La fantasía liberal y la realidad socialista

en La Hoja Socialista 23/Novedades

Las campañas electorales ya comenzaron. Dos fuerzas pelean el llamado tercer lugar. El liberalismo intenta hacer de cuenta que vende un proyecto radical, lo cual genera algo de atractivo en un país que se va a pique hace décadas. La izquierda trotskista, que debería ser justamente la que ofrezca un horizonte nuevo, sin embargo, no lo hace.

Por el lado liberal, pudimos apreciar el discurso completamente vacío y sin contenido que dio Milei. Cuesta entender cómo un payaso así puede entusiasmar a una cierta cantidad de gente, si ni siquiera puede responder a preguntas elementales como, por ejemplo: ¿qué va a hacer con los millones de personas que va a echar con su proyecto?; ¿Qué solución le va a dar a esa gente cuando salga a la calle y proteste?; ¿Estás seguro que dándole rienda suelta al mercado, de la noche a la mañana, millones de personas van a conseguir trabajo y mejores condiciones de vida?

Los liberales defienden una ilusión que resulta “atractiva” si nos ponemos a pensar en la situación argentina. Nuestro país todos los años nos hace la misma promesa, que responde a un consejo, que efectivamente cumple: “Disfrutá esto porque el año que viene va a ser peor”. La decadencia que vivimos es el único hecho seguro en nuestras vidas. La falta de toda estrategia, de toda perspectiva de futuro es la característica propia de una clase dirigente como la que vemos. Por eso, gente como Milei y su “rompan todo” marca una ilusión para muchos. Intentan ofrecer un cambio radical que, sin embargo, es una fantasía.

Gane quien gane en las próximas votaciones, la Argentina va a seguir en la misma situación porque ninguno plantea una estrategia. Por eso, es necesario hablar de un milagro consciente. Es decir, tomar como dato la realidad actual, trabajar y construir algo en base a lo que tenemos. Eso tenemos que pensar los socialistas.

La apuesta de la izquierda en la Argentina tiene que ser Corea + Suecia. Es decir, la productividad coreana combinada con el bienestar sueco. Ahí es adonde tenemos que apuntar. Decirle a la población “tenemos estas posibilidades reales y objetivas”. No hablarle sobre milagros imposibles.  

¿Por qué Corea? Por varias razones principales. Es importante empezar por analizar las cosas más elementales porque estas son las más gruesas. Corea es un país con una población muy similar a la Argentina. Para empezar, tiene 50 millones de habitantes, mientras nosotros tenemos 45, es decir, básicamente la misma cantidad. También es un país muy chico, la décima economía del mundo.

Queremos un programa que sea realista, que podamos alcanzar en términos de una generación, no algo que sea místico. En relación al PBI, Corea es 5 veces la Argentina. El tamaño real del capitalismo coreano es 5 veces el capitalismo argentino. La sociedad coreana construyó una economía que es 4 veces la nuestra teniendo más o menos la misma población y siendo 27 veces más chica. La economía coreana se caracteriza primero por estar muy concentrada. En Corea no hay más de 10 empresas importantes y este milagro se produjo en el lapso de una generación.

Este ejemplo tiene que ser nuestro punto de partida. Argentina Corea-Suecia es un programa alcanzable en 2050. Pero para lograr esto tenemos que empezar por desligarnos de estos candidatos que no tienen nada para ofrecernos en términos de estrategia, que lo único que están pensando es en obtener alguna banca más. El socialismo argentino puede llevar la productividad del trabajo a la altura de Corea del Sur y el nivel de vida de Suecia. Un horizonte al alcance de la mano.

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2 Comentarios

  1. El programa de gobierno para alcanzar este objetivo se desarrollaría con las herramientas de la democracia burguesa ?
    Se trataría de un partido socialista ganando las elecciones e impulsando las reformas o en algún punto (antes o después de la asunción del gobierno) sería necesaria una revolución?
    El planteo supongo que debe incluir también un grado de concentración de la producción en ciertas ramas de la industria.
    Es interesante pero no me quedan claros esos puntos, posiblemente por no haber leído otros materiales antes.

    • El planteo de r&r no excluye necesariamente el ascenso al poder por la vía electoral. Sin embargo, la realización del programa implica la expropiación del agro en primer lugar. Es decir. Es un programa que necesariamente va por fuera de la democracia burguesa.
      Sobre esa base, se plantea el desarrollo de unas pocas ramas industriales de alto nivel científico técnico (siguiendo el ejemplo de Corea podemos pensar en la industria informática) y de gran escala. Lo que permitiría ofrecer altos salarios e insertar en el mercado mundial.

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