Carta abierta de Eduardo Sartelli al Departamento de historia

Estimados, no puedo concurrir en la fecha y horario en la que me citan para reunión de área de historia. Esto no es casualidad porque las autoridades del departamento no han procurado generar las condiciones básicas para garantizar la mayor concurrencia posible, pese que el año pasado distintos docentes expresaron quejas sobre este punto. Por ello, por su método de convocatoria (que dificulta la participación de los docentes involucrados y que directamente margina la participación de los estudiantes) considero que cualquier resolución que emane de estas reuniones carece de legitimidad. No se ha garantizado la participación de los docentes por medio de una consulta previa de la disponibilidad horaria. Como mínimo se debiera haber consultado a todos los titulares de cada área. Por otra parte, estas reuniones funcionan sin  actas, ni votaciones y luego de la reunión queda al arbitrio de las autoridades del departamento interpretar y comunicar lo que ellas dicen que fue lo consensuado en la reunión. En realidad estas reuniones están convocadas sin procurar una participación real de la comunidad educativa del departamento de historia y solo funcionan como una pantalla para que las autoridades departamentales impongan su voluntad sin una verdadera consulta a los integrantes de los tres claustros.
Cualquier decisión que implique modificaciones en el programa, oferta de materias optativas y seminarios debe ser resuelta en asamblea interclaustros con participación y voto simple de todos los docentes, estudiantes y graduados. Los mecanismos de aprobación de nuevos seminarios y materias optativas (ya restrictivos por la conformación de la junta) no pueden cerrarse aún más y decidirse en un espacio que carece de  representación de estudiantes (quienes cursarán estas materias y seminarios) y graduados (a muchos de los cuales, especialmente a los graduados puros con este mecanismo se les está cerrando en la cara la última puerta que tenían para acceder a la docencia universitaria).
Este novedoso mecanismo de discusión que propone el departamento de historia es tan retrógrado que violenta hasta los principios básicos de la Reforma Universitaria de 1918: marginando de las discusiones académicas a los estudiantes y a los graduados puros (aquellos que no son docentes). No es extraño que se dirija el departamento de espaldas a las necesidades de sus integrantes. La Junta de clasificación docente de CABA recientemente ha reducido el puntaje asignado a los títulos universitarios y el departamento ni ha mosqueado.
Solicito entonces,
1.Convocatoria a asamblea interclaustros para tratar los problemas aquí planteados
2.No a la reducción de seminarios y materias optativas
3. No a la selección cerrada elitista (pre reforma de 1918) de la programación de seminarios y materias optativas
4. Que el departamento se ponga al servicio de los intereses de los estudiantes, graduados y docentes de historia. Que inicie ya las gestiones para que se restituya el puntaje que se le ha quitado a títulos de maestría, doctorado y que gestione un mayor reconocimiento en el sistema de calificación de todos los mecanismos de producción de los historiadores (ponencias, artículos etc.).
Razón y Revolución

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