La Argentina se derrumba y el FIT se prepara para las elecciones

 

La crisis obliga a intervenir con una propuesta de conjunto. O, al menos, a realizar gestos que lo simulen. Nosotros enviamos una carta al FIT y al conjunto de la izquierda con una caracterización, una propuesta en Plaza de Mayo y una serie de consignas que buscan profundizar el Lava Jato y la cárcel para todo el personal político, judicial y empresarial, con la expropiación de las empresas involucradas. Obviamente, no obtuvimos respuesta alguna. Decimos, “obviamente” porque hace rato que el FIT rehúye del debate y de la vocación de poder. En especial, el PTS y el PO. En lugar de responder, han sacado sendos comunicados que refuerzan su vocación kirchnerista y electoralista.

El PTS no puede dejar de ser el PTS…

El PTS, por toda respuesta, envió una carta solo al PO e IS (es decir, a los que conforman el frente electoral) proponiendo un acto “anticapitalista”, por una “Constituyente Libre y Soberana”, convocada desde el Estado. No en Plaza de Mayo, sino en un estadio. El objetivo no es reivindicar una salida de conjunto, sino privilegiar la lucha de Astilleros Río Santiago. Clarito. Lo que debería haber hecho el PTS es responder una apelación concreta, en lugar de escaparse por la tangente. Pero vamos por partes.

Ante todo, nos dicen que estamos ante una “crisis nacional”. Es decir, no se trata de una crisis del capitalismo. Eso queda claro cuando explican que el problema es “una coyuntura muy crítica tanto por las tendencias devaluatorias y recesivas de la economía, que cuestionan la viabilidad del plan acordado con el FMI”. Para el PTS, estamos en una crisis coyuntural, una crisis cambiaria, tal como dice el propio gobierno y hasta el kirchnerismo, que cree que esto se soluciona con otro plan económico. Pero también, advierten, “por las derivaciones de los ‘cuadernos de las coimas’ para fracciones centrales de la gran burguesía ‘nacional’ y el conjunto del régimen político”, sin explicar a qué se refieren, cuáles son las “derivaciones” y por qué debería afectar al régimen político. Básicamente, como veremos, esta ambigüedad tiene por fin no acusar al kirchnerismo, a cuyos dirigentes defendieron.

Ahora bien, ante este escenario, dicen tener una “propuesta programática y de agitación”. Ante tamaña crisis, no convocan al conjunto de organizaciones, para ganar fuerza. No. Convocan solamente a sus aliados electorales. Toda una muestra de cuán grande e importante les parece la crisis y la necesidad de intervenir.

Ahora bien, ¿cuál es su propuesta “programática”? Realizar un acto en un estadio. Eluden el centro del poder político (Plaza de Mayo), para ir a un espacio propio de cualquier acto electoral. Ese acto tendría un carácter “antiimperialista” y “anticapitalista”. El Socialismo quedaría afuera. Por un lado, sectarismo puro al no convocar a todas las organizaciones. Por el otro, reformismo.

La perspectiva sería una “asamblea constituyente libre y soberana”. Pero no se explica quién la va a convocar, al señalar que todos los ciudadanos votarían, da por supuesto que debería convocarla el Estado. O sea, Macri. En algún lugar se hace alusión a “la lucha de los trabajadores, las mujeres y la juventud”, sin especificar a qué organismos se convoca a nuclearlas y cómo. Más allá de que se diluye el carácter clasista aludiendo a “las mujeres” (en lugar del movimiento feminista) y la “juventud” (que bien puede ser del PRO o Franja Morada). En este contexto, aludir a una asamblea constituyente es, por un lado, un saludo a la bandera, una consigna completamente ineficiente para intervenir concretamente en la crisis y, por el otro, una entrega de la lucha al Estado.

