¿Fascismo en Europa? Los reales alcances del problema

en El Aromo n° 106/Novedades

Nadia Bustos
Grupo de Análisis Internacional – CEICS


Desde hace ya varios años, diversos intelectuales, como Noam Chomsky o, a nivel local, Pedro Brieger, anuncian la amenaza de líderes fascistas en distintas partes del mundo.1 A estas voces, se suman varias organizaciones de izquierda, denunciando el fascismo en Trump2 y Bolsonaro3, entre otros. Pero también se “alerta” sobre nuevos partidos en Europa que (esta vez sí) serían el verdadero fascismo (Le Pen, VOX o Salvini) y, ante los cuales, la izquierda debería unirse con cuanto político burgués que declare sus intenciones progresistas. Ya explicamos por qué, sobre todo los primeros, no son fascistas. Hay que examinar cuán fascistas son los partidos de “derecha”. Pero también, quiénes son los verdaderos fascistas (esos grupos que se reclaman fascistas y apelan a la acción directa) para comprender la real dimensión del problema. En esta nota analizamos la reaparición de estas organizaciones, en particular, en aquellos lugares donde los coletazos de la crisis capitalista se sienten con más fuerza: Italia, España y Francia.

Qué es y qué no es el fascismo

Muchas veces se usa con liviandad el término “fascismo” como un adjetivo, suponiendo que es una especie de “actitud” política. De esta manera, no se tiene en cuenta que el fascismo es un régimen político, una forma particular de ordenar el poder del estado por parte de la burguesía, y un fenómeno histórico particular. Hablar de un régimen fascista significa que la burguesía recurre a la guerra abierta contra la clase obrera. En particular, contra la fracción revolucionaria. El personal político surge de partidos de masas, con base en la pequeño burguesía, que se dedican a la acción directa contra las organizaciones obreras, ejecutando tareas estatales por fuera de un Estado incapaz de hacerlo. Este personal puede, incluso, perjudicar a tal o cual capitalista particular y el control de la clase sobre estos arribistas disminuye en proporción al grado de centralización política y militar necesaria.

El fascismo toma fuerza cuando la revolución socialista está a la orden del día, cuando hay una fuerza social lo suficientemente fuerte para amenazar el poder del estado y poner en cuestión todo el edificio social. Es por este motivo que el fascismo aparece como el último recurso, nunca el primero. La pregunta es, ¿es este el derrotero de las coaliciones de derecha que han ganado preponderancia en Europa?

Ajustadores sí, fascistas no

Veamos el caso de Vox en España por ejemplo, uno de los partidos comúnmente caracterizados como “fascista”. Surgió en 2013 como una ruptura del Partido Popular, con un programa de nacionalismo radical, el cual se propone terminar con los regionalismos. Surge como expresión de la crisis del Pacto de la Moncloa, planteándose como alternativa al desmembramiento del estado.4

En el aspecto económico, Vox busca fomentar el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, reduciendo impuestos y simplificando trámites. Esto significa también promover una UE que contemple “las necesidades nacionales” de cada territorio. Es decir, su nacionalismo ni siquiera propone una ruptura. En el plano social, se proponen expandir la asistencia estatal y la reducción de impuestos. Claro, solo en beneficio de las familias españolas. Es evidente que no estamos ante una propuesta “liberal”.

Pero lejos de cualquier pretensión de anular el sistema democrático, el partido hace una defensa del mismo y se presenta a elecciones desde sus inicios. De hecho, dio un gran batacazo en las últimas elecciones, obteniendo 24 diputados y convirtiéndose en la quinta fuerza más votada del país. Vox ganó en los municipios más afectados por la crisis y la inmigración, pero también en los municipios más ricos del país. Sus votantes promedio son empresarios de todo tipo y desocupados “españoles”.

Por último, el elemento más importante: el partido no posee bandas armadas que persigan inmigrantes o militantes de izquierda, a diferencia de otros se sí las poseen (ver acápite siguiente). Todo esto evidencia que no estamos frente a un programa fascista, sino ante una defensa de la industria nacional desde una perspectiva populista.

En Francia, muchas veces se le atribuye un programa fascista al partido de Le Pen, el Frente Nacional. Su fundador, Jean-Marie Le Pen, era un declarado fascista, quién defendió públicamente y en diversas oportunidades al nazismo. Sin embargo, en 2011 su hija Marine se hizo con la dirección del partido, impulsando un cambio profundo en su programa.

