Historia argentina. La masacre de Puente Pueyrredón

en La Hoja Socialista 22/Novedades

Como explicamos en otra oportunidad, el Argentinazo abrió un período muy álgido de la lucha de clases, marcado por el ascenso de la lucha obrera, particularmente de los desocupados, el surgimiento de las asambleas barriales y la aparición en el centro de la escena de la Asamblea Nacional de Trabajadores Ocupados y Desocupados (ANT). Un punto de inflexión importante en ese proceso fue la llamada masacre de Puente Pueyrredón o de Avellaneda, donde fueron asesinados Maximiliano Kosteki y Darío Santillan.

El 26 de junio de 2002 estaba planteada la primera acción del plan de lucha votado en la II ANT del 22 y 23 de junio: un piquetazo. Días antes del corte, el gobierno encabezado por Duhalde redobló el ataque a las organizaciones piqueteras. El 24, el Jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, declaró que el gobierno nacional utilizaría “todos los mecanismos para hacer cumplir la ley” ante la movilización prevista para el 26. También el entonces ministro de Seguridad, Juan José Álvarez, declaró que, si se intentaba cortar todos los accesos al mismo tiempo, el Gobierno lo tomaría como “una acción bélica” e iba a impedir que sucediera. O sea, el gobierno amenazaba con una represión feroz.

El piquetazo incluía el corte de cinco accesos a Capital. Uno de ellos era el Puente Pueyrredón, que une Capital Federal con Avellaneda, donde acostumbraban cortar las organizaciones de zona sur del Conurbano. En el corte estaban el Bloque Piquetero Nacional, el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados y la Coordinadora Aníbal Verón. Las columnas se fueron armando en Avellaneda desde las once de la mañana en los alrededores del puente y comenzaron a marchar para confluir desde ambos costados del puente, uno por delante, justo en la bajada, y otro por detrás, desde la Plaza Alsina, por la avenida Mitre.

Mientras tanto, efectivos de la policía y la prefectura se apostaron en un operativo conjunto entre el gobierno nacional y provincial, este último a cargo de Felipe Solá. A su vez, la infantería tendió un cordón policial en el medio de las dos columnas de manifestantes. Cuando los manifestantes llegaron al lugar donde estaba apostado el cordón, comenzó la represión con gas lacrimógeno y balas de plomo. Los manifestantes se desbandaron, pero la policía los persiguió en los alrededores del puente en una verdadera cacería que duró horas por las calles de Avellaneda y dejó 150 heridos y dos muertos. Muchos de los manifestantes corrieron a la estación Avellaneda del tren para salir del lugar. La policía llegó hasta allí y tiró gases lacrimógenos dentro de la estación y siguió disparando.

Es en ese lugar donde fueron asesinados Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, ambos militantes de la Aníbal Verón. Darío Santillán fue atrapado cuando se detuvo a auxiliar a Maximiliano Kosteki, un gesto de solidaridad invaluable. Cuando la policía lo atrapó, lo ejecutó con balas de plomo. Estas imágenes fueron captadas por un fotógrafo, lo que permitió enjuiciar a los responsables directos y desbaratar prontamente el relato oficial que pretendía imponer la visión de que “se mataron entre ellos”, expresión de Aníbal Fernández, entonces Secretario de Gobierno Nacional.

Por este hecho Duhalde se vio obligado, días después, a anunciar el adelantamiento de las elecciones. De forma inmediata renunciaron el entonces ministro de Seguridad provincial, Luis Genoud, y del Jefe de Policía Ricardo Degastaldi. Sin embargo, los responsables políticos no solo gozaron de total impunidad, sino que han continuado actuando en política de la mano de los gobiernos kirchneristas y en la actualidad del gobierno de los Fernández.

1 Comentario

  1. MUY SINTETIZADO Y ESCUETO,,,,PARA QUE SE ENTIENDA LA CANALLADA DEL OPERATIVO DE LAS FUERZAS OPRESORAS Y SU FUBCION ANTIOBRERA DE LOS DUHALDES, DEBIERAN HABER INCURSIONADO MAS PROFUNDAMENTE EN LAS XCAUSAS DEL PIQEUERETAZO Y LOS DETALLESDE LA MUERTE DE SANTILLAN Y KOSTEKY.

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