San Martín y el proceso revolucionario – Secuencia nivel secundario

en Blog del Docente Rojo

Resumen: ¿Es José de San Martín una figura impoluta e indiscutida por todos los sectores de la sociedad? ¿Es realmente el “Padre de la Patria”? ¿Cuál fue su aporte a la Revolución sudamericana?

San Martín vivió en una época en que las relaciones que unían a los seres humanos, las feudales, comenzaron a quebrarse. Otras, las capitalistas, pugnaban por nacer. Esos choques estallaron en una guerra que recorrió el mundo.

Nación en Yapeyú, en la actual provincia de Corrientes, que en ese entonces era parte del Virreinato del Río de la Plata; el 25 de febrero de 1778. En abril de 1784, cuando tenía seis años, llegó con su familia a la ciudad española de Cádiz ―previa estadía en Buenos Aires― y se radicó luego en la ciudad de Málaga. Comenzó sus estudios en el Real Seminario de Nobles de Madrid y en la Escuela de Temporalidades de Málaga en 1786. Ingresó posteriormente al ejército español e hizo su carrera militar en el Regimiento de Murcia. ​ Combatió en el norte de África, luego contra la dominación napoleónica de España y participó en las batallas de Bailén y La Albuera.

​En España, poco podía hacer un oficial de línea, encima criollo, en un conflicto de dinámica irregular y prácticamente perdido. La revolución en América, en cambio, se presentaba como toda una oportunidad para el talento.

Así, se ligó con la naciente burguesía rioplatense. Ante todo, su padre había sido un gran hacendado, que administró la estancia más grande del Río de la Plata que fue “Las Vacas”, que luego fue administrada por el padre de Belgrano, se casó a los 35 años con una mujer tísica de tan solo 14 años, era la hija del hacendado más importante (y más radical) de su época: Antonio Escalada. Luego, ingresó en la política, formando la Logia Lautaro, y provocó un levantamiento en octubre 1812, que puso en el poder a un gobierno adicto a sus planes. 

Él no fue un prócer por haber llorado, por no estar en el funeral de su mujer, ni por ninguno de sus gestos de ternura, sino por haber derrotado al mayor ejército del continente. Eso no lo consiguió por ser más o menos simpático, sino porque supo analizar la estructura militar del dominio peninsular y logró trazar una estrategia de guerra victoriosa.

Utilizó la violencia organizada no porque fuera cruel, sino porque tenía que forjar un mundo nuevo. Fue más humano porque supo corporizar, en su persona, las aspiraciones de la burguesía, que entonces emprendía el asalto al cielo. Por ello, el código de conducta que elaboró San Martín proscribía el castigo, en primer lugar, “Por cobardía en acción de guerra, en la que aún el agachar la cabeza será reputado de tal”. Los desertores eran enviados a Buenos Aires. Allí se los fusilaba y su cuerpo era colgado en público, para ofensa de sus allegados. La sociedad en que vivimos fue, alguna vez, una vida nueva que se abrió paso a los golpes. Nadie iba a regalarle su derecho a nacer. [1]

San Martín es una figura importante, en un proceso más general, pero ocupa un lugar en la liturgia que no se corresponde con su lugar histórico. Es decir, ocupa un lugar de Padre de la Patria, como si él hubiera hecho absolutamente todo, como si todo el proceso habría dependido de él. En realidad, él es una especie de director de un destacamento específico que cumple una función importante, sin embargo, no es un gran organizador de procesos sociales fundantes, más bien despeja el camino para que esos procesos sociales tengan lugar.

De esta manera, San Martín fue una figura más que compuso la fuerza revolucionaria abierta en 1810. Su aporte, después de costarle mucho su incorporación a la política de Buenos Aires, decide cumplir el papel de despejar el camino internacional de peligros, es decir, terminar con el poder político de la corona en Sudamérica. Para ello, cuando va a el norte se da cuenta que no se puede hacer una guerra de masas, entonces, lo que él busca es armas una tropa de elites pequeña, homogénea y disciplinada que de un golpe en el centro de la dominación española que es en Lima.

Fue un hombre que organizó una fuerza contra la dominación política, contra las leyes de ese momento y fue parte importante de una gigantesca transformación social en el conjunto del continente. En definitiva, San Martín, estaba pensando y era parte importante de la creación de una nueva sociedad.     

  1. ¿Por qué se debe considerar un prócer a San Martín?
  2. ¿Cómo llega a vincularse con la burguesía rioplantense?
  3. ¿De qué manera está presenta la violencia en el proceso revolucionario?
  4. ¿En qué contexto social se desarrolla la lucha política de San Martín?
  5. ¿Cuál fue el aporte de San Martín al proceso revolucionario?

Actividad 2

Luego de analizar el papel desarrollado por San Martín en el proceso histórico durante la revolución, vamos a observar unos vídeos para comprender la utilización de la figura de San Martín, es decir, los distintos relatos que se construyen sobre la misma historia. En particular, queremos ver como la historia es un campo de disputa y existe un relato oficial construido en torno a su figura. Vamos a utilizar recursos que tienen mucha circulación en la escuela primaria. Por eso, les resultan familiares a los estudiantes lo que facilita busquen los puntos de discusión, los sentidos implícitos en la construcción oficial y contraponerlo con el trabajo realizado en la actividad 1.

Recursos audiovisuales

Por último, les proponemos las siguientes actividades con los videos observados:

  1. ¿La figura de San Martin es presentado como una dirección política importante en el proceso revolucionario o como un prócer valiente con actitudes militares y morales destacadas? Discuta con sus compañeros y fundamenten su respuesta.
  2. ¿Se observa la violencia en el video observado o los personajes se encuentran dialogando? Problematicen en grupos las implicancias de una y otra acción.
  3. ¿Hace referencia a las clases sociales existentes o identifica a los “españoles” “realistas” “americanos” “criollos” “patriotas”? Discutan en grupos las consecuencias del uso de esas categorías. Problematicen a quiénes se engloba, a quiénes se excluye y cuáles son las consecuencias de esos usos.
  4.  Teniendo en cuenta el concepto de nacionalismo seleccione y describa una escena del video en el que se use este concepto.
  5. Elabora un cuadro comparativo en el que se expresen las diferencias entre el texto leído en la actividad 1 y los principales datos que arrojan los videos.
  6. Construye una breve conclusión que sintetice los aportes historiográficos de ambas actividades.

Bibliografía

(min. 16. a 30)


[1]

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