Larreta continúa con el crimen

en Conti-Santoro/Novedades

Hace unos momentos finalizó la conferencia de prensa de Horario Rodríguez Larreta. La misma giró alrededor de los anuncios en relación a las restricciones y particularmente sobre la cuestión que pusimos sobre la mesa: la suspensión de la presencialidad educativa.

Después de pedir a los porteños que se testeen (dando por hecho que hay sub-registro de casos) vuelve con la misma afirmación que tanto el gobierno nacional (hasta hace una semana y media atrás) y el gobierno de la Ciudad sostuvieron desde hace un mes. A saber, que las escuelas no son focos de contagio. Conclusión que es, por lo menos, temeraria si tomamos nota de las propias palabras de Larreta. Pero también, es irresponsable, si tenemos en cuenta que los casos asintomáticos entre los niños y niñas es, según especialistas, del 90%. Es decir, los casos confirmados positivos son el 10% del total de los contagiados. Al no haber testeo masivo de la población, el nexo escolar se “pierde” y podrá ser asociado a cualquier situación familiar, social, laboral. Nos hablan de evidencia pero, para determinar que las escuelas no contagian deberían testear en tiempo real a todo el mundo la ingresar a la escuela, al salir de ella, todos los días. En segundo lugar, además, deberían explicarnos cómo los contagios de la población 3-13 años de edad, en la Ciudad aumentó un 468% al 20 de abril (aún si tomáramos por buena su hipótesis del amesetamiento y la cifra se congelara en ese valor) mientras que los casos de niñas y niños de entre 6 y 18 años crecieron, desde el inicio del ciclo escolar, hasta la semana epidemiológica del 24 de abril crecieron 494%.

En la conferencia, también volvió a cargar las tintas con el argumento según el cual el aumento de los contagios tiene que ver con los encuentros sociales en espacios cerrados. En este punto estamos de acuerdo. Muchos encuentros en lugares cerrados se vienen realizando desde el 17 de febrero, de lunes a viernes. La duración de esos encuentros varía entre 4 a 6 horas. Obviamente, estamos hablando de las clases presenciales. Y eso que no mencionamos los encuentros que se producen en otros espacios cerrados, como el transporte público.  Solo en la cabeza de la gente que nos gobierna, puede pasar la idea de que al virus solo le gusta la noche (por eso las restricciones nocturnas) y desaparece de día; que se propaga en oficinas de administrativos, arquitectos y contadores y no en las escuelas.

Los resultados de esos “encuentros sociales en lugares cerrados” ya están a la vista. En la Ciudad de Buenos Aires, los casos positivos confirmados en niños de edad escolar (de 6 a 18 años) se quintuplicaron desde el inicio de clases presenciales y están a punto de multiplicarse por seis. La relación entre la apertura de las escuelas y el aumento de los casos es evidente. Cuando la apertura se fue haciendo de formas escalonadas, los casos (que estaban bajando) empezaron a crecer rápidamente. Cuando las abrieron por completo, los casos crecieron de forma exponencial. Y no nos podemos olvidar de nosotros los docentes y del personal no docente de las escuelas. Hay un dato que es contundente y no da lugar a interpretaciones. Desde que empezaron las clases, 5 compañeros y compañeras murieron por haber concurrido forzadamente a la presencialidad en CABA y 37 a nivel nacional. Todos ellos no debían morir, no debían estar en las escuelas. Fueron asesinados por la política criminal del gobierno nacional, los gobernados, y la Ciudad. Ya ni agreguemos a la cuenta a las y los compañeros dispensados que fallecieron contagiados esperando su vacuna cuando la Ciudad de Buenos Aires vacunó a poco más del 14% del total de docentes registrando niveles pobrísimos y en todo el país, tal como reconoció Trotta, apenas se vacunó a un tercio de los docentes. Esas muertes también son evitables.

Porque como dijimos más arriba, las niñas y niños sí se contagian no sorprende entonces que hace unos días nos hayamos enterado que había 39 niños internados por COVID en el Garraham y que las camas UTI de ese mismo hospital estaban casi al 100%. Esta situación en el hospital no desentona con la situación más general de las camas UTI de adultos cuya ocupación supera el 70% en los hospitales públicos y el 85% en las clínicas privadas en un promedio mentiroso que encubre la saturación en decenas de lugares.

