Bariloche – Transporte Urbano de Pasajeros: Para resolver el problema ¡Expropiación ya bajo control obrero!

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Los problemas con el transporte urbano de pasajeros (TUP) en Bariloche son históricos y parecen no tener solución. O al menos eso pretenden hacernos creer desde el gobierno municipal, y la oposición, que es oposición sólo en el discurso. Desde finales de los 90 distintas empresas o cooperativas como la Codao Ltd, brindan un servicio deplorable con unidades que no son las adecuadas y con una frecuencia severamente limitada. En el medio, pasaron gobiernos burgueses radicales como peronistas o de Juntos Somos Río Negro. Y sus recetas fueron similares siempre cambiar la empresa, seguir subsidiando y hacer la vista gorda frente al pésimo servicio.

Hoy la concesión del servicio está en manos de la firma Amancay SRL, que vive quejándose del costo laboral y de mantenimiento, además de las pérdidas que implica la gratuidad del boleto de los estudiantes lo que les impide cubrir todos los “gastos”. El boleto esta hoy fijado en 41 pesos, uno de los más caros del país. Ellos pretenden elevarlo a 91 pesos y así cubrirían los costos del servicio, aunque se resisten a presentar los balances con los ingresos y las salidas de Mi Bus. Un acuerdo entre los dueños de la empresa y sus representantes ante los usuarios (el gobierno de Juntos Somos Río Negro), permite mantener bajo secreto los libros. Pero el secreto más importante, el que los patrones de la empresa callan, es el de los subsidios, que es una constante en toda la rama. La empresa recibe dinero de Nación, de Provincia, y del Municipio. Solo del municipio de Bariloche, a cargo del Intendente Gustavo Gennuso (de Juntos Somos Río Negro), percibe 8 millones de pesos cada mes. No se tiene ninguna certeza de que se hace con ese dinero. Pero se especula que en un principio fue utilizado para la compra de los Colectivos, ya que la empresa llegó a Bariloche sin ningún activo.

Después de años de precarización en el transporte, y de recortes en el personal de las distintas empresas, comenzó un ciclo de movilizaciones autoconvocadas de usuarios, reclamando mejoras en el servicio, y exigiendo el cese de recortes de líneas y recorridos. Los trabajadores del transporte también comenzaron con sucesivas medidas de fuerza ante el incumplimiento de los pagos de sus salarios, con cortes y suspensión del servicio. Esta situación levantó la mirada de distintos actores políticos, como las juntas vecinales, y sectores partidarios políticos que postulaban ser oposición a este gobierno de la provincia y municipio.

Frente a este escenario, surgió la Asamblea por el Transporte Público. Uno de sus fundadores, es Angel Vanstein. Tanto él, como los demás co-fundadores tienen un fuerte vínculo con sectores del peronismo. Además, uno de sus abanderados del Centro de Estudiantes Secundarios (CES), hoy presidente de esa organización, es militante de la Juventud Peronista (JP). Por otro lado están las juntas vecinales, fuertemente vinculadas con el Municipio, sea del color que sea, ya que las juntas vecinales, en su mayoría, administran los diferentes planes sociales del municipio (escolaridad, salud, garrafas, alimentos, entre otros), y son sus representantes en los barrios periféricos de la ciudad. Uno de ellos, Máximo Calfuquir, siempre aparece en la escena para contener los reclamos de los vecinos, ya sea vivienda o urbanización. Le asegura así al gobierno que la situación no se salga de las manos. La “oposición” peronista trabaja para Juntos Somos Río Negro.

La razón de que nada cambie en relación al TUP le debe mucho a esta oposición burguesa. Las propuestas de los peronistas de la Asamblea por el Transporte público es cambiar la empresa. Cambiar para que nada cambie. Por su parte, las juntas vecinales niegan el problema: “el servicio es bueno, y los barilochenses queremos pagar”. Usurpan la voz de los trabajadores para llevar agua al molino patronal. Por su parte, el FITU propone la municipalización del TUP, y su organización bajo una comisión electa de usuarios y trabajadores.

En los últimos días, en los que hubo varias asambleas, los dirigentes ligados al PJ buscaron vaciar las instancias de deliberación para poner un freno a la bronca. El resultado fue el inverso: al no tomar medidas, ni discutir un plan de lucha, el sector independiente de la asamblea, decidió actuar por cuenta propia, organizando movilizaciones y concentraciones con cortes en la ruta 40. Esta medida, ha intentado ser neutralizada, de tal forma que en algunos casos no tiene repercusión mediática. Las juntas vecinales y la dirección de la Asamblea llama a no movilizar. Una sucia jugada de sectores que se ven sobrepasados ante las jornadas de manifestaciones autoconvocadas, en las cuales los reclamos no son solo hacia el gobierno de la provincia, sino al gobierno nacional de los Fernández, cómplices de la situación que vive la clase obrera más vulnerable, que depende del uso del transporte público.

Llamamos a todos los trabajadores y trabajadoras a movilizarse para exigir la expropiación del TUP bajo control obrero. Si las empresas del transporte, que se comen millones en subsidios, no pueden siquiera garantizar algo tan elemental como el salario, entonces que el transporte sea estatizado y puesto a funcionar bajo control de trabajadores y usuarios. No tenemos por qué financiar la ganancia de los capitalistas del sector.

Razón y Revolución Río Negro

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1 Comentario

  1. Patética nota y, para colmo, no da la cara ni dice quién la escribió. Muchísima desinformación, ignorancia y conspiraciones estúpidas.

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