Pepsico, Felfort y Alimentación: La lucha paga

en Goyo Flores/Novedades

El viernes, los trabajadores de Pepsico Mar del Plata impulsaron un paro en reclamo del ingreso a la cuarentena. La patronal pretendía que la planta funcionara, dado que el DNU del gobierno nacional exceptuaba a la industria de la Alimentación. Sin embargo, como plantearon los trabajadores, Pepsico no produce nada que pueda ser considerado “esencial” en este contexto de cuarentena. Lo mismo se reclamó en otras fábricas como Felfort en CABA, a partir de la actividad de la Comisión Interna.

En Pepsico, en días previos, la burocracia de la Verde había impulsado un petitorio que – como no podía ser de otra manera- quedó en la nada. Pepsico no estaba tomando ninguna medida de prevención ante la emergencia sanitaria. El descontento acumulado de toda la semana contra la patronal terminó estallando con la vergonzosa carta que ella envió el viernes a la madrugada. Allí, Pepsico argumentaba que todos los trabajadores eran “esenciales” para los momentos de “distensión” de la gente.

Si bien una asamblea el día miércoles había votado parar si Pepsico no daba respuestas, la burocracia prefirió patear la medida. Claro, el STIA a nivel nacional había acordado otra cosa. Así, la burocracia llegó al punto de proponer que se negocien las jornadas de cuarentena como vacaciones anticipadas, una solución patronal que implementaron varias empresas. Pero ante el insistente reclamo de parar, la burocracia decidió borrarse. Solo volvió a aparecer más tarde, con el intento de bajar el paro. La burocracia del STIA no pudo haber quedado más expuesta como colaboracionista de Pepsico. Incluso algunos delegados y representantes gremiales se ganaron el repudio de la asamblea.

La fuerza de los mismos trabajadores empujó el paro y terminó revirtiendo las intenciones de la empresa. Incluso debió concurrir un representante del Ministerio de Trabajo. Los trabajadores le arrancaron la conquista de estar en cuarentena la semana que viene, con el reconocimiento de los premios de producción y los premios bimestrales. Más allá que la patronal mantuvo el turno mañana del sábado para tareas de mantenimiento y el no pago del presentismo y la puntualidad, no deja de ser un hecho que tuvo que ceder ante semejante acto de lucha y unidad de la asamblea de Pepsico.

Como resultado del paro en Pepsico y las acciones llevadas a cabo en Felfort, el STIA-Buenos Aires debió sacar una declaración informando que mantendrá gestiones con el gobierno y las patronales para redefinir cuáles serán las producciones “esenciales” en el marco de la cuarentena.

Como se ve, la lucha de los compañeros pone de relieve que en cada lugar de trabajo, con organización, la clase obrera puede tirar abajo la contención de la burocracia sindical. En el marco de la cuarentena, llamamos a tomar el ejemplo de los trabajadores para revertir las intenciones patronales de seguir acumulando ganancias mientras expone la salud de los obreros. Ya vimos casos similares esta semana en las plantas de Techint o en la cervecería Quilmes. Pero también lo veremos próximamente a raíz de las últimas excepciones a la circulación dispuestas por el gobierno, que van a incluir un amplio abanico de actividades. Todo para que las patronales no resignen ni una cifra de sus ganancias. La esencialidad tiene que seguir el criterio de las necesidades sociales, no de la ganancia patronal. Exigimos además que todos los trabajadores que deban seguir concurriendo a desarrollar tareas verdaderamente esenciales, lo hagan con todas las condiciones de salubridad e higiene garantizadas y con el pago de las horas trabajadas como hora extra.

Corriente Clasista Goyo Flores

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