Lo que las diferentes luchas requieren es un órgano que las nuclee y les permita debatir una salida política, un espacio que contenga al conjunto de obreros en lucha, que debata una salida independiente y vote un plan de lucha: una gran asamblea nacional de trabajadores ocupados y desocupados. Obviamente, un partido que boicotea un encuentro sindical, no va a llamar a los obreros a organizarse por fuera de sus propias estructuras. El colmo del asunto es cuando en medio de una crisis política general y de la extensión de luchas en todo el país, llaman a concentrar fuerzas no en el Lava Jato, o en frenar el ajuste, ni en una lucha por el salario del conjunto de la clase obrera, sino en… Astilleros Río Santiago. Toda una muestra de mezquindad que no merece mayor comentario.

La convocatoria del PTS es, en realidad, un llamado a su frente electoral a ponerse en campaña para el 2019. Hasta ahora, venía especulando con algún acuerdo con alguna fracción del kirchnerismo. Luego de los cuadernos, esos acuerdos electorales se tornan imposibles. Por eso, ahora la opción para el PTS es, de nuevo, el FIT. Pero, eso sí, un FIT reformista que logre acercar a kirchneristas descontentos. Descontentos, pero no por el programa, sino por el personal político concreto que lo llevó a cabo. Y eso hasta ahí nomás…

El PTS no dice absolutamente nada acerca de cómo intervenir concretamente. Frente al Lava Jato, ¿qué se debe hacer? ¿Debe ir De Vido preso? ¿Hay que sacarle los fueros a Cristina? “No sé: Asamblea Constituyente”, repiten. Sí saben, porque defienden a la dirigencia kirchnerista imputada, aunque las pruebas estén ahí.

De hecho, para ellos, el escándalo se extiende a “los procesos judiciales arbitrarios utilizados políticamente”. Es decir, el escándalo no es la develación de toda la trama del saqueo kirchnerista y del empresariado, sino las detenciones y los allanamientos que nos permiten descubrir todo esto. En lugar de exigir la profundización del Lava Jato y, por ende, de la crisis del personal burgués, el PTS intenta detener el proceso. Lógico, por más que el documento intente delimitarse del kirchnerismo –solo electoralmente-, la búsqueda de un espacio de acción común sigue en pie. Es decir, el PTS propone contener la debacle, no profundizarla.

El PO, en defensa de Cristina

Cualquiera que observe la tapa de la última Prensa Obrera se da cuenta de lo que se intenta decir: los responsables de la crisis (los “vaciadores”) son Macri, Calcaterra, el FMI y… De Vido. Cristina no aparece. Curioso, porque toda la evidencia de la corrupción apunta a Néstor y Cristina. Además, cualquier denuncia consecuente apunta a los responsables políticos más importantes, no a sus ejecutores. Aquí, en cambio, se exime a Cristina. Conclusión: ella es una aliada potencial. Altamira, en un artículo, exige el cese de los fueros, pero no la cárcel para Cristina. Ya lo dijo Solano, cuando fue apurado por Juan Marino: el PO NO quiere ver a Cristina presa. También es interesante repasar ese debate, porque allí Solano explicó por qué pedían cárcel para Pedraza, antes de recolectar evidencia: en libertad, el burócrata podía obstaculizar la investigación. ¿Acaso no se aplica lo mismo (y con creces) para Cristina? No es por ingenuo que el PO no pide la cárcel, es por la confluencia política.

La fundamentación de la defensa de Cristina aparece en la Editorial de Prensa Obrera:

“De fondo, la cuestión de los cuadernos plantea una ofensiva del imperialismo por desplazar a grupos económicos locales del manejo de la obra pública y acaparar el negocio. El imperialismo ha salido en auxilio del gobierno macrista, al que está interesado en sostener tanto por razones económicas como políticas -como parte de una consolidación de la derecha en la región-, pero no se priva de extorsionarlo y de hacerle pagar un precio por ese rescate. Acá aparecen similitudes y diferencias con el Lava Jato de Brasil. Allí fue utilizado para voltear al gobierno del PT por parte de la oposición derechista, incluso la que estaba dentro del gobierno de Dilma Russef; acá, en cambio, apunta especialmente al gobierno anterior y a su principal referente política, CFK.”