Frente a este panorama el gobierno salió con anuncios que en realidad son la continuidad de lo que ya viene sucediendo en el sistema educativo de CABA. En primaria, ya avisó, todo se mantendrá sin modificaciones porque los chicos “no se contagian” y “no usan el transporte público”. En secundaria, dijo, vamos a bimodalidad. ¿Es o se hace? La bimodalidad es lo que se viene implementando desde el 17 de febrero con el esquema de las burbujas. Eso lo sabe cualquiera que sea docente o esté a cargo de sus hijos, no requiere mucha explicación. En adultos, desconociendo que existe una modalidad de secundaria y primaria, pero aludiendo a la formación profesional y al nivel superior se anunció la continuidad de la virtualidad, cosa que ya se resolvió hace unos días. Larreta esconde también que la mayoría de las escuelas vespertinas o nocturnas, de la modalidad que sea, están funcionando en la virtualidad desde hace 15 días por las restricciones en la circulación nocturna. Son miles de alumnos que son invisibilizados por el gobierno de la Ciudad, a los cuales no se les hizo entrega de ningún recurso material o tecnológico para sostener su educación.

En medio de tanta mentira, Larreta volvió a sincerar cuál es el interés detrás de la presencialidad escolar: la función de guardería de las escuelas. Queriéndose subir a la ola feminista se preguntó, una vez más, quiénes van a cuidar a los niños mientras las madres trabajan si éstos no están en las escuelas. Un insulto para cientos de miles de mujeres a las que se les quitó las dispensas por cuidado de menores con escolaridad recortada por las burbujas, a quienes también les eliminaron las dispensas para el cuidado de mayores y a quienes se las obligó, como trabajadoras de una profesión abrumadoramente femenina, a concurrir a sus trabajos a enfermarse y a través de ella a ser vector de enfermedad de toda su familia. Ya ni hablemos de a quienes se abandonó en el armado de una logística familiar imposible, con el esquema de burbujas, que sigue presuponiendo la virtualidad y el acompañamiento a esa educación remota que se suma a la larga jornada laboral propia y al stress que implica el peligro del contagio permanente. Por lo menos, tengan la decencia de no decir que lo hacen por nosotras sino a reconocer que se mueven por el interés de la clase a la que representan.

En suma, pese a la crítica situación sanitaria (ocupación de camas al límite, pico de casos, docentes muertos) pero, sobre todo, la falta de vacunación de la población, el gobierno de la ciudad dejó en claro que no va a ceder. Continuarán enviándonos al matadero. Porque no están dispuestos a abandonar el lugar de guardería social que la burguesía le asigna a las escuelas. En la medida que el resto de las actividades económicas se mantienen abiertas, la necesidad de las madres y los padres de dejar a sus hijos en algún lugar aumenta y eso es lo único que a ellos les interesa: ni la educación ni la vida de millones.

Por todo esto, llamamos a toda la docencia a concurrir masivamente a la asamblea de Ademys convocada para mañana sábado 1º de mayo a las 1 hs. En el día Internacional de los Trabajadores, tenemos que darle un mensaje claro a la burguesía y a sus políticos, sean macristas o kirchneristas.

Vamos por:

-Paro por tiempo indeterminada hasta que se consiga la suspensión inmediata de la presencialidad hasta la vacunación masiva de la población, como condición innegociable para la vuelta a clases.

– Ningún descuento salarial por los días de paro realizados.

– Por una campaña nacional de lucha por la suspensión de la presencialidad en todo el país hasta la vacunación masiva.

Hasta que esto suceda, hay que defender el sostenimiento de la virtualidad, exigiéndole al Estado el siguiente pliego de reivindicaciones:

– Que se garanticen dispositivos operativos a todos los docentes y alumnos de la ciudad.

– Wifi gratuito y de calidad para todos

– Designación de mayor personal docente técnico, asistencial y pedagógico necesario para acompañar la trayectoria de todos los alumnos. Esto debe ir acompañado del desdoblamiento de cursos. En la ciudad tenemos miles de docentes que hoy están sin cargo. Por lo cual material humano tenemos de sobra. Solo hace falta la voluntad política de llevarlo a adelante.

– Licencias pagas para madres y padres al cuidado de menores escolarizados y de mayores.

– Subsidio equivalente a dos canastas familiares para familias desocupadas.

– Bono extra mensual y retroactivo para cubrir los gastos en insumos tecnológicos.

La pandemia también es una oportunidad para impulsar una serie de demandas de larga data como:

– Censo de infraestructura y plan de obras acorde a las necesidades escolares en manos de personal idóneo.

– La recomposición histórica del salario para docentes. Con cargo testigo inicial equivalente a un mínimo de dos canastas básicas totales reales.

Corriente Nacional Docente Conti Santoro – CABA

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