Repudiamos la represión a los trabajadores manteros de Once

manterosTras el intento de desalojo de más de 2 mil puestos de venta callejera del barrio de Once, la policía reprimió y detuvo a trabajadores que se encontraban realizando un corte de calle. Esta medida va en sintonía con el desalojo de la avenida Avellaneda, otro punto central de la venta ambulante. Con el argumento de la lucha contra el comercio ilegal, la cuestión central es lo que el gobierno de la Ciudad (así como el nacional y el de la provincia de Buenos Aires) oculta: que todos esos productos se realizan en talleres clandestinos e ilegales, por trabajadores en condiciones de explotación extremas, y que los propios trabajadores manteros están obligados a cumplir jornadas de trabajo de más de doce horas, en condiciones climáticas adversas y a merced de las mafias que manejan los puestos y de las coimas y negocios de la policía. El único objetivo del gobierno es dejar de sostener una actividad que no aporta a las arcas estatales y que implica una fuerte competencia para los empresarios registrados (que no por ello dejan de tercerizar el trabajo en los mismos talleres).

En las siguientes notas explicamos cómo el Estado y una fracción de la burguesía se benefician de este tipo de trabajo y por qué ubicar a estos trabajadores en nuevas ferias no constituye una solución.

Condiciones laborales fuera de control”, Infobae, 3/2/16

Argentina modelo La Salada”, Infobae, 18/4/15

De segunda mano. Condiciones de trabajo y luchas de los costureros en blanco bajo el kirchnerismo”, en El Aromo n° 83 “Frágil, solitario y final” Marzo-Abril de 2015

De Dhaka a Villa Crespo. Condiciones laborales en la industria de la confección”, en El Aromo n° 73 “El heredero” Julio-Agosto de 2013

Razón y Revolución

10/01/17

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