Nacional: La vuelta a las aulas, de lo “cumplible” a lo necesario

en Conti-Santoro/Novedades

En el día de ayer, el Ministerio de Educación presentó un protocolo para la vuelta a clases. El mismo deberá ser ratificado aún por los ministros de educación de cada una de las provincias en el Consejo Federal de Educación. Recordemos que hace un mes, el gobierno creó el “Consejo asesor para la Planificación del regreso presencial a las aulas” para elaborar un plan de acción de cara al retorno a las escuelas. Para el lector desprevenido, cuando decimos “vuelta”, en realidad nos referimos a la implementación de un esquema dual. El mismo supone la combinación de la virtualidad actual con alguna forma de cursada escolar presencial. Es importante resaltar que lo virtual no perderá peso. Por lo tanto, el esquema dual no excluye los requerimientos necesarios para sostener la educación remota.  

Como era de esperarse, el protocolo no presenta novedades, ni sorpresas. El documento que se dio a conocer, repite muchos aspectos del Programa “Estamos más cerca” que dictó el gobierno jujeño hace unas semanas. En términos generales, el esquema dual comenzará a implementarse en aquellas provincias que tienen nula o poca circulación del virus, luego del receso invernal de agosto. Lo más probable es que el AMBA y Gran Resistencia, las jurisdicciones con más casos de COVID-19, sean las últimas en volver. De todas formas, repetimos, la decisión final recaerá en los gobernadores. La descentralización del sistema educativo obliga a que cada jurisdicción dicte su propio protocolo y realice los ajustes necesarios sobre la base de las directrices fijadas por Nación excepcionalmente.

Según lo que trascendió, el protocolo constaría de dos fases. Primero se reacondicionarían las escuelas y luego sí, podríamos volver. Durante la primera fase, docentes y directivos seremos capacitados para enfrentar la “nueva realidad” lo que apenas implica, según la información existente, la internalización de las medidas de distanciamiento y las nuevas rutinas escolares. Tal como sucedió en Jujuy, docentes y alumnos seremos vacunados contra la gripe. Uno se pregunta si el gobierno nos toma como idiotas ¿Acaso la vacuna contra la gripe combate el COVID-19? Ninguna vacuna, al menos actualmente, garantiza la inmunidad contra la pandemia. Lo ridículo del caso es que la misma CTERA apela a ese placebo.

Trotta afirmó que el protocolo para las escuelas es “cumplible”, lo cual nos da todo un panorama de cómo piensa el gobierno a la educación. ¿Qué dicen ser capaces de garantizar? Apenas que las escuelas tengan insumos de limpieza e higiene, agua potable, jabón, alcohol en gel y cestos de basura. Ya de antemano se avisó que no hay dinero para planes de infraestructura, con lo cual, la vuelta se realizará sobre la capacidad edilicia existente. También se habló de crear “aulas burbuja”. De acuerdo a este formato, los alumnos se dividirán en grupos de cuatro y serán ubicados en los vértices de cada aula manteniendo el distanciamiento social de 1,5mts. La ventaja de la burbuja sería el agrupar a los alumnos en pequeños grupos para seguir la “cadena” en caso de que se produzca algún contagio. Además, cada establecimiento deberá respetar el distanciamiento de 2mts. Durante la jornada escolar, alumnos y docentes deberán utilizar tapabocas. Lógicamente, uno supondría que el gobierno tiene pensado un plan de infraestructura para garantizar el distanciamiento social y crear las burbujas, por ejemplo, colocando blindex en los pupitres de los alumnos como ocurre en China. Nada de eso. Cada escuela se las arreglará como pueda. En el caso de detectar algún síntoma, inmediatamente se procederá a hisopar a los alumnos y docentes que estuvieron en contacto con el sospechado. Al día siguiente se suspenderán las clases y se procederá a desinfectar la institución. Otro dato curioso. La mayoría de los casos de COVID-19 se presenta de forma asintomática. Con lo cual, para detectar algún caso debemos esperar que alguien presente síntomas. Así el gobierno pretende no invertir en termómetros infrarrojos, tapabocas, testeos y todo lo necesario para cuidar la salud. Tampoco ha dicho cuál va a ser el criterio para la rotación de los alumnos. Al establecer pequeños grupos y una jornada reducida debería indicar cuáles serán los criterios para el agrupamiento y su conexión con las clases virtuales. Si la escuela tiene infraestructura suficiente, un mismo grado puede ocupar otros espacios, dicen. Eso lo decidirá el director de la escuela, según el protocolo nacional, porque es quién conoce el edificio. Ahora bien ¿Se preguntaron cómo atenderá un docente a un grado desdoblado en burbujas en dos o tres aulas? ¿Las escuelas tiene patio propio? ¿Cómo forzará la voz ese docente con barbijo para que todos lo escuchen? Está claro que lo más razonable sería la contratación de más docentes para atender a los pequeños grupos, pero la respuesta es la misma: no hay plata para parejas pedagógicas.

