¿Cuál es la magnitud del robo de los Fernández a los jubilados?

en La Hoja Socialista 18/Novedades

El gobierno de los Fernández lanzó un gigantesco ajuste contra los obreros jubilados. Tras prometer en campaña el retorno del asado y una suba de los haberes del orden del 20%, Alberto llegó al poder e hizo lo contrario: sancionó la Ley de Emergencia y vetó  la Ley de Movilidad Jubilatoria, maniobra con la cual produjo un importante recorte.

Concretamente, el gobierno anuló la Ley de Movilidad Jubilatoria del macrismo, que daba un incremento de un 11,56%, y decretó un aumento de un mísero 2,3%, más una suma fija de $1.500 para el mes de marzo. Así, Alberto dispuso un leve aumento a quienes tienen un haber mínimo y le robó una parva de plata al resto. El hecho es que el 11,56% que les hubiera correspondido por la ley de Mauricio resultaba más elevado que la leve recomposición decretada. Ahora, los trabajadores que aportaron por más de 30 años de vida laboral para recibir una jubilación de miseria, ahora son robados a mano armada por los Fernández.

Pongámosle números al asunto para entenderlo mejor. Si tomamos solo a los jubilados y pensionados titulares, el sistema previsional se compone de 5.661.119 jubilados y pensionados. De ellos, 2.710.338 (48%) perciben el haber mínimo, 55.370 (1%) cobran por debajo de la mínima y 2.895.411 (51%) reciben ingresos por encima del haber mínimo. Básicamente, la mitad de los jubilados están por debajo de la mínima.

Ahora bien, ¿de cuánto es la recomposición decretada por Alberto? ¿A cuántos jubilados y pensionados “favorece”? El aumento, anunciado con bombos y platillos, sólo representa unos 197 pesos más respecto de la recomposición macrista. Sí, leyó bien, son 197 pesos. No alcanzan ni para una Cajita Feliz de Mc Donald’s para el nieto. Y solo beneficia a los 2,7 millones que perciben el haber mínimo o menos. De $ 14.068 que cobraron en febrero de 2020 pasarán a cobrar en marzo tan solo $ 15.891.

En cambio, la otra mitad de los jubilados y pensionados perdieron ingresos. Por ejemplo, para quienes perciben hoy unos 30 mil pesos de haberes, en marzo cobrarán por el decreto $ 32.190 (7,3% de recomposición), mientras que con la ley vetada les hubiera correspondido un incremento de 11,56% y debieran cobrar $ 33.468. Son $ 1.278 menos. Los que perciben $ 40.000, cobrarán por decreto $42.420 y se les reduce el haber en unos $ 2.204, pues deberían pagarle por la ley macrista unos $ 44.624. Para quien cobraba $ 50.000 en febrero, en marzo le pagarán $ 52.650 quitándole $ 3.130 (un recorte del 5,6%). Se trata de un verdadero choreo.

Con los números sobre la mesa, intentemos darle algo de sangre y ver realmente que significan. Para eso, lo mejor es comparar los haberes con la Canasta Básica de los Jubilados, que mide la Defensoría de la Tercera Edad. Es una especie de “línea de pobreza” de un jubilado que establece las “necesidades básicas” de las personas de la tercera edad, sobre todo porque, a diferencia del promedio general de la población, los ancianos destinan un mayor gasto a medicamentos, transportes en taxi o remis, sillas de rueda, bastones, etc.

Se imaginará ya el lector el resultado de esta comparación. Sí, el “aumento” decretado por el gobierno es de una miseria absoluta. La Canasta al mes de octubre de 2019 fue de unos $ 37.815. Proyectada a enero de 2020, $ 42.086. Al comparar con esta cifra las recomposiciones pautadas para el mes de marzo de 2020, el resultado es claro: el 86% del conjunto de los jubilados y pensionados reciben haberes que se encuentran por debajo de la canasta de pobreza. Estamos hablando de más de 4,8 millones de personas.

Para terminar, veamos el tamaño del robo. Con la ley macrista, el aumento de marzo significaban unos $ 17 mil millones; con la de los Fernández, $ 11,9 mil millones. Alberto y Cristina se embolsaron unos 5,2 mil millones de pesos. Esto es muy interesante para entender como nos venden humo. El gobierno dice que le dio un gran beneficio a los jubilados más pobres, pero en realidad gastó en ellos 560 millones. Sin embargo, le robó al resto unos 5,8 mil millones. Un gran negocio… para los patrones, claramente.

Como vemos, el “aumento” de los Fernández es una gran estafa. A los jubilados que aportaron durante más de 30 años se les quita una parte del haber que les correspondía por la antigua normativa. Estamos ante un ajuste feroz.

1 Comentario

  1. ¿Cajita feliz de mac donalds? Hablame de arroz o de arvejas. ¿Pero hacer una comparación con Mc Donalds en un diario de razón, y cuál es la revolución?

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