El Frente Nacional (o como se llama desde hace algunos meses, Reagrupamiento Nacional) se define como un partido republicano. Se presentan en todas las elecciones, y hoy en día, son la segunda fuerza nacional luego de La República en Marcha, el partido de Macron.

Este programa es como un “Francia first”. Se proponen reemplazar la UE por una “Alianza Europea de Naciones” donde cada país establezca reglas de asociación específicas, logrando que cada estado recupere el control de sus fronteras y los flujos migratorios.El objetivo central es beneficiar a los pequeños capitales. El partido busca reducir los impuestos para las pequeñas empresas, reducir la regulación y aumentar el gasto interno. Además, prometieron proteger a las empresas francesas contra los competidores extranjeros, por ejemplo, dándoles prioridad al licitar contratos públicos.

Al igual que Vox, no tiene vínculo con bandas armadas que se dediquen al ataque de militantes o de inmigrantes. Su programa expresa, más bien, una defensa de los capitales nacionales más débiles que no pueden hacerle frente a la UE.

En Italia también podemos encontrar referencias al fascismo de Matteo Salvini, Ministro del Interior, miembro del Partido la Liga. Esa organización fue creada hace casi 30 años como un partido que buscaba la secesión del norte de Italia. En 2012 Salvini se hizo con la dirección, luego de que Umberto Bossi, su dirigente principal aparezciera involucrado en casos de corrupción. Fue Salvini quien logró imponer un giro en la política partidaria y eliminó las referencias a la secesión, a la vez que promovió un fuerte nacionalismo antieuropeo.

El eje central del partido es la política anti-inmigratoria. Durante la campaña de 2018, prometieron la deportación de 500 mil personas ilegales. Es por ello que desde que Salvini asumió como Ministro del Interior, cerró los puertos de Italia a la inmigración del Norte de África por los cuales ingresaron entre 2012 y 2018 unas 600 mil personas. También desmanteló campamentos de inmigrantes y romaníes, a la vez que introdujo multas de 10.000 a 50.000 euros para las ONGs que participen de rescates en el mar Mediterráneo. Al igual que Vox y Reagrupamiento Nacional, este partido tampoco tiene vínculos con bandas armadas.

En suma, no es suficiente que el programa tenga una perspectiva anti inmigración, anti feminista o racista para considerarse fascista. Más bien, estamos frente a partidos de derecha que buscan capitalizar el descontento ante la crisis desde el sentido común: culpar por el desempleo a la inmigración, la defensa nacional ante los particularismos regionalistas”, la industria nacional ante la competitividad de los capitales de la UE, etc.

Inspirados en Perón

A partir de aquí analizaremos a las organizaciones que sí tienen mayor parecido con lo que podríamos caracterizar como “fascismo”. En Italia,las principales organizaciones fascistas son Casa Pound, Forza Nuovay Fiamma Tricolore. Los dos primeros son los más importantes, tanto por su tamaño como por la cantidad de acciones desplegadas. En total, en el país registramos 28 acciones de estas organizaciones, entre 2013 y 2019 (siempre hablamos de acciones contra la clase obrera).

Casa Pound fue creada en 2003, con la ocupación de un edificio estatal en el barrio de Esquilino, en Roma. Su nombre está inspirado en el en el poeta y simpatizante del régimen fascista Ezra Pound. En 2010, había un total de 23 familias y 82 personas que vivían en Casa Pound. Posteriormente, el fenómeno se extendió convirtiéndose en un movimiento político y adquiriendo una estructura nacional.El partido realiza tareas de asistencialismo a través de organizaciones de beneficencia, asociaciones para la protección del medio ambiente, asistencia por discapacidad y asesoramiento en salud. Es uno de los ejes centrales de su política y le permite expandir su base militante.

Su iconografía se compone de una mezcla de imágenes de Mussolini, Che Guevara y Karl Marx, junto a personajes de dibujos animados como Corto Maltés y Capitán Harlock. No utilizan los estereotipos de vestimenta de la extrema derecha (ropa negra, cabezas rapadas, botas de combate), sino ropa común y neutral.

El principal objetivo del partido es la creación de un estado “inclusivo”, que reafirme y recupere la soberanía. Para ello proponen salir del euro y de la UE, la nacionalización del banco de Italia, recompra de la deuda pública, el apoyo y protección de las pequeñas y medianas empresas.

