Falsas y verdaderas soluciones al problema de la vivienda

en La Hoja Socialista 22/Novedades

Como de costumbre, Alberto salió otra vez a vender humo. En esta oportunidad, con una línea de Créditos Casa Propia a tasa cero que sería una solución al problema de la vivienda. ¿Por qué ahora? Hay que mirar el calendario… sí, año electoral. La novedad de este plan sería que las cuotas no se ajustan por inflación sino por el salario y permitiría a miles de trabajadores y trabajadoras construir o refaccionar sus viviendas. Veámoslo con lupa en mano.

El gobierno lanzó 87 mil créditos de los cuales 65 mil son para refacción y otros 22 mil para construcción de viviendas. De por sí, no es número más ambicioso. Pero sigamos. se debe acreditar un salario superior a $25.000 e inferior a $173.000, mientras que para el crédito para la construcción de la vivienda se exige un salario no menor a los $53.000 y no mayor a los $175.000. No se pide un piso salarial muy elevado, porque sabemos que con esos sueldos no se come. Y sin embargo, con ese piso quedan excluidos 8 millones de trabajadores. Sí, así como leyó: 2 millones de desocupados (contados oficialmente, o sea, hay muchos más), los más de 500 mil beneficiarios de planes empleo (que cobran medio salario mínimo), y los 5 millones de obreros informales que no pueden demostrar sus ingresos porque los negrean.

Pero supongamos que usted es uno de los (pocos) trabajadores “privilegiados” que puede acceder al plan. ¿Qué recibe?  De los 65 mil préstamos para refacción, 40 mil se entregan por un valor de $100 mil  (36 cuotas de $2.882) y otros 25 mil por un monto de $240 mil (36 cuotas de $6.917). ¿Mucho? ¿Poco? Seguro ya lo intuye. Pero pongamos datos. A valores oficiales del mes de octubre de 2020 y actualizados a marzo de este año, el costo de la construcción del metro cuadrado en el Gran Buenos Aires oscila en los $65.000 y no difiere sustantivamente de lo que sucede en otras provincias como Córdoba, Tucumán o Salta ($66.000), San Luis ($74.000) o Santa Cruz ($71.000). Pasando en limpio el préstamo más barato para refacción supone un equivalente a la construcción de una superficie de casi 1,5 metros cuadrados, mientras que, el más caro, equivale a 3,5 metros cuadrados, ni un dormitorio. O bien, un arreglo en un baño o una cocina.

En definitiva, los Créditos Casa Propia son, siendo muy generosos, una gota de agua en el desierto. Cualquiera puede intuir que para Alberto la vivienda no es un problema, basta con recordar que junto a Kicillof se encargó de apalear familias en Guernica. Pero para los laburantes sí es un gran problema. En 2010 el INDEC registró 490.848 viviendas como “irrecuperables” (ranchos y casillas) y 854 mil hogares en los que conviven dos familias. Estamos hablando de que, con una cuenta muy conservadora, hay un déficit de más de un 1,3 millones de viviendas. A eso se suman otros 2,8 millones de viviendas de baja calidad (con problemas de acceso a servicios básicos, por falta de espacio o por mala calidad de los materiales de construcción). Nos da entonces arriba de los 4 millones de viviendas, lo que equivale a 16 millones de personas, un 40% del total de la población. Tremendo.

Con estos números en la mesa, queda claro que lo de Alberto no es más que humo. ¿Qué es lo que hace falta para resolver el problema de la vivienda? Un plan y un poco de audacia. En todo el territorio argentino sobran tierras disponibles para construir viviendas (terrenos militares, tierras fiscales, galpones ferroviarios, etc.). También sobra cemento, arena, ladrillos y hay obreros calificados para llevar a cabo un programa de construcción de viviendas sociales.

Por caso, se puede arrancar por la construcción de viviendas sociales en el predio militar de Campo de Mayo. Se trata de un terreno utilizado para entrenamiento militar, con una superficie de unas 5.000 hectáreas. Con tan sólo utilizar la mitad del predio, unas 2.500 hectáreas, y de fabricarse viviendas horizontales de unos 200 metros cuadrados cada una, a razón de 36 casas por hectárea, se construirían unas 90 mil viviendas, para albergar a unas 360 mil personas (4 por vivienda). Si se construyeran complejos habitacionales verticales, con fabricar 8 torres de 15 pisos con 4 departamentos cada uno por hectárea, se podrían albergar a 1 millón de personas.

Para ello hace falta un programa de viviendas sociales, un poco de audacia y un criterio de planificación racional para resolver las necesidades sociales del conjunto de la población.

¡Firmá el petitorio! Para exigirle al Gobierno Nacional la construcción de viviendas sociales en el predio militar de Campo de Mayo y resolver el problema del déficit habitacional de millones de personas. ¡Por un programa urgente de construcción de viviendas sociales en Campo de Mayo!

Etiquetas:

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

*

Últimas novedades de La Hoja Socialista 22

Ir a Arriba