La AUH. Miseria para todos

en La Hoja Socialista 15/LHSDécadaGanada

En la lista de los “logros” de la década ganada, esa lista con la que los K tratan de negar la realidad de un gobierno que se cansó de reprimir, ajustar y empobrecer, hay una serie de vacas sagradas que se presentan como conquistas indiscutibles que cualquier militante de izquierda debiera conceder. Una de ellas ya la demolimos números atrás, aquella que refiere a la política de derechos humanos y, en particular, a los llamados juicios de la verdad. La otra, que nadie en su sano juicio debería poner en cuestión, es la Asignación Universal por Hijo (AUH). Como el lector ya sabe, nuestra tarea en esta sección es disipar el humo K. A ello vamos.

La AUH es una asignación que cobra uno de los padres de una familia, por cada hijo (hasta cinco) menor de 18 años. Para ello, la persona en cuestión debe ser desocupado, trabajar en negro, ser monotributista social, trabajador doméstico o estar inscripto en algún programa de trabajo.

Es una suerte de asignación familiar (esa que cobran los obreros en blanco) para los trabajadores en negro, precarizados o desocupados. El kirchnerismo la dio a conocer en octubre de 2008 y la implementó en noviembre de 2009. La fecha no es casual. El anuncio coincide con un momento de crisis económica y la puesta en marcha con la derrota electoral de Cristina en 2009. Ya veremos por qué.

¿Cuál fue el alcance de esta medida? Durante el kirchnerismo, benefició a 3,3 millones de niños y Macri la elevó a poco más de 4 millones. Parecen números espectaculares, pero lo cierto es que la AUH es un ingreso bajísimo que representó entre un 12 y un 16% del salario mínimo, vital y móvil. Es decir, es una mínima parte de un salario de miseria. Vaya recordando este dato para cuando se cruce con ese familiar kirchnerista que todos tenemos.

Medido en pesos de hoy, el piso de la AUH fue de $ 1.700 y en su mejor momento llegó a $ 2.500. Calcule qué puede hacer con eso una persona que está desocupada o trabaja en negro y tiene que sostener al menos un hijo. “Pero disminuyó la pobreza”, le dirá este familiar. En realidad, luego de 4 años de implementarse la población beneficiaria redujo su pobreza en apenas un 4%. Nada. De nuevo, miseria.

¿Y quién pago todo esto? “Los ricos, los empresarios”, dice el tío K. Falso, otra vez. Todo esto está financiado por la caja del ANSES, es decir, por las cargas e impuestos al salario que pesan sobre los trabajadores registrados. Los menos pobres financian a los más pobres. Los patrones, bien gracias. En ningún momento hay transferencia de los capitalistas a los obreros, sino que lo que pasa de mano es plusvalía ya extraída (lo explicamos en LHS nº 1).

Entonces, ¿a quién benefició realmente la AUH? Seguramente ya lo sospecha. A los capitalistas. Por varios motivos. En primer lugar, porque es un subsidio al capital. La AUH funciona como un equivalente de las cargas sociales que los patrones negreros se ahorran. Es plata que no ponen ellos, sino el Estado y este, lo explicamos, lo saca de otros obreros. ¿Se acuerda que hablábamos de la “burguesía planera? Es esto.

En un sentido más general, la AUH sirve para contener los estallidos sociales que pueden protagonizar los sectores más empobrecidos de la clase obrera. En lugar de estar reclamando lo que le corresponde en la calle, están sobreviviendo con miseria. Para quien no tiene nada, las migajas son algo. Esa es toda la política social del kirchnerismo, su “vaca sagrada”. El macrismo no hace más que continuar la obra. Esto es, finalmente, lo que la burguesía puede ofrecer.

Si queremos algo más que migajas, si realmente lo queremos todo, no podemos esperar nada de los que hoy nos gobiernan ni de los que quieren volver, esos que adornan la miseria. Los únicos que podemos ofrecer un panorama distinto somos nosotros, los trabajadores. Ellos ya mostraron su fracaso, es nuestro momento. El momento del Socialismo.


Para seguir leyendo

Si cree que Macri hizo algo distinto, repase: “MaKri”, http://bit.ly/2Ibgynb Vale aclarar que la miseria de los planes sociales, fue acompañada por una notable degradación del salario en la “década ganada”. Esto lo explicamos varios números atrás en: “Nuestros bolsillos”, http://bit.ly/2GeNl8F

Etiquetas:

1 Comentario

  1. en un momento en que se busca en todo el mundo una renta universal básica no entiendo los argumentos de la izquierda que recuerdan a los que se oponían a la jubilación, a las vacaciones pagas , a las 8 hs. ¿Donde se fue la izquierda?

Responder a ruben Ismain Cancelar respuesta

Your email address will not be published.

*

Últimas novedades de La Hoja Socialista 15

Entrar a la cancha

Luego de tanto cacareo anunciando que llegaría, finalmente acá está. Entramos en

Un fracaso de clase

Como explicamos en varios números, el macrismo asumió con una estrategia desarrollista.
Ir a Arriba