Niño, deja ya de joder con otra cosa… “Las asombrosas excursiones de Zamba” y la intervención del kirchnerismo en la educación infantil – Romina De Luca

zamba
Si piensa que solo Disney adoctrina a través del cine, quédese a leer esta nota. Vea los usos de la historia a través de la nueva fábrica de sueños K y las aventuras de un simpático niño en la escuela proyectadas por el canal oficial.

Romina De Luca
Grupo de Investigación de Educación Argentina – CEICS

A través de la secuencia de un “inocente” dibujito animado, el kirchnerismo busca captar la atención de cientos de miles de niños en edad escolar para acercarlos al estudio de la historia argentina. Muestra de esa intervención lo constituyen “Las asombrosas aventuras de Zamba”, una serie de animación en dónde un pequeño niño, llamado José pero apodado “Zamba” recorre distintos sitios históricos, junto a su maestra y compañeros de colegio. Las visitas programadas por la señorita Silvia, en la lejana Clorinda, Formosa, sirven como disparador para que los alumnos recorran diversos hitos de la historia argentina. En cada episodio Zamba acciona un mecanismo que “lo transporta al pasado y vive asombrosas aventuras junto a los personajes que hicieron historia y a sus amigos Niña, Charango y El Niño que lo sabe todo” [1]. ¿Inocente dibujo animado? Nada de eso. Tal como bien expresan sus realizadores, a través de las voces de niños entrevistados, para hacer un cuento hay primero que tener una idea, pensar e imaginar.
En efecto, el dibujito expresa una determinada lectura sobre nuestra historia. Una cuidada selección de episodios, omisión de personajes y procesos históricos construyen un relato funcional a la etapa actual, a través de un recurso por demás efectista. Veamos, entonces, cuáles son las propuestas y qué es lo que la historia se trae bajo el brazo.
Sueño, sueño del alma…

La caricatura que aquí analizamos fue proyectada originalmente en el marco de las acciones celebratorias del Bicentenario. A esos efectos, el canal Encuentro encargó a la productora “El perro en la luna” una secuencia de cuatro capítulos temáticos relacionados con la “Revolución de Mayo” para emitir por su canal [2]. El proyecto se estrenó en julio de 2010 e iba dirigido a un público de niños de entre seis y doce años. Pero, lo que originalmente constituyó una secuencia de cuatro capítulos, adopta hoy día una envergadura mayor. Las aventuras de Zamba han sido televisadas por doquier en una secuencia que ya supera los veinte episodios, ocuparon pantalla en diversos cines nacionales y estructuraron numerosos parques temáticos incluyendo una mega sección en Tecnópolis. Además, la colección de episodios fue distribuida en todas las escuelas públicas del país. En la actualidad, se proyecta la ampliación de la secuencia a treinta episodios más, y su difusión diaria en el canal oficial a partir de julio próximo, abarcando temáticas más amplias [3]. A propósito de la inauguración de un nuevo parque temático, en la localidad de Mar de Ajó, organizado en torno al personaje infantil, el Ministro de Educación, Alberto Sileoni destacó el carácter global de la propuesta. En sus palabras, “No solo se educa en la escuela: primero se educa en casa, en la mesa familiar; y estos también son sitios para recordar quiénes somos”. En relación al protagonista de los viajes, argumentó que “Zamba es un personaje argentino como cualquiera de nuestros hijos o nietos, que recupera la identidad nacional y se expresa en nuestro idioma” [4]. De cabello renegrido, de piel trigueña y fanático del chipá, la representación de nosotros mismos, por cierto, se aburre en la escuela y eso es lo que lo lleva a viajar. Según el Ministro, otras de sus virtudes reside en lo que el dibujo permite motorizar: la revisión de doscientos años de historia argentina para “que nuestros chicos entiendan nuestro pasado desde perspectiva nacional, popular e inclusiva para todos”.

