Avanza el ajuste en CONICET y ATE está en veremos…

Como cada fin de año, el gobierno nacional aprovecha la víspera de vacaciones para avanzar con el ajuste sobre el empleo público. CONICET no se queda a la saga, y una vez más, pasada la navidad, hizo públicos los resultados de los concursos de becas e ingreso a Carrera de Investigador, concretando el despido de más de 1000 becarios que se quedaron afuera de carrera por los recortes presupuestarios. Frente a este panorama, los trabajadores del organismo venimos desarrollando un plan de lucha de hecho. Venimos movilizando todas las semanas, pero sin hacer mella en las autoridades del organismo, que se lavan las manos y no reconocen los despidos. De la última movilización, en que fuimos recibidos por autoridades del CONICET y del Mincyt nos fuimos con las manos vacías. Ese mismo día, en la asamblea del Polo, se decidió convocar a una asamblea regional para el 23/1, para decidir un plan de lucha. Una instancia urgente para concentrar las fuerzas y evitar la dispersión de iniciativas.
 
Sin embargo, nuestro gremio no ha puesto todas sus energías en esta lucha. Desde las elecciones de diciembre último que ATE CONICET Capital no convoca a asambleas generales ni por lugares de trabajo. Recién esta semana se convocó a la única asamblea por lugar de trabajo, en Saavedra 15, a instancias del delegado de nuestra lista, que lo propuso públicamente. En esa misma asamblea nos enteramos que al día siguiente se desarrollaría una reunión de Junta Interna y Cuerpo de Delegados, de la que no se nos había informado. Una desprolijidad grave en un contexto como el que estamos viviendo, que esperamos se revierta con una propuesta básica que hicimos en esa reunión: crear una lista de mails de los delegados para que circule información y resolver cuestiones operativas.
 
Ni la asamblea de Saavedra 15 ni la reunión del cuerpo de delegados tomaron decisiones relevantes respecto del conflicto en marcha. Nuestra propuesta de convocar, en primer lugar a la Asamblea Regional del 23/1 y luego, a una asamblea general de afiliados y no afiliados de ATE CONICET, fueron rechazadas. Los argumentos fueron más bien pobres. Aunque todos coincidieron en la necesidad de superar la dispersión imperante, se argumentó que el camino no era ni la Asamblea Regional ni la asamblea general de ATE. Sobre la primera se argumentó que sería una “reunión del activismo”, ya que el grueso de los trabajadores no se moviliza a esas instancias. Claro, si ATE no convoca ni agita esa asamblea, es difícil que la instancia se masifique. Se trata de una profecía autocumplida: la Junta Interna está convencida de que la gente no se mueve porque tiene una política derrotista, por eso no agita las medidas y como resultado, la gente efectivamente no se mueve porque prácticamente no se entera. Este es el accionar habitual de la JI: convoca a las movilizaciones con menos de 24 horas de antelación, prácticamente no informa absolutamente nada de lo que sucede en nuestro organismo y en el Estado en general. Nuestra propuesta iba en sentido contrario: convocar para que esa se convierta en una instancia de articulación para el conjunto de los trabajadores, que pueda imponer un plan de acción.
 
Sobre la asamblea general de ATE, aunque reconocieron que durante la campaña habían prometido que sería la base para el funcionamiento del gremio, ahora sostienen que no es el momento de convocarla porque los compañeros están de vacaciones. En lugar de convocar a una asamblea ahora, se propuso aplazar su convocatoria para febrero y, mientras tanto, “construir el conflicto” en los lugares de trabajo. Sin embargo, no está planteada ninguna reunión por lugar de trabajo porque, otra vez, los compañeros están de vacaciones. El problema de estos planteos es que ya sabemos, desde hace bastante, que las vacaciones son el momento que la patronal aprovecha para realizar los despidos. En CONICET, los resultados del ingreso a Carrera y becas, donde se blanqueó el ajuste y los despidos, se dieron el 27 de diciembre. Si no se puede hacer nada por las vacaciones, no queda otra que dejar pasar el ajuste.
¿Si ATE no convoca a la asamblea regional, ni a una asamblea general del gremio en los próximos días, qué plantean hacer para enfrentar el ajuste? Presentar notas exigiendo reuniones al CONICET, un camino que la propia Junta Interna reconoce inviable desde el momento en que las autoridades se niegan a todo tipo de diálogo con los gremios. De esta manera, ATE está reconociendo que el conflicto por los despidos está perdido, y se niega a dar la pelea hasta el final intentando aglutinar a los trabajadores de CyT para asestar un golpe a la patronal y lograr torcerle el brazo.
 
Nosotros creemos que es momento de redoblar esfuerzos y confluir en las instancias de resolución generales para decidir colectivamente un plan de lucha. Por eso, convocamos a la Asamblea Regional del 23/1 y exigimos a la conducción del gremio:
 

-Asamblea general de ATE CONICET para afiliados y no afiliados.

-Asambleas por lugares de trabajo.

-Plan de lucha para enfrentar el ajuste y los despidos.

 

¡Todos a la Asamblea Regional del 23/1!

 

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