El partido posee 99 sedes y 11 concejales en los ayuntamientos. A diferencia de otras organizaciones de ultraderecha, como Forza Nuova (ver más abajo), evitan la moral católica o la homofobia. Esto les permitió atraer más jóvenes, alcanzando un aproximado de 20.000 en 2017.5

Este crecimiento les permitió desarrollar el frente estudiantil Blocco Studentesco. Se autodefinen como «un movimiento revolucionario de ruptura con la actual educación, la escuela-empresa donde se prohíben ideas, donde los estudiantes no cuentan, donde los jefes son profesores nostálgicos del ’68”. Intervienen constantemente en reclamos en escuelas secundarias contra las reformas educativas.6

El crecimiento de partido puede verse también con los resultados electorales. En las generales de 2013, su candidato, Simone Di Stefano, obtuvo el 0,14% de los votos (esto es 47.911 votos). En la siguiente elección general realizada en 2018, el mismo candidato obtuvo el 0, 95% de los votos (es decir unos 312.432). Si bien se trata de cifras mínimas, la cantidad de votantes recientes es significativa.

El perfil de votantes son hombres jóvenes, con baja confianza en las instituciones democráticas, el gobierno, los medios de comunicación, la Unión Europea, los sindicatos y la prensa.7 La mayoría de sus votos provienen de Lombardía (en especial Abbiategrasso, Legnano, Rozzano, Gorgonzola y Seregno), Veneto (San Bonifacio, Verona, Legnago, Villafranca), Toscana, Lazio y Puglia.

La mayoría de los militantes del partido operan como fuerza de choque contra militantes de otras organizaciones y grupos de asistencia a inmigrantes. El partido acumula seis ataques a militantes en los últimos cuatro años, la mayoría muy violentos, donde las victimas debieron ser hospitalizadas.

Otro partido fascista de importancia en la región es Forza Nuova. El partido está inspirado en las ideas del intelectual fascista Julius Evola. Entre sus actividades se encuentra la realización de campañas contra la homosexualidad y la inmigración, su programa rechaza el imperialismo europeo y americano, a la vez que definen como“anticapitalistas”.

Tienen una organización de mujeres llamada “Evita Perón”, que milita el antifeminismo y defiende el “derecho” de las mujeres a ser madres, apoyan a la familia tradicional y la Iglesia Católica. El partido también propone prohibir el aborto y estimular el crecimiento de la población. En sus perspectivas, es la falta de nacimientos el mayor problema de Italia.

El partido se presentó en las elecciones generales en varias oportunidades. En las generales de 2013 obtuvieron el 0.26% de los votos (90.047 en total), mientras que en las de 2018 fueron en un frente junto a Fiamma Tricolore y obtuvieron el 0,39% (126.543 en total). La mayoría de sus militantes se compone de policías y militares retirados, nostálgicos del fascismo, gente vinculada a la mafia y ex militantes de la Liga.8 Estos resultados siguen mostrando una presencia marginal, pero aun así, un crecimiento al cual prestar atención.

Franco conducción

El fascismo español está representado por cinco partidos: La Falange, Falange Española de las JONS, Hogar Social de Madrid, Skin retiro y Outlaw. Los dos últimos operan como bandas de lúmpenes que realizan acciones delictivas y vandálicas contra inmigrantes. Son los menos relevantes, porque a la vez tienen poco alcance.

Falange Española de las JONS surge en 1976 y se consideran herederos de la histórica Falange fundada en 1933. Repudian “el capitalismo” y proponen construir el “nacionalsindicalismo”, la eliminación de las autonomías, de los partidos políticos y sindicatos y la proclamación de una república presidencialista. Proponen reorganizar el sistema judicial, con una administración única para toda España, nacionalizar la industria y el sistema de salud.

En 1999 se produjo una ruptura, dando origen a La Falange. Al igual que el partido original, se proclaman anticapitalistas y proponen establecer un “estado sindical” donde “las clases productoras sean los dueños y gestores de los medios de producción, así como de los beneficios, donde los trabajadores, sirviendo a la comunidad, adquieren el derecho de la participación en la función pública y en todos y cada uno de los estamentos del Estado”.9

En el campo de la salud, proponen terminar con la privatización para crear un sistema de salud “gratuito, igualitario y de absoluta calidad”. A nivel educativo, luchan por la unificación del sistema educativo español, recuperando de las Comunidades Autónomas la competencia sobre esta área. Fin del financiamiento a la educación privada y desarrollo del sistema de educación público, además de incorporar la religión en la currícula. En varios aspectos retoman las consignas históricas de la izquierda española. Esta es una herramienta de la que se valen varias organizaciones, para acumular seguidores, los cuales se estiman entre 70 y 100 personas. Al igual que los demás partidos, son antifeministas y consideran el aborto un genocidio. También están en contra de la inmigración y promueven la expulsión de extranjeros.