El triunfo de los buenos

La colección de Zamba cuenta con 10 DVD destinados a tratar distintos temas. Cuatro de ellos, están dedicados al análisis del período que transcurre en los momentos previos a la “Revolución de Mayo” de 1810 hasta la declaración de la independencia, el 9 de julio de 1816. San Martín aparece como el personaje predominante en toda la gesta independentista. Ahora, ¿cómo se presentan los acontecimientos?
La “Revolución de Mayo” se inicia a partir de una crisis en el poder político virreinal, originada en España, luego de que Napoleón invadiera la península y capturara a Fernando VII. El Virrey Cisneros primero intenta ocultar la noticia. Al conocerse, llora por los rincones. ¿Qué es lo que motiva la convocatoria a Cabildo Abierto? Los patriotas querían gobernarse por sí mismos instaurando una “libertad sin condiciones y que se acaben los abusos de los que nos gobiernan”. Como veremos, el problema de los “malos gobiernos” es una constante en la mayor parte de los episodios. ¿Cómo es destituido el Virrey? A través del voto de los patriotas. Sin embargo, los españoles intentan comandar la transición colocando al ex Virrey a la cabeza de la Junta. Claro está, los patriotas no lo permiten. El 25 de Mayo pasa sin pena ni gloria. Acorde con la tónica democrática que hilvana la interpretación, sobre el 25 se dice “el pueblo luchó y votó, pacientes esperaban” con sus cintas celestes y blancas.
Si bien la narración privilegia la construcción en torno a cómo en los sucesos de mayo emerge la noción de democracia, el gobierno del pueblo y la participación política, la guerra cobra centralidad en el relato. Claro está, Zamba, desde el presente, lo cuestiona. Le pregunta a San Martín si estaba bien que sacaran a un gobierno por la fuerza, en referencia al Primer Triunvirato que se negaba a declarar la independencia. Por su parte, San Martín responde: “nosotros somos los buenos aquí, queremos que se declare la independencia y el triunvirato no quiere. Puede ser que no esté del todo bien pero debemos pensar en lo mejor para América en este momento”. Con un ojo puesto en el presente, una voz en off advierte: “niños no intenten esto en sus patrias”. Dicho de otro modo: la democracia burguesa es el fin de la historia.
La conformación del ejército de granaderos para profesionalizar a las milicias, el combate de San Lorenzo, la Batalla de Chacabuco, Cancha Rayada y la Campaña al Perú muestran el enfrentamiento entre españoles y patriotas, en clave de combate de video juegos. El contraste entre un Bolívar arrogante y un humilde San Martín culmina el episodio. Al final del capítulo, San Martín, ya anciano, le pregunta a Zamba si América logró ser libre e independiente. El niño responde que “en parte sí y en parte no” que hay luchas aunque éstas son diferentes. La moraleja final, en boca de San Martín, llama a que “seamos libres que lo demás no importa nada”. La voz en off refuerza la idea: “no pararemos hasta tener una patria grande de toda América”. La idea de libertad que se transmite no tiene ningún contenido social. Libertad, aquí, quiere decir simplemente democracia burguesa.

