Debate del trotskismo/debacle del trotskismo

en Novedades

Por Eduardo Sartelli – Razón y Revolución

El debate «de la izquierda» en TN fue un encuentro notable, no tanto por la productividad de ideas y llamados al combate, cuanto como retrato de una situación terminal. En efecto, lo que hemos visto es muy ilustrativo del punto de llegada de una historia que es necesario superar. El trotskismo llegó a identificarse con «la izquierda» más por los defectos ajenos y circunstancias «fortuitas», que por virtudes propias. Su escasa relevancia en los años ’70 los protegió de la represión masiva que sufrieron guevaristas y montoneros. Los coqueteos del PC con la dictadura militar, la caída del muro de Berlín y, finalmente, la entrega al kirchnerismo de una larga historia no carente de etapas de abnegación y heroísmo, liquidó al stalinismo vernáculo. Las disparatadas concepciones acerca de la estructura de la sociedad argentina y su adoración del peronismo, eliminaron al maoísmo. Fue así que, pese a todos sus errores, su divisionismo insoportable y su carencia general de programa que desemboca sistemáticamente en el oportunismo, el trotskismo se abrió paso hacia el podio. En el futuro, las últimas tres décadas de historia de la izquierda argentina serán recordadas, sin dudas, como las de la «era trotskista». Esto es lo que debiera estar terminando ahora, para bien de los que quieren hacer algo con este país y a ese algo lo denominan «socialismo».

El debate fue de una pobreza «no franciscana», es decir, de una pobreza indigna. Que indigna, quiero decir. Solo pensar que el NMAS tenga el tupé de pretender representar a alguien, calificando su juanbejustismo de «nuevo», su minúsculo tamaño de «movimiento» y todo eso en dirección «al Socialismo», da vergüenza ajena. Nacionalismo, populismo, posmodernismo, liberalismo, oportunismo, no deja una mancha fuera del traje. En la misma línea y casi en la misma altura, Del Caño y Bregman, que no son capaces de decir que este gobierno es un gobierno de mierda. El Movimiento Sin Teoría de ningún tipo, exhibiendo su desesperada necesidad de figuración, no se sabe para qué, porque tranquilamente podría dejarse representar por «Manuela» o «Miriam». Nadie habló de socialismo, a pesar de que tres de los cuatro presentes llevan la palabra en su nombre. Lo más jugado de la noche fue la Tendencia, recordándonos que, como dice Máximo Kirchner, todo el problema de la Argentina es el FMI y que ellos son más peronistas que el kirchnerismo, porque ellos van a defender a la patria cuando los otros «traicionen».

Párrafo aparte merece el PO oficial, cuya ausencia es más educativa que todo lo anterior: el solanismo no quiso ir a las PASO por temor a perder y que el partido sea todavía más relegado en las listas. Por eso, entregó todo al PTS. Eso sí, el primer puesto para legislador en Buenos Aires, para Solano. Queda claro quién manda en el PO (o): Solano decretó la derrota del partido antes de haber luchado, lo sometió al morenismo y lo encolumnó detrás, como Pinky camina a los saltos a la cola de Cerebro, con la única finalidad de asegurarse su banca. Ni siquiera le preocupó la obvia algarabía de la Tendencia, al verse, súbitamente, como representante del… Partido Obrero. Solano ha transformado al PO en un partido cobarde, que ni siquiera tiene la dignidad del MST, que viendo cómo los acomodaron al final de la sala, se rebeló y prefiere ir a internas antes que ser ninguneado. Sesenta años de combate al morenismo para terminar arrastrándose así, otra vez, da vergüenza ajena. Todo en nombre de la banca de… Solano. Se los dije cuando me fui: este oportunismo va a destruir el partido. Lo único que lamento, de mi acierto, es la cantidad enorme de buenos compañeros dirigidos de un modo tan capitulador. Pero bueno, esto es el trotskismo.

Este debate demuestra que es hora de una nueva izquierda, que supere esta historia y se concentre en lo que la situación impone. Vamos camino a un nuevo 2001: basta de distracción electoral, que se vayan todos, voto en blanco.

Etiquetas:

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

*

Últimas novedades de Novedades

Ir a Arriba