La Falange es la organización más activa de todas, no solo por sus actividades de asistencialismo, sino porque fue la protagonista de varios hechos de vandalismo y del ataque de una militante de FEMEN durante un acto por el aniversario de la muerte de Franco en noviembre de 201810

Otra organización importante es Hogar Social de Madrid. Se constituyeron oficialmente como ONG que ayuda a españoles sin recursos, repartiendo alimentos. La organización cobró relevancia en 2014, luego de ocupar un inmueble vacío en la calle Juan de Olías, en el distrito de Tetuán. Inspirados en el accionar de Casa Pound, continuaron con la ocupación de edificios en Chamberí y la plaza Margareth Thatcher (la más duradera, desde abril de 2017 hasta julio de 2018).

Tienen un programa anti-feminista y anti-inmigración. Participaron de acciones para protestar contra la igualdad de género y también en numerosos ataques contra inmigrantes.11 Algunas de ellas, coordinadas con otras organizaciones fascistas como Amanecer Dorado (Grecia) y Casa Pound. Su líder, Melisa Domínguez, junto a otros once miembros del grupo, fueron procesados atacar con bengalas una mezquita, luego de los atentados de Bélgica el 22 de marzo de 2016.

A pesar de ello, el grupo sigue con sus actividades. El FB de la organización tiene 92 mil me gusta y según informes de 2017, se estima que tenían unos 200 militantes en Madrid. Recientemente, se registraron como partido político y declararon que se presentarán en las próximas elecciones.

Hay que destacar que, a diferencia de Italia, los ataques fascistas son perseguidos y condenados por el Estado Español. Esto significa que la mayoría de los ataques se realizan en la clandestinidad y es difícil atribuírselo a una organización específica. Además de poner presa y abrir causas a dirigentes, la policía identifica y monitorea a 684 personas cercanas a las organizaciones fascistas.12 La mayoría, está vinculada al mundo de las barras bravas y el narcotráfico.

A pesar de estas dificultades, hemos podido cuantificar unos 3 ataques a militantes de izquierda, 4 ataques a inmigrantes, 10 hechos de vandalismo, llevados adelante por organizaciones fascistas, entre 2013 y 2019. Varias acciones se desarrollan en Cataluña, en especial, contra el separatismo catalán. Luego, hay episodios más recurrentes en Madrid y lugares aislados como Palma o Bilbao.

En comparación con Italia, los ataques a militantes son mucho menores, lo mismo hacia inmigrantes. El mayor número de ataques están vinculados al vandalismo de espacios públicos y locales partidarios.

La herencia de Laval

En el territorio francés el fascismo tuvo un desarrollo y alcance menor, pero se pueden destacar tres las organizaciones de importancia: Bastión Social, Ligue du Midi y Les Identitaries. Entre febrero de 2010 y febrero 2019 podemos cuantificar 14 ataques fascistas, ocho de ellos, perpetrados contra militantes. La mayoría de ellos fueron llevados adelante por las siguientes organizaciones. En términos estrictamente numéricos, no es mucho: menos de uno y medio por año.

Bastión Social es uno de los grupos más importantes, surgió como Le Groupe Union Défense (GUD), organización de estudiantes franceses de extrema derecha, conocido por sus acciones violentas, y muy activo en la década de 1970. El movimiento volvió a resurgir en 2011, al calor de la crisis, bajo el nombre de d’Union de défense de la jeunesse (Unión de defensa juvenil). En 2017, el grupo se divide, luego de que uno de sus dirigentes ataque físicamente a otro miembro. Se funda así Bastión Social, en Lyon.

Bastión Social reivindica el nacionalismo revolucionario y reconocen estar inspirados en Casa Pound. Tienen locales en varias ciudades además de Lyon: Chambéry, Estrasburgo, Aix-en-Provence, Clermont-Ferrand y Marsella. La organización se financia a través de distintos negocios: un bar, negocio de tatuajes y un local de ropa. El primer campamento de verano de la organización en 2018 fue financiado por François Duprat, teórico del nacionalismo revolucionario.El partido tiene historial de ataques a militantes antifacistas, chalecos amarillos y vandalismo de locales de la Unión Sindical de la CNT.