Tu que escuchaste mi padecer…

Una vez instaurada la soberanía patria solo quedaba como tarea su defensa y consolidación. Es por ello, que las aventuras de Zamba lo llevarán a revisar dos momentos clave de la historia argentina: la batalla de la “Vuelta de Obligado” (1845) y la Guerra de Malvinas (1982). Ambos momentos expresarían el desenfreno imperialista de Gran Bretaña, en el primer caso junto a Francia. Uno y otro vulnerarían la soberanía, a través de una invasión del territorio nacional.
En “La Vuelta de Obligado”, franceses e ingleses buscarían principalmente “hacer negocios”. Para ello, pretendían la libre navegación de los ríos nacionales internos. Su finalidad, acorde con la tónica del saqueo imperial: “llevarse todo y que pague dios”. El prócer invitado, y por ende el héroe del episodio, no es más que Juan Manuel de Rosas. Al son de “Misión Imposible”, Rosas le cuenta a Zamba cómo había convocado a Mansilla, Thorne y Ramón Rodríguez para que, junto a él, frenaran a los invasores. Conscientes de la inferioridad de fuerzas, el plan de defensa consistió en atravesar el río con cadenas para frenar a los buques invasores y, una vez atascados, abrir fuego contra ellos. Y, si bien no pudieron vencerlos, la resistencia fue tal que se dañó el orgullo invasor produciendo su retirada. Al son de música alegre, el capítulo concluye “ellos tenían cañones, nosotros hambre de libertad […] perdimos hombres ganó el país, ya nadie podrá amenazarnos con invadir. Ningún imperio va a animarse si nos plantamos así […] Argentina colonia no va a ser más”. No hay aquí ninguna alusión al carácter de clase del Estado y de la Nación. “Libertad” quiere decir simplemente gobierno de la burguesía nacional.
Como para quedar bien con todos, sobre el final del capítulo, y a la hora de recopilar lo aprendido, Zamba le pregunta al triunfante Rosas, engalanado con el sable de San Martín, por qué los federales perseguían a los unitarios. Rosas responde “ellos empezaron primero” y que además perseguían a la plebe porque querían un país diferente. Sin solución de continuidad, en otro episodio, el Rosas héroe se convierte en malvado. Zamba visita a Sarmiento y obtiene otro perfil del hombre de la “divisa punzó”: ahora es un caudillo personalista que atemoriza a la gente. Sarmiento no sale mucho mejor parado. Aparece como un viejo gruñón pero artífice junto a Bartolomé Mitre de la integración nacional, luego de la Batalla de Caseros. Nada de explicaciones sociales, sicología pura.
El siglo veinte trajo una nueva amenaza a la soberanía nacional con la guerra de Malvinas. La excusa del viaje en el tiempo, en esta oportunidad, es la visita a Tecnópolis. Allí entre dinosaurios y “robots inteligentes” los niños encuentran un avión de la guerra. ¿Por qué fue la guerra? A decir de la señorita Silvia: “porque las Malvinas son argentinas pero hace mucho fueron ocupadas por Inglaterra. En 1982, Argentina quiso recuperarlas por la fuerza y eso desencadenó la guerra entre los dos países”. Una vez transportado en el tiempo, Zamba se encuentra con los combatientes. Allí comienza a desarrollarse la explicación kirchnerista del hecho. Un piloto, “Chispa”, mientras combate contra los ingleses le explica a nuestro niño que “hay países que se creen que son los dueños del mundo”. Por si nos quedaran dudas, una canción deja en claro que Inglaterra es el mismo “imperio invasor” de “La Vuelta de Obligado”. Pero los invasores que se creen dueños del mundo, no son los únicos malos. También el personal político de turno. Así, Galtieri y Thatcher convierten en soldados a “gente común” a través de una cadena de montaje. Ya desatada la batalla, Zamba se encuentra en tierra con Sapucai, un maestro convertido en soldado. El soldado reconoce que “peleamos de igual a igual pero la verdad no estamos bien equipados”. Y en la batalla final de “Monte Longdon”, el dibujo narra el heroísmo nacional, a pesar de la derrota. Otra vez: del carácter de clase del conflicto, nada. Los obreros ingleses son tan enemigos nuestros como amigos nuestra burguesía. En realidad, unos y otros desaparecen detrás de “ingleses” y “argentinos”.
El cierre del episodio deja distintas enseñanzas. En primer lugar, que Galtieri motorizó la guerra “para distraer al pueblo ya que era un tirano y un dictador que estaba destruyendo al país de a poco”. También que “la guerra nunca es un buen camino”. Ahora bien, ¿cuál es la salida? La paz y el diálogo. En palabras del docente: “vamos a pedir junto a toda Latinoamérica que nos devuelvan las islas pero sin violencia, en paz y con diálogo”. Otra vez el pacifismo: niño, déjate de joder con esa pistolita de juguete. Así empezaron el Che y Santucho…
Malvinas no es la única referencia a la dictadura. Ésta ocupa un papel central en el despliegue de la historia “nacional y popular”. Veamos.

Ya no me dejes, yo sin tu canto no vivo más…

La interpretación del pasado reciente ocupa un lugar central en el desarrollo de la historia oficial k. Una vez más, el enfrentamiento entre los buenos y los malos es el motor narrativo elegido. Y, desde su inicio, el capítulo introduce la desaparición de personas. ¿Cómo lo hace? Durante un paseo a la Casa Rosada desaparece “el niño que lo sabe todo”. El busto de la República le advierte a Zamba lo sucedido y, a través de una “urna mágica” lo transporta al pasado para que recupere al secuestrado. Además, a decir de la República, la “urna mágica” es la “la única manera posible de regresar de una dictadura”. Para dar cuenta de la gravedad de la situación, el dibujo utiliza varios recursos. La Casa Rosada aparece cubierta en penumbras, aullidos de lobos y relámpagos. Al mismo tiempo un tren fantasma recorre, junto a Zamba, la secuencia de golpes de estado, iniciados en 1930. Los dictadores cantan que “el pueblo nunca elige bien” y son presentados como los defensores de la aristocracia. Pero, ¿cuáles son los detonantes del golpe del 24 de marzo? Massera indica que hubo mucho desorden los años previos motivo que llegó a la cúpula militar a tomar el poder y suