¿De cuántas estamos hablando? – Dolores Martínez González y Ailín Baez

1301070953774Un balance sobre las estadísticas de femicidios en la Argentina

En esta nota analizamos la ausencia de estadísticas oficiales por parte del Estado, los informes enviados a la CEDAW y el trabajo que realiza La Casa del Encuentro. Buscamos mostrar que no existe ninguna estadística confiable de femicidios en el país y que la magnitud real del fenómeno se desconoce.

Por Dolores Martínez González y Ailín Baez (Grupo de Investigación sobre género – CEICS)

A partir de la movilización del 3 de junio bajo la consigna “Ni una Menos”, comenzaron a divulgarse cifras de femicidios que, en su variedad e imprecisión, resultaban indicios de que algo no estaba del todo bien. A poco de buscar, nos enteramos de que no hay cifras oficiales, de que no existe un órgano oficial que debería realizar la tarea y que los números existentes son el resultado del esfuerzo aislado de organizaciones no estatales. En esta nota analizamos la tarea al respecto del Consejo Nacional de las Mujeres, los informes que realiza la “Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer” (CEDAW, según las siglas en inglés) y el trabajo de La Casa del Encuentro, la asociación civil responsable de la única estadística sobre el tema.

¿Qué es el Consejo Nacional de Las Mujeres?

El Consejo Nacional de las Mujeres (CNM) es “el organismo rector de las políticas públicas en materia de prevención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres”.[1] Fue creado en 1992 como un espacio gubernamental responsable en el país del cumplimiento de la Convención sobre la ‘Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer’ (CEDAW). Dependía directamente de la Presidencia de la Nación y su titular tenía rango de subsecretaria. La primera presidente del CNM fue la Lic. Virginia Franganillo, especialista en estudios de género que impulsó la ley de cupos y actualmente preside el Observatorio de Género y Pobreza en la Argentina.[2]

Con la llegada de De La Rúa al gobierno se intentó bajar de jerarquía al Consejo, convirtiéndolo en un área menor dentro del Ministerio de Desarrollo Social. Luego de una marcha realizada por organizaciones feministas y la presión ejercida por organismos internacionales, conservó su rango y asumió la abogada Carmen Storani.[3] En el 2002, Hilda “Chiche” de Duhalde lo escondió dentro del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social. A partir de ese momento el órgano rector de las políticas contra la discriminación de las mujeres quedó sin jerarquía para discutir con los distintos ministerios y sin un presupuesto adecuado.

En el 2004, Néstor Kirchner nombra a María Lucila “Pimpi” Colombo, fundadora y dirigente del Sindicato de Amas de Casa de Argentina. Su designación no fue bien recibida por las ONG que trabajan en la defensa de los derechos de las mujeres, por sus conocidas posiciones cercanas a la Santa Sede en temas de salud sexual y reproductiva. Después de cuatro años al frente del CNM, Colombo fue designada en la Secretaría de Defensa del Consumidor. Puede decirse que “Pimpi” pasó “sin pena ni gloria” por el Consejo.

Desde el 2008 el CNM se encuentra precedido por Mariana Gras, quien responde a Alicia Kirchner. Bajo su presidencia fue aprobada la ley 26.485,[4] que determina al CNM como el “organismo rector encargado del diseño de las políticas públicas”. Según esta norma, tiene entre sus facultades

“Diseñar e implementar registros de situaciones de violencia contra las mujeres de manera interjurisdiccional e interinstitucional, en los que se establezcan los indicadores básicos (…). Desarrollar, promover y coordinar con las distintas jurisdicciones los criterios para la selección de datos, modalidad de registro e indicadores básicos (…). Coordinar con el Poder Judicial los criterios para la selección de datos, modalidad de Registro e indicadores que lo integren que obren en ambos poderes (…). Analizar y difundir periódicamente los datos estadísticos y resultados de las investigaciones a fin de monitorear y adecuar las políticas públicas a través del Observatorio de la Violencia Contra las Mujeres.”

Ahora bien, cuando uno busca las cifras publicadas en la página del CNM no aparecen por ningún lado. Esto nos llevó a ponernos en contacto con el organismo, donde nos dijeron que no realizaban entrevistas y que podíamos enviar a una dirección de correo electrónico un cuestionario que podía o no tener respuesta. Obviamente, la seguimos esperando la respuesta…

La CEDAW y sus informes

Como dijimos anteriormente, el origen del CNM se encuentra relacionado con la CEDAW. El 18 de diciembre de 1979, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, que entró en vigor como tratado internacional el 3 de septiembre de 1981 tras su ratificación por 20 países. En 1989, décimo aniversario de la Convención, casi 100 naciones habían declarado ya que se consideran obligadas por sus disposiciones.[5]

La CEDAW es el organismo que “define el significado de la igualdad e indica cómo lograrla”. En este sentido, establece no sólo una declaración internacional de derechos para la mujer, sino también un programa de acción para que los estados garanticen el goce de esos derechos. El Artículo 18º establece que los Estados Partes se comprometen a someter al Secretario general de las Naciones Unidas para que lo examine el Comité, un informe sobre las medidas legislativas, judiciales, administrativas o de otra índole que hayan adoptado para hacer efectiva las disposiciones de la Convención y los progresos realizados.

