Una vez más, Alberto contra los jubilados

en La Hoja Socialista 20/Novedades

Los Fernández se la tiene jurada a los jubilados y están decididos a empobrecerlos aún más de lo que vienen sufriendo hace décadas. Lo explicamos en varias oportunidades. Alberto que llegó al gobierno prometiendo un 20% de aumento, vetó la ya miserable Ley de Movilidad de Macri y decretó un aumento mucho menor. En junio llegó una nueva “mejora” de las jubilaciones: un 6,2% contra el 10,9% que daba la antigua ley. No sorprende si tenemos en cuenta que esta misma fue la política de Cristina en la “Década Ganada”, cuando vetó el 82% móvil y estatizó las AFJP para saquear la caja del ANSE.

Como si esto fuera poco, el gobierno presentó su proyecto de ley de movilidad jubilatoria en el Congreso. Para disimular un poco largó también un aumento del 5%, cuando solo en octubre la canasta básica alimentaria subió un 6,6%. Esto significa que el 70% de los jubilados, que son los que reciben la mínima, van a cobrar $906 más. Es decir, $30 por día. Alberto continúa con el ajuste para reducir el gasto previsional y el déficit fiscal. Con arreglo o sin arreglo con el FMI, el Frente de Todos ajusta igual y desde hace mucho tiempo.

El gobierno busca romper la relación entre lo que el jubilado cobra y la inflación. En su lugar, va a actualizar las jubilaciones con un promedio entre la variación de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) y la recaudación tributaria de la ANSES. De este modo, el Frente de Todos continúa con el ajuste que inició no bien asumió su mandato, en diciembre de 2019, formalizado en la ley de emergencia.

¿Qué cambia en relación con la movilidad establecida por el macrismo? Que esa fórmula se basaba en la variación del 30% del RIPTE y del 70% de la inflación. En buena medida, el haber jubilatorio acompaña los precios, aunque no garantizaba un ingreso sustantivo, toda vez que su pérdida de poder de compra lleva varias décadas.

¿Qué cambia en relación con la vieja fórmula de Cristina que rigió entre 2008 y 2017? La fórmula es prácticamente igual, aunque, en lugar de elegir la mejor evolución de dos indicadores salariales (del RIPTE o el Índice Salarial del INDEC), el gobierno actual estipula sólo el RIPTE. Claro que, cuando Cristina modificó la fórmula, el “trabajo sucio” ya lo habían hecho Duhalde primero y Néstor después, quienes habían congelado el haber medio y achatado el ingreso jubilatorio entre los años 2002 y 2007. Ellos supieron mejor que nadie ajustar a los viejos después del 2001.

Lo que se viene es obvio: con la inflación contenida de este año, nos espera un 2021 con mucho aumento de precios. Sumemos además que los salarios, sobre los que se calcula la nueva fórmula vienen sufriendo paritarias a la baja. Lo mismo sucede con la recaudación de impuestos: eso también va a caer por el incremento de la desocupación y el empleo en negro, sumado a que el gobierno viene dándole beneficios a las PyMES para que no paguen impuestos. Si el año 2020, con la excusa del coronavirus, fue el momento ideal que halló el gobierno para llevar a cabo el ajuste y poner en práctica la reforma previsional, ahora buscan formalizarla.

Mientras tanto, nuestras jubilaciones siguen achatándose. A su vez, más del 80% de los jubilados cobran ingresos por debajo de la canasta de pobreza. Ya lo dijimos varias veces: este gobierno vino para ajustar y garantizar los intereses de la burguesía. Un gobierno inútil, miserable, sin más para ofrecer que un ataque a la clase obrera.

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