que era una empresa domiciliara con un amigo mío que también es enfermero, me acuerdo que entramos ahí a trabajar con un paciente adulto, estábamos muy cómodos, podíamos seguir estudiando, pero el problema que se nos presentaba era la paga, que nos pagaban re poquito. Y lo que hicimos con los compañeros de guardia, que éramos pocos, fue sacar la empresa domiciliaria y que las familias nos pongan como profesionales por la obra social. Ese fue el primer logro que tuve dentro de la enfermería, fue sacar la empresa domiciliaria y poder cobrar lo que realmente valía mi trabajo. Que nadie se quede con un porcentaje de mi sueldo, después de eso entré a trabajar en una clínica privada, cuando entré a trabajar en esa clínica a los dos meses presentó quiebra y me tuvieron trabajando siete meses sin pagarme el sueldo, también ahí fuimos al paro con las compañeras, Sanatorio Brandsen, se llamaba, una clínica materno infantil en Quilmes. Las compañeras no cobraban el sueldo, eran personal de salud que estaba hace años entonces no querían renunciar por miedo a perder toda la trayectoria que tenían ahí adentro. Así que organizamos el primer paro con las compañeras, salimos a hablar con los medios de comunicación, todo eso. Mi tercer trabajo fue con el Ministerio de Salud de la Nación en el Aeropuerto de Ezeiza, cuando inició todo esto de la pandemia. Y me fueron pasando cosas hasta después lograr trabajar en los Hospitales Modulares, que son los hospitales que se armaron en el inicio de la pandemia, el año pasado, con terapias gigantes para pacientes Covid, lo armaron provincia y nación de manera conjunta. En la contratación nos convocaron a todo lo que era kinesiología, médicos, enfermeras, técnicas de hemoterapia, farmacia, etc. con la promesa de un pase a planta permanente. Por el déficit de camas que había en el conurbano, que es una realidad, los hospitales iban a quedar funcionando, nos prometieron una planta permanente en la provincia de Buenos Aires, después eso se transformó en beca y después a fin de año cuando bajó el numero de casos nos quedamos en la calle, ahí empezó mi lucha más profundamente.

¿O sea que la convocatoria prometía una estabilidad que nunca llegó?

Claro, de todo lo negativo se saca algo, uno aprende. Desde que empecé con esta lucha, que fue en el mes de noviembre, en el día de mi cumpleaños. No me lo voy a olvidar más, el 29 de noviembre de 2020, a nosotros nos vienen a avisar, un domingo, yo hacía Sadofe (Sábado, Domingos y Feriados) en el hospital, viene la dirección del hospital y nos dice que como había bajado el número de casos y teníamos 5 pacientes en terapia intensiva nada más, el hospital iba a cerrar, que ellos habían hecho todo lo que pudieron para que nos den las becas en la provincia. Que ellos se habían comprometido con una planta permanente pero que era algo que no se podía sostener. Que los hospitales habían sido abiertos para la pandemia y que los tenían que cerrar porque, por suerte, ya había pasado el Covid. Una desilusión por parte de los compañeros que habían renunciado al sector privado para tener ese puesto en provincia. que es tan burocrático conseguirlo. Y nada era todo mentira, todo mentira, después cuando entré en reuniones en el ministerio, los funcionarios, y hasta los ministros se querrán matar porque la verdadera realidad era que habían jugado con la necesidad del trabajador.

¿Los funcionarios con los que te entrevistaste que decían que ellos no sabían que había prometido eso?

Claro, en realidad yo tuve 5 reuniones. En el ministerio 4, en Nación, y una en la provincia de Buenos Aires. En la provincia de Buenos Aires me dijeron que no dependía de ellos, que los hospitales estaban puestos en la provincia pero que nosotros éramos contratados de Nación. Previo a esa reunión en el ministerio, en la provincia, yo había ido a Nación, el primer lugar adonde fui porque sabía que éramos contratados de Nación a través del hospital El Cruce. Y cuando fui al ministerio de Nación me dijeron: no ahora la provincia se tiene que hacer cargo de ustedes. Y ahí yo voy a provincia, cuando provincia nos cierra la puerta yo vuelvo a ir a Nación por tercera vez. Y ahí ellos me dicen mirá, yo entiendo, tenés razón con todo lo que nos decís, no se quién fue, ahora nadie se va a querer hacer cargo pero en realidad esto es así los hospitales se abrieron por contingencia, los contratos son de monotributistas porque no van a ser para siempre, no sé porque los de la provincia les prometieron una beca, porque en realidad esto es una incertidumbre que ni nosotros sabemos cómo va a continuar esto. Que se yo, las excusas que dan siempre.

¿Te pagaban como monotributista

Claro. Nosotros cobrábamos como monotributistas, teníamos contrato de locación de servicios de tres meses, duraban tres meses los contratos, cobrábamos 55 mil pesos y teníamos que pagar del monotributo 1200, algunos le pagaban a la contadora para que les haga las cosas, ponele mil pesos más, te quedaban 50 mil pesos, 52 mil pesos en la mano, y laburábamos de lunes a viernes 6 horas , los fines de semana 12. Ya sabés, en realidad el monotributo es un trabajo en negro encubierto.

Vos cobrabas ese dinero y ahí no están incluidos ni aporte jubilatorio, ni obra social, ni vacaciones.

Nada, me lo pagaba yo de mi bolsillo, no mi empleador, no Nación

¿Como era tu horario?

Yo entraba a las 12 de la noche y salía a las 12 del mediodía, 12 horas hacíamos, en todo lo que es el sistema de salud lo sabrás el que hace fin de semana trabaja 12, y el que hace noche por medio 10 horas, recontra insalubre, y aparte nosotros en terapia intensiva peor. Yo desde que inició la pandemia solamente hago terapia intensiva, en todos lados tenés pacientes con respiradores, en todos los hospitales, así que el manejo lo tenés que saber del paciente

¿Vos estás conectada con tus compañeros de esos meses que estuviste en el modular?

Justamente estaba esperando que me llames para contarte, mi última reunión en el ministerio de salud de la Nación fue el día 21 de abril, ese día fue la última reunión, ingresé yo con una compañera del Hospital Posadas y un compañero del Hospital Piñero, yo entregué esa lista que habíamos hecho con todos los compañeros que estaban desempleados y la entregué y le dije que por favor, cómo sabía que los hospitales ahora iban a empezar a abrir de nuevo, que por favor empiecen a convocar a los compañeros que habían quedado afuera y no convoquen a gente nueva. Más allá de que por una cuestión de que el puesto laboral era nuestro también porque nosotros armamos el manejo, nosotros abrimos un hospital pelado y con los compañeros armamos las terapias, cómo teníamos que manejar a los pacientes, los kinesiólogos comenzaron a poner los primeros respiradores, es un hospital  que los trabajadores lo sacamos a pulmón adelante entonces ese era mi pedido y partir del día jueves pasado empezaron a llamar a todos mis compañeros, me llamaban por teléfono y me empezaron a contar que los empezaron a llamar diciéndoles que les había llegado una lista a recursos humanos que iban a convocar a todos esos compañeros que habían dejado afuera. Por suerte llamaron a todos, al 90% te cuento, menos a mí, pero bueno yo ya sabia que iba a pasar eso. Los que comenzaron a trabajar me dicen que estpa todo peor que el año pasado es un bajón, todo queda en manos de provincia y no hay EPP, no hay un montón de cosas.

¿A vos no te llamaron?

No, a mi no me llamaron, tuve que llamar yo, llamé y hablé con una de las personas que las conozco que está convocando a los compañeros y le dije de manera directa, mirá están convocando a los compañeros quiero saber porque a mí no me están convocando. Y me dijo que están todos llenos los cupos, pero que si yo tengo tiempo van a hacerse un lugar para meterme a mí. Pero todavía no me llamaron.

¿Y los convocan para el mismo hospital y el mismo trabajo?

Diferencia no hay ninguna, nosotros ahora lo que hacemos es de nuevo poner el cuerpo a través de un monotributo para atender pacientes Covid. Cuando se termine, o cuando haya un número menor de casos positivos, por diciembre por ahí, otra vez vamos a quedar en la calle, porque ellos dicen que todavía no se sabe que van a hacer con esos hospitales, porque van a depender de la provincia, Nación solamente banca lo que es el capital humano, nos paga el sueldo a nosotros, pero después la provincia se hace cargo del resto. Nosotros sabemos que la provincia de Buenos Aires no tiene un mango siempre es la excusa de ellos para no hacer nada, y esto va junto con todo lo que es el trabajo precarizado, los compañeros que están en hospitales de la provincia tienen que pasar por becas, por toda esa burocracia. Todo eso de la beca es terrible, es trabajo en negro y hay compañeros que están diez años con becas.

Mi idea es que los compañeros ahora tengan una estabilidad laboral, porque la realidad es que a la mayoría de los compañeros con un sueldo no les alcanza, todos ganamos menos de 40 mil pesos y muchos compañeros quedaron desempleados, porque era el único laburo que tenían, hay compañeros que le queda cerca porque son de acá, de Varela, y son sostén de familia.

¿Cuántos trabajaban en el hospital?

En mi hospital éramos 150, más o menos, enfermeros éramos 70 los que quedamos en la calle del modular. El modular 11 de Florencio Varela es el modular que más funcionó, el año pasado estuvimos desde el mes de junio al mes de noviembre un total de 500 pacientes, nuestras  guardias de lunes a viernes eran de 6 horas o sea que tenías cuatro turnos con entre 8 y 9 enfermeros por turno, dos kinesiólogos que hacían guardias de 24 horas y dos médicos de terapia intensiva y dos médicos de cuidados intermedios, o sea 4 médicos cada 24 horas, 4 médicos y 2 kinesiólogos cada 24, y enfermeros cerca30 y pico.

Ese es el equipo de trabajo dentro de la terapia, después nosotros teníamos recepcionistas, una de ellas es una compañera recontra combativa que está hasta el día de hoy al lado mío, teníamos 5 en total, 12 administrativos, 4 técnicas de farmacia y teníamos la gente de limpieza y seguridad, que eran tercerizados. Ellos nunca se quedaron sin trabajo porque cuando el hospital se cerró los mandaban a limpiar igual y a veces los mandaban a la UPA que estaba adelante, y los de seguridad estuvieron ahí, para cuidar el lugar porque estaban los respiradores. Después los médicos y los kinesiólogos se fueron porque cerró, pero la mayoría de los médicos trabaja en el hospital de Florencio Varela o en el municipio de Florencio Varela, también eran monotributistas ellos, hacían guardias, entonces era como que venir una vez por semana a hacer una guardia de 24 horas era un ingreso más para ellos, no era tan chocante como por ahí para un enfermero que tiene que ir todos los días, tiene otra necesidad económica, más urgencia.

¿Algunos habían renunciado al trabajo privado para trabajar en el modular?

Yo fui una. Y muchos compañeros, que trabajaban en el Centro Gallego, en la Clínica María Mater, en el Ferrer en dónde estoy yo ahora, muchos renunciaron porque se les había prometido una planta permanente, entonces cuando dijeron: bueno chicos la planta permanente parece que no va a salir, pero sí la beca, nos manda a recursos humanos de los hospitales a llevar toda la documentación, los antecedentes penales, y listo, decimos, ya estamos adentro. Tramitamos la beca y nunca salió. Esos compañeros, en el momento que tramitan la beca, renuncian. Yo fui una, porque estábamos recontra reventados, yo tenía dos laburos, digo listo, tengo esta plata, dejo en el sector privado. Me quedé solamente con un trabajo y descanso, un par de meses, porque después me quedé sin el pan y sin la torta, como los compañeros

¿Ahora en el Ferrer, que hacés?

La misma modalidad, en el Ferrer me contrata el gobierno de la Ciudad con contrato temporario y no como monotribustista, pero me dijeron que hasta diciembre seguro, pero después ya está, o sea lo mismo de siempre.

¿Lo del Ferrer es aparte de la convocatoria para el modular de provincia

Claro, es que la convocatoria se está haciendo en todos lados, hablás con cualquier personal de salud y te lo van a decir, ahora, como la cosa sigue mal, necesitan esenciales, y todos los puestos de trabajo que se están ofreciendo son recontra precarizados, o son contratos temporarios, o son a través del monotributo, a mi me llamaron del Milstein que es en CABA, me llamaron de la Trinidad de Mitre, o sea son trabajaos que te pueden pagar 60, 70 o hasta 80 lucas pero o tenés que ser monotributista o entrás con contrato temporario , no tenés una estabilidad económica. Uno se siente descartable. Aparte hay que poner el cuerpo en esta situación sanitaria en la que estamos, que se yo. La verdad es que hay que ir, ponerse todos los EPP, ver cosas re feas que pasan los pacientes no te alcanzan las manos para todo lo que hay que hacer la mayoría de las veces. Y ahora que está muriendo gente muy joven, que está afectada gente muy joven, psicológicamente te atraviesa un montón también, Y que desde los ministerios, desde Nación, desde el gobierno, fomenten esta precarización laboral que se está viendo, la verdad, es terrible. Creo que ese es el virus que nos está matando a nosotros ahora, además del Covid la precarización laboral, que es terrible.

¿Cuánto viajás para ir a tu trabajo?

Me pagan 50 mil pesos en mano y salgo a las 12 del mediodía del Ferrer y llego a Varela a las dos de la tarde, Duermo un rato y las 12 de la noche tengo que estar ahí de nuevo. 14 horas estoy afuera de mi casa.

Algo que te quiero agregar de como surge todo esto, es que yo estoy en un grupo de personal de salud autoconvocado que no pertenece, que no nos sentimos identificados con ningún sindicato de los que están ahora, tenemos todos diferentes ideologías políticas, por ejemplo, yo soy peronista, tenemos compañeros de izquierda, socialistas, anarquistas, una ensalada, pero lo que nosotros defendemos es eso, el trabajo. Y buscamos maneras, acciones y tratar de llegar a los representantes y llevarles todas nuestra problemática como personal de salud no sólo como enfermeros, tenemos técnicas, hay médicos, tenemos de todo en el grupo. Acampamos un montón de días frente al ministerio de salud, le entregamos una serie de 5 puntos, los cuales tocan toda esta problemática. No sólo un aumento salarial, que obviamente lo pelean los sindicatos y no depende de nosotros, un pase a planta permanente para todos los contratados en pandemia, que se ejerza la ley Micaela porque lo que es violencia institucional esta instalada en el sistema de salud, también un subsidio para los familiares de los compañeros que hemos perdido en esta pandemia. Tenemos más de 800 trabajadores de salud muertos en lo que va de la pandemia, a nivel nacional, es muchísimo. En ningún medio de comunicación sale eso, tenemos una lista con el nombre de todos los compañeros, de los que fallecieron estando trabajando, se agarraron Covid y murieron, no sumamos a la lista la cantidad de compañeros que están licenciados e igual mueren por Covid, como pasó hace un mes con la compañera Zurita una compañera del Hospital Pena, ella tenía una patología de base y no estaba trabajando, se agarró Covid. se contagió igual, y cuando fue a su obra social que es la obra social de los trabajadores de la ciudad de Buenos Aires, no tenían un respirador y murió sentada en la guardia en una silla de ruedas. Estamos bombardeados por todos lados, estamos peleando por eso. Por el subsidio a esas familias que perdieron un familiar laburando, por la precarización laboral y el Estado no se está haciendo cargo de esas familias, o el compañero que es el primer muerto en la pandemia, un compañero que tenía tres trabajos y se murió, tenía seis hijos con su mujer, que no tiene nada, nadie se hizo cargo, no el hicieron un homenaje, aunque el mejor homenaje que le pueden hacer es ayudar a la familia, pero no lo hacen. Uno de los puntos es el subsidio

Nos recibieron en el ministerio un montón de veces, pero bueno, una bicicleteada. La urgencia nuestra no es la misma que la de ellos, están más preocupados por los respiradores y por las vacunas, y se están olvidando de quien maneja los respiradores, de quien las aplica las vacunas. Algo tenemos a aprender de toda esta pandemia y de toda esta situación que estamos pasando, de la situación económica. Se está retroalimentando mucho el tema de la precarización laboral, mas ahora en un contexto de pandemia, se está tratando al personal de salud como descartable, esa palabra que ya está recontra gastada, me da bronca pero es tal cual, o sea a vos te convocan con algo que te atrae, te usan, después no cumplen y te descartan y eso es en todos lados. En los privados es de terror, está recontra cagado a palos mal, las compañeras que laburan en el sector privado también, o sea por ahí ganás un poquito más, igual son miserias, pero están desbordadas de pacientes. Atienden 12, 13 pacientes por turno, para una enfermera es muchísimo esos pacientes en la guardia, nosotros tenemos que atender, para atender bien a la gente, no más de 4 pacientes, las de terapia intensiva, nosotras, no podemos atender más de dos pacientes, tres como mucho, pacientes Covid que es re complicado atenderlos, yo he llegado a atender 6 pacientes por guardia, estamos desbordadas mal, es terrible.

Nosotros el personal de salud, todo el personal de salud, los administrativos, todos, no le tenemos miedo a este virus, ¿sabes lo que da miedo? la violencia institucional, el abuso que estamos sufriendo, la inestabilidad laboral, cosas que son terribles. Hay abuso, no tenemos elementos y muchos compañeros como hay miseria en el país, no quieren prestarse pero no les queda otra, tienen miedo de salir a reclamar. El mes pasado a mi me echaron de un trabajo, conseguí un laburo en una terapia intensiva del sector privado y cuando me estaba por meter en la terapia no tenían barbijo N95, me negué a entrar y me rajaron. Y me trataron de quilombera, por no aceptar trabajar hasta que no me den todos los EPP para poder laburar tranquila, laburar bien. Y además, el desborde, la cantidad de pacientes. ¿Quién te pensás que sos? ¿No necesitás el trabajo? me dijeron. Si lo necesito. Trabajo con seres humanos, no los voy a atender así, porque no llego a atenderlos bien.

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1 Comentario

  1. Super sesgado. Para incriminar, nombra bien claro a Macri y al gobierno de la Ciudad, pero en sus otros trabajos, es «Nación», «Provincia». ¿Por qué no da nombres y apellidos de todos los que la cagaron?

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