A medida que avanzamos en el protocolo, observamos como aquello “cumplible” no es garantizado por el Estado ni siquiera en tiempos normales. Vayamos a los datos. Según el último Censo de Infraestructura Escolar (que dicho sea de paso es del 2014 y es solo un muestreo), la realidad edilicia deja mucho que desear. En la provincia de Bs. As, por ejemplo, el 25% de las escuelas encuestadas no disponían de provisión de agua a través de servicio de red y el 34% no contaba con desagüe pluvial. Si pensamos en el distanciamiento social que nos exige la pandemia, poco más de la mitad (52%) contaba con un patio exterior. Los resultados son peores si examinamos la situación del NEA. En Misiones el 80% no disponía de red cloacal y el 9% no tiene agua de red. En Chaco, más del 20% no tiene agua corriente, el 60% de las escuelas no tiene desagües pluviales, el 60% no dispone de desagüe de cloacas. Ni hablemos de la falta de gas y, entonces, de calefacción con una vuelta en pleno invierno. Según el Censo de 1998, solo en la provincia de Buenos Aires, el 68% de las aulas eran catalogadas como “muy pequeña”. Sabemos que esa realidad no se modificó por la falta de construcción de escuelas que acompañen el aumento de la obligatoriedad escolar.

El transporte es otro de los problemas. La Ministra de Santa Fe, Cantero, ya expresó su preocupación. Alumnos y docentes viajamos en el transporte público para asistir a las escuelas. Si bien es cierto que algunos compañeros poseen automóviles propios para trabajar, muchos deciden no utilizarlo por los gastos que conlleva, gastos que el salario no cubre ni por asomo en el rubro ruralidad/zona. Para evitar el atolladero del viaje, el gobierno prevé implementar horarios escalonados con, como ya dijimos, grupos escalonados. De más está recordar como viajamos los trabajadores, sea en horario pico o no. Cuando regresemos a las escuelas, probablemente la cuarentena se flexibilice para otros sectores de la clase obrera abultando la cantidad de usuarios en el transporte público. Por lo tanto, si no se aumenta la frecuencia y se readecuan los medios de transporte, el distanciamiento social será imposible. Tampoco se entiende por qué mientras el gobierno les exige a las empresas que garanticen las combis para sus empleados (si bien está claro no lo controla) no asume lo propio en relación a sus propios empleados: los docentes. No lo hace y nos librará a nuestra propia suerte.

El gobierno reacciona tarde a todo. Primero con la suspensión de las clases presenciales, luego con la regulación del trabajo a distancia y ahora con el protocolo y el acondicionamiento de las escuelas. A casi 100 días de cuarentena, el gobierno parece correr detrás de los hechos y no por delante. Como dijimos al principio, el esquema dual supone la convivencia entre la educación virtual y la presencial. Por lo tanto, necesitamos que todo los elementos materiales y pedagógicos para garantizar la continuidad pedagógica de los alumnos. En otras palabras, no queremos lo “cumplible”, sino lo necesario. Muchos alumnos desertaron de hecho producto del fracaso del gobierno y la burguesía en materia educativa. Actualmente, un 40% de los alumnos no posee acceso a internet y la mayoría no cuenta con una notebook propia. El gobierno solo entregó algunas notebooks que rescató de galpones, sin pensar en producir computadoras para los alumnos y docentes que las necesiten. Esos alumnos deben ser acompañados y orientados por todos los docentes desocupados que hoy bien podrían estar cumpliendo labores pedagógicas. Y a la vuelta deberán ser escuchados y atendidos por un equipo de profesionales que atiendan a las secuelas en su salud mental. Hoy más que nunca, exigir un equipo de orientación escolar o gabinete por escuela, con personal suficiente y adecuado, es una necesidad de primer orden. Por otra parte, antes de volver a las aulas, necesitamos un Censo de Infraestructura nacional para trazar un plan de reacondicionamiento edilicio, dotando a las escuelas no solo de insumos de testeos, limpieza e higiene, sino de adecuarlas a una realidad que promete permanecer más de un ciclo lectivo. Es este el momento de poner sobre el tapete un viejo problema: la infraestructura tiene impacto en la calidad educativa. No podemos seguir trabajando y estudiando en aulas destruidas, sin personal suficiente. Nos enferma en tiempos normales y será la causa de un “genocidio” en tiempos de pandemia. Si no garantizamos todo esto, millones de alumnos quedarán por fuera del sistema educativo, profundizándose aún más la degradación. 

La Corriente Nacional Docente Conti-Santoro exige:

  • No a la vuelta a las aulas hasta que estén las condiciones aseguradas
  • Censo de infraestructura y plan de obras acorde a las necesidades escolares en manos de personal idóneo.
  • Dotación a las escuelas de termómetros infrarrojos, bandejas sanitizantes de pies, guantes, barbijos, máscaras e insumos de limpieza e higiene y seguridad
  • Wifi gratis y de calidad
  • Reapertura del Plan Conectar Igualdad. Cada alumno y docente debe recibir su notebook.
  • Incorporación inmediata de todos los docentes desocupados y subocupados para desarrollar tareas pedagógicas.
  • Contratación de personal suficiente para que cada escuela cuente con un equipo de orientación escolar /gabinete escolar
  • Reapertura inmediata de paritarias
  • Bono extra mensual y retroactivo para cubrir los gastos en insumos tecnológicos, internet de calidad y mayores costos de los servicios utilizados.

Corriente Nacional Docente Conti-Santoro

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