Es decir, así como el imperialismo cargó contra los intereses “nacionales” representados en Lula, aquí carga contra su representante local, Cristina. Y, para sostenerlo, avanza sobre el kirchnerismo. Se entiende, entonces, a quién defiende el PO cuando sale a sostener a Cristina: la burguesía local. Claro, se les escapa que detrás de estas obras está también la burguesía china. Además, que a Cristina la sostuvo el mismo PRO sacando senadores para evitar que se vote el allanamiento. Tampoco ven el acuerdo con el Vaticano, por el cual dos senadores K dieron vuelta el voto por la IVE, al día siguiente dos emisarios del Papa acompañan a Cristina a Comodoro Py y, tras cartón, Esteban Bullrich falta a la votación contra Cristina porque tiene una cita con Francisco…

En un debate público sobre el Lava Jato en Brasil, indicábamos que la defensa de Lula llevaría a la defensa de Cristina, cuando la citaran. En su momento, Guillermo Kane, por el PO, indicó que eran cosas distintas y que no había que hacer “ficción”. Pues bien, el debate fue hace dos meses. Nosotros anticipamos el problema. El PO no. ¿Qué es lo que propone ante la crisis? Levantar los fueros. Es decir, se opone a pedir cárcel a los implicados. Se opone a señalar la principal responsable política del saqueo: Cristina, asociada con Macri.

¿Cuál es la medida concreta a la que llama? Un congreso de delegados de base. Es decir, una medida de coordinación puramente sindical, que deja afuera todos los desocupados y precarizados. Sindicalismo y división de la clase obrera, ante una crisis política que abarca todo el espectro de la realidad social.

Otra vez, ante tamaña oportunidad, los partidos del FIT siguen pensando en las elecciones y se niegan a desplegar una voluntad de poder, denunciando al conjunto del régimen político, (en especial a las ilusiones kirchneristas), pateando el tablero y acaudillando a las masas con una salida de conjunto: cárcel para todos los corruptos, expropiación de todas las empresas involucradas y que viven del Estado, que se vayan todos.

Ante esta nueva claudicación, llamamos de nuevo a todos los compañeros, de todos los partidos, a realizar una muestra de fuerza por una política independiente, con una perspectiva socialista. Un acto en Plaza de Mayo, para que se vayan todos. Esperamos respuesta.

– Que se vayan todos

– Por una salida socialista a la crisis

Razón y Revolución

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1 respuesta

  1. AP dice:

    Coincido en general con el análisis. Planteos como el de ‘Asamblea Constituyente’ forman parte del manual del oportunista básico. Lo del ‘plenario de delegados de base’ es un saludo a la bandera y por supuesto, más allá de su restringido llamado, va en contra de la línea de conservación de las quintas sindicales de los aparatos que conforman el FIT. A lo único que aspira esta cooperativa electoral es a medrar con el desgrane de los votos K. y potenciar su participación en el negocio electoral. El ‘electoralismo’ es una de las desviaciones constitutivas de estos aparatos que viven por y para las elecciones. Su lema no es ‘vote por luchar’ sino ‘Luche para votar’. A estas alturas el diagnóstico es claro: Adaptación a la democracia burguesa. No entiendo la táctica de RyR. La triada fitista y adláteres, está formada por partidos burocráticos cristalizados. Toda convocatoria de este tipo está condenada a caer en saco roto. Si piensan que pueden impactar fuerte sobre una base honesta, pero despolitizada y fanática, promoviendo una ruptura, pienso que están equivocados. Cualquier ruptura solo puede ser molecular y aislada. Solo resta apuntar a la formación de una nueva corriente marxista. El ‘giro a la izquierda’ del FIT es una utopía. Se ha demostrado con creces.

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