Bastión Social posee, además, vínculos internacionales. En marzo de 2018, la organización participó en una conferencia europea «Europa nacionalista”, junto con el partido nacionalista suizo Resistance Helvetica, Casa Pound y el Movimiento Nacional Belga.

Macron pidió la disolución del grupo en febrero 2019 y puso a una parte de los servicios de inteligencia a perseguir a sus militantes. Desde ese entonces, no se publicaron nuevas actualizaciones en las redes sociales de la organización, cerraron su bar, el Pabellón Negro, la tienda de ropa de Steven Bissuel y el local de tatuajes.

Por su parte, Ligue du Midies un grupo creado en 2011 por Richard Roudier. Según su web:

“La Liga representa y defiende la tensión en contra de los globalistas, a los desposeídos contra los especuladores, a los trabajadores contra las multinacionales, a la Europa de las patrias contra los tecnócratas de Bruselas. Ante la islamización de nuestro territorio, entramos en la Resistencia. Reclamamos no solo el derecho, sino, aún más, el deber de preservar nuestras identidades, nuestras raíces helenocristianas, nuestra civilización. Elegimos preferir nuestro país a los demás, el arraigo al nomadismo, el trabajador al parásito, el agricultor al operador, las PYME a las transnacionales […] el orden cósmico al caos anarquista”.

Están a favor de la creación de una región Occitanie-Catalunia. Afirman que la creación de departamentos y regiones por parte del estado francés es anti-identidad y clientelista. Por ello reclaman la supresión de los departamentos, en particular, el del norte de Cataluña, que podría erigirse como una «región autónoma».

En su programa, los problemas de inseguridad aparecen atribuidos a la inmigración masiva de África y al islamismo. Por lo tanto, no solo luchan por terminar con la inmigración, también quieren expulsar a todos los inmigrantes del territorio francés y eliminar la doble nacionalidad. Proponen también, crear una Guardia Territorial armada para llevar adelante esta tarea.

En marzo de 2018, realizaron un ataque muy violento contra estudiantes de Montpellier que ocupaban un anfiteatro de la facultad de derecho. Tres estudiantes terminaron en el hospital luego de ser atacados con tasers y palos.

Les Identitaries es un partido fundado en 30 de agosto de 2002. Al igual que Ligue du Midi, se opone a la continuación de la inmigración extraeuropea y el islam. Identitaires pretende“unir a jóvenes franceses y europeos orgullosos de sus raíces y su patrimonio”. Se presenta como un partido que rechaza la hegemonía del imperialismo estadounidense y defienden la etapa de la colonización francesa en África. Forman parte de una red europea con presencia en Alemania, Austria, Dinamarca, Suecia, Suiza, Italia, la República Checa, Gran Bretaña. Se estima que tienen 2500 miembros, activos en Niza, París, Lyon, Toulouse y también en Lille, donde abrieron un “bar identitario”, en 2016. Al igual que las demás, esta organización también tiene historial de ataque a inmigrantes y participación de la golpiza a los chalecos amarillos, junto con Bastión Social.

La prohibición de varias organizaciones fascistas por parte del Estado contribuyó a la merma de sus actividades. Sin embargo, es sabido que varias organizaciones continúan operando en la clandestinidad, ya que los ataques contra organizaciones de ayuda a inmigrantes siguen ocurriendo. Según informes del estado francés los militantes de la extrema derecha fascista no superan los 3 mil en el territorio y la mayoría está concentrada en Lyon, donde residen 400 miembros de estas organizaciones. Le siguen en importancia en Lille, Rhone, Marsella y Niza.

Conclusión

Los fascistas no están donde los progresistas y la izquierda creen. No son los gobernantes actuales ni los grandes partidos de derecha. Son racistas, son ajustadores y sostienen el patriarcado, pero para calificar de fascista hace falta un programa y un plan de acción determinado. No entender a quién enfrentamos lleva a elegir estrategias incorrectas.

En cambio, a diferencia de América Latina, en los países examinados sí hay organizaciones abiertamente fascistas que operan a la luz del día y con la anuencia formal o real del Estado. Son, por el momento, minoritarias y sus acciones son muy esporádicas. Salvo en Italia, donde parecen algo más activos (cuatro acciones y media por año), no hay una cantidad de acciones importantes.

Estos partidos representan el resentimiento de la pequeña burguesía nacional proletarizada y su competencia con fracciones migrantes de la clase obrera. Su programa es la defensa del pequeño capital como forma de acumular fuerza. A diferencia del fascismo clásico, se concentran menos en las acciones armadas y más en la cooptación por asistencialismo. También, se dedican a hostilizar a inmigrantes más que a militantes revolucionarios.