En el caso de la Argentina, los informes de 1997 a 2007 se encuentran publicados en la página del CNM. En ellos se pueden observar denuncias por violencia doméstica, mortalidad materna, grado de inserción que tuvieron los programas desarrollados por parte del Estado y la participación política y laboral de las mujeres en comparación a los varones. En ningún lado se cuantifican los femicidios.

A partir del 2007 lo único que se puede encontrar en la página del CNM son las observaciones que realizó la CEDAW al informe enviado en el 2010.[6] Entre las conclusiones que elaboraron nos llamó la atención la siguiente:

“El Comité expresa también su agradecimiento al Estado parte por el diálogo constructivo mantenido y los esfuerzos realizados por la delegación, encabezada por el Representante Permanente de la Argentina ante las Naciones Unidas e integrada también por la Presidenta del Consejo Nacional de las Mujeres, para responder a las preguntas planteadas por el Comité. No obstante, observa que la delegación no ofreció respuestas sucintas, claras y directas en relación con algunos de los temas que se examinaban y dejó sin respuesta algunas de las preguntas formuladas por el Comité durante el diálogo.”

En buen criollo, la delegación argentina fue a las Naciones Unidas a “chamuyar”. Teniendo en cuenta la poca información que el CNM ofrece, no extraña que su actividad no conformara a nadie.

“Muere una mujer cada 30 horas”

El 14 de mayo dos periodistas convocan a una marcha para el 3 de junio en las redes sociales bajo la consigna “Ni una menos”, luego de que se dieran a conocer dos femicidios: el 12 de mayo aparece enterrada Chiara Páez, asesinada por su novio en la localidad de Rufino en la provincia de Santa Fe; once días antes, en el barrio de Caballito, Gabriela Parra era asesinada en una confitería por su ex pareja.[7]

A partir de ese momento se empezó a escuchar por todos los medios de comunicación que en la Argentina “muere una mujer cada 30 horas por violencia de género”. ¿De dónde salió esta afirmación, si el Consejo Nacional de las Mujeres no produce estadísticas? Las cifras corresponden a una organización privada, el “Observatorio Adriana Marisel Zambrano’, coordinado por la asociación civil La Casa del Encuentro.

La Casa del Encuentro se fundó el 4 de octubre del año 2003 “con el fin de diseñar un proyecto feminista por los derechos humanos de todas las mujeres, niñas, niños y adolescentes”. Entre sus actividades se encuentra el Observatorio de Femicidios en Argentina, Adriana Marisel Zambrano, que produce el Informe de Femicidios en Argentina (2008-2014). El Observatorio se encuentra conformado por 10 voluntarias y su metodología de trabajo consiste en revisar 120 fuentes: diarios, agencias y portales de noticias; su unidad de análisis son las noticias en donde aparece una mujer o niña muerta. Observan el caso y determinan si fue un femicidio o no, a partir de que se demuestre una situación de desigualdad entre el hombre y la mujer. También buscan aquellas noticias que dan cuenta de un femicidio vincular.[8] En la entrevista que realizamos, sin embargo, el organismo reconoce que las cifras obtenidas no son el resultado de una actividad sistemática, dado que la principal tarea de la Casa es la asistencia a las víctimas de violencia de género.

Luego de que los datos que obtiene el Observatorio se difundieran masivamente y la marcha del 3 de junio se convirtiera en una movilización nacional, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación comunicó la creación de la Unidad de Registro, Sistematización y Seguimiento de femicidios y de homicidios agravados por el género.[9] Una vez más, cuando uno entra al sitio web de la Secretaría y busca en el área temática de Mujeres y Perspectivas de Género no aparece nada que haga referencia a dicha unidad de registros.

Una ausencia que grita

¿Por qué no hay cifras oficiales? Evidentemente, los temas de género son buenos para hacer propaganda pero no interesan realmente al personal político burgués que maneja el Estado argentino. Prueba de ello es el carácter fantasmagórico del CNM. ¿Qué tan verídicas son las cifras existentes? No podemos negar que el trabajo de La Casa del Encuentro tiene un gran valor, pero la realidad es que se trata de un trabajo con dificultades metodológicas importantes. Aún así, tiene la enorme virtud de llamar la atención sobre la magnitud del problema, mucho mayor de lo que la población suele creer. Es hora, entonces, de poner manos a la obra y exponerlo a la luz del día en toda su dimensión.

Notas

[1]Véase en http://goo.gl/BRtSmT

[2]Página/12, 6/6/2008

[3]Página/12, 10/12/1999

[4]http://goo.gl/G9wlU2

[5]http://goo.gl/Ofgop

[6]http://goo.gl/De8uqS

[7]Infobae, 3/6/2015

[8]http://goo.gl/SY8izg

[9]Infojus Noticias, 5/6/2015

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