El Programa Oportunidades y la farsa educativa

en ECD/ECD Entre Ríos/El Correo Docente 23/Novedades

Julia Deyme y Agustín Aizaga
Conti-Santoro


Este año, el CGE creo a través de la resolución 1370/19 el Programa Oportunidades. Al analizar la propuesta, el programa no combate las causas de la degradación, sino todo lo contrario. Como sucede con la mayoría de los planes de terminalidad, el Programa Oportunidades solo busca la titulación express a costa de continuar degradando las condiciones pedagógicas y laborales.  

Profundizando la degradación

El Programa Oportunidades se ampara en el marco de la obligatoriedad y terminalidad escolar sostenida por la LEN. Así “despliega una serie de estrategias tendientes a lograr que los/as trabajadores/as mayores de 25 años retomen, permanezcan y egresen de la escuela secundaria, a partir del encuentro en la Plataforma Virtual Atamá.”. Citando el art. 104 de la LEN, el cual formaliza la Educación a Distancia como opción, el programa se suma a la larga lista de ofertas paraestatales de titularización express.

El Programa Oportunidades se divide en dos Ciclos: Básico y Orientado. El Ciclo Básico está compuesto por cuatro módulos: I) La diversidad y los problemas socioculturales; II) Estrategias de intervención comunitaria en los procesos económicos, sociales, culturales y políticos; III) Expresiones e identidades culturales; IV) El mundo del trabajo y las nuevas identidades laborales. Cada módulo agrupa cuatro campos de contenidos: Lenguas (Lengua y Literatura e Inglés), Matemática, Ciencias Sociales (Historia, Geografía y Formación Ética y Ciudadana) y Ciencias Naturales (Física, Química y Biología). El Ciclo Orientado cuenta con dos módulos: V) La economía y sus implicancias en la vida social y VI) Tensiones y alternativas en el mundo del trabajo. Además, el Ciclo Orientado mantiene los mismos campos de contenidos a los cuales se le agregan dos: Economía y Administración en el V y VI modulo respectivamente. Al estar agrupadas en módulos, las especificidades de cada materia se diluyen en pos de flexibilizar las condiciones pedagógicas.

El Ciclo Básico cuenta con 96hs presenciales y 466hs no presenciales. Por su parte, el Ciclo Orientado cuenta con 120hs presenciales y 255hs no presenciales. La mayor parte del programa se sustenta con horas no presenciales, a diferencia de las Escuelas Secundarias de Jóvenes y Adultos (ESJA) cuya modalidad es plenamente presencial. En total, el Programa Oportunidades dura tres años, como las ESJA, y tendrá una vigencia de cuatro años.

Cada módulo combina una serie de “campos de contenidos” que deberán enmarcarse dentro de un “contexto problematizador”. Finalmente, los alumnos deben concluir cada módulo presentando un proyecto de acción en el que deberán “poner en práctica” lo aprendido. En línea con lo establecido en los fundamentos de la Escuela 2030 y la LEN, los contenidos científicos pierden peso frente a las habilidades socio-emocionales y los conocimientos previos del alumno. Bajo este paradigma, el tutor solamente debe limitarse a guiar al adulto para que este recupere sus “experiencias previas”. El Programa Oportunidades refuerza la descentralización al sostener que cada alumno aprende lo que puede ya que “las propuestas educativas deben articularse con el contexto y los ámbitos donde se producen conocimientos partiendo de la realidad situada”.

La figura del docente es reemplazada por la del tutor. Cada tutor puede tomar hasta 70 alumnos por campo de contenido. Así, no solo son contratados por fuera del estatuto, sino que deben educar a una inmensa cantidad de alumnos. Además, a nivel pedagógico, el tutor no enseña, sino que acompaña las trayectorias de los alumnos. Los docentes que quieran concursar para ser facilitadores serán remunerados 10 horas cátedras y una cantidad de trabajo equivalente en tiempo y actividades a las que tienen un secretario y preceptor juntos. Al concentrar todas estas tareas en la figura del tutor, el Estado se ahorra una masa importante de recursos económicos.

El gobierno reconoce la deserción escolar, vinculándola a la violencia, el desempleo, los embarazos, etc. La mayoría de ellos carga trayectorias discontinuas por las condiciones socioeconómicas. Por ese motivo, el programa vendría a “remediar” estos desequilibrios. El programa está destinado a los jóvenes mayores de 25 años que no terminaron sus estudios secundarios y trabajadores de entidades estatales y privadas que no terminaron el secundario. El universo de posibles estudiantes compite, como el plan lo define, con las ESJAs. A diferencia de las ESJA, la oferta para los estudiantes se vería ampliada al incorporar la modalidad virtual. El decreto justifica la modalidad al sostener que la distribución demográfica tiene un fuerte acento en la ruralidad, el Estado debe ampliar sus dispositivos pedagógicos. La modalidad semipresencial virtual reemplazaría la cursada presencial. Lógicamente, la transferencia de matrícula de las ESJA’s al Programa Oportunidades será notoria. Basta ver lo que sucede en todas aquellos lugares donde el Plan Fines II compitió con la tradicional secundaria de adultos.

En cuanto a la cursada, los alumnos deberán cumplir con tres clases presenciales por modulo en el establecimiento subsede. Las subsedes pueden ser escuelas o cualquier entidad gubernamental o civil. Nuevamente, el Estado prefiere educar en lugares no aptos, en vez de construir escuelas donde faltan ¿Le suena similar al Plan Fines?

El programa propone dos instancias de evaluación: parciales y final. Las parciales integran todos los campos de contenido. Además la repitencia se elimina. Si la evaluación es insuficiente, entonces su acreditación queda en suspenso hasta que el tutor consiga guiar y reacomodar al alumno en el camino correcto. Solo aprobando las evaluaciones parciales pasan a la evaluación final del módulo. En lo que refiere a los exámenes de aprobación, los alumnos deben realizar una Rubrica de Evaluación en la que triangulen capacidades, indicadores y criterios. La calificación final se obtiene al promediar las calificaciones obtenidas en cada capacidad (calificaciones parciales). El final tiene dos instancias: una escrita y otra oral. Ambas se aprueban con seis. En caso de no aprobar, el tutor y el alumno concretaran una nueva tutoría y fecha de entrega.

Las negras también juegan

En una provincia donde los conglomerados urbanos más importantes, Concordia y Paraná, la desocupación trepó al 10,5 % para el primero y 5,6 % al segundo, es dudoso que este nuevo parche pueda revertir la situación. Ahí está el núcleo de la cuestión. El Programa Oportunidades viene a promover la titularización express de esas capas desocupadas de la clase trabajadora que dejaron el circuito formal hace años. Como vimos, esta nueva oferta solo busca titular, sin importar lo que se enseñe, ni donde se haga, a costa de reducir drásticamente los contenidos y degradar las condiciones pedagógicas. No necesitamos más planes paraestatales. Necesitamos homogeneizar la rama de adultos, eliminando todas las propuestas degradantes (Plan Fines II, Programa Oportunidades, etc.) y trasladando todo el personal docente y los alumnos a las ESJA. Debemos construir escuelas donde haga falta, dotándolas de internet y comodidades para los alumnos: guarderías, comedor, gabinetes, bibliotecas, tablets, etc. Mientras la burguesía sigue degradándonos, las fuerzas clasistas no salimos del simple rechazo. Necesitamos dar un paso al frente. Todas las organizaciones de izquierda debemos convocarnos en un Congreso Educativo y plantear un modelo de educación alternativo. Solo así podremos revertir la degradación y proponer un modelo superior al que nos ofrece la burguesía y su personal político.

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