¿Por qué el desarrollo es incipiente? ¿Por qué todavía no hay un peligro fascista en esos países? Puede alegarse la falta de una base de masas pequeño burguesa, sí. Pero hay un elemento más importante: la ausencia de una amenaza revolucionaria. No hay en estos países (como no hay en Europa) una configuración política de la clase obrera, ya no socialista, sino siquiera independiente. El reformismo y, en particular, el autonomismo y el particularismo en todas sus formas diluyen la posibilidad de un desarrollo subjetivo, condenando a la clase a movimientos más bien espasmódicos sin continuidad en el tiempo.

Mientras la crisis no desorganice completamente la vida social, el Estado no tiene por qué tener problemas para controlar a los explotados y los fascistas no aparecen sino como grupos de “inadaptados” con poca estructuración. Obviamente, no hay que perder de vista que se trata de elementos en los que se desarrollan los cuadros que dirigen el aplastamiento de las revoluciones. Pero, hoy en día, el principal enemigo no es ese, sino las deficiencias del propio campo: el entierro de la importancia de la clase en favor de particularismos varios, la renuncia a la organización partidaria por el liberalismo anarquista, el derrotismo y el abandono del horizonte socialista. Dicho de otra forma: la persistencia de la derrota. El dato es que estas minúsculas organizaciones son, salvo el caso de Francia, más grandes que la izquierda revolucionaria (sacando los grupos autonomistas y “anticapitalistas”). El problema de la izquierda no es el tamaño de su enemigo (ojalá lo fuera), sino su propia insignificancia. La tarea no es resistir al fascismo, sino exterminar, sin tregua, la conciencia burguesa en nuestras filas.


Notas

1Al respecto, se puede consultar: Chomsky, N. y Brieger P. (comp.) (2017) Neofascismo. De Trump a la extrema derecha europea. Buenos Aires, Argentina: Capital Intelectual – Le Monde diplomatique.  También puede versehttps://www.facebook.com/IglesiasTurrionPablo/posts/1260394154032988?comment_id=1260412340697836&comment_tracking=%7B%22tn%22%3A%22R%22%7D

2 https://www.wsws.org/es/articles/2019/03/21/pers-m21.html,

3 https://prensaobrera.com/politicas/44827-la-victoria-del-fascista-bolsonaro-es-un-desafio-para-la-clase-obrera-de-toda-america-latina

4Sobre la crisis política de España puede verse https://razonyrevolucion.org/de-la-moncloa-a-podemos-por-nadia-bustos/.

5http://www.informeraxen.es/mas-oscuro-que-la-medianoche-los-neofascistas-de-casapound-y-la-ola-negra-de-europa/

6https://www.washingtonpost.com/politics/2019/05/28/why-italys-media-fixates-casapound-an-extreme-right-party-with-racist-agenda/?noredirect=on&utm_term=.0035b23c6004

7https://www.opensocietyfoundations.org/voices/casapound-new-face-fascism

8http://espresso.repubblica.it/attualita/2018/02/26/news/chi-sono-i-candidati-di-forza-nuova-poliziotti-picchiatori-nostalgici-delle-ss-e-figli-di-mafiosi-1.318662

9http://www.lafalange.org/somos-la-falange/justicia-social-2/

10https://www.larazon.es/espana/asi-es-manuel-andrino-el-lider-de-falange-que-asalto-blanquerna-lucho-en-irak-y-abuso-de-una-activista-de-femen-DA20646104

11Fueron denunciados por la Red Española de Inmigración por numerosos ataques violentos que protagonizaron en Madrid y Granada tras el atentado de Barcelona en agosto de 2017. Ver más en: https://www.20minutos.es/noticia/3580164/0/hogar-social-se-inscribe-partido-politico-elecciones/#xtor=AD-15&xts=467263

12https://www.abc.es/espana/madrid/abci-policia-alerta-incremento-menores-entorno-ultras-201810032057_noticia.html

2 Comentarios

  1. Buena nota. Ahora, En serio que Bolsonaro no es fascista? No recurrió a la acción directa? no tiene un grupo armado? No propone un cambio cultural basado en la moral evangélica? Obviamente no se puede establecer un régimen fascista de la noche a la mañana pero en vez de negar que existe este interés, deberían señalar las coincidencias.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

*

Últimas novedades de El Aromo n° 106

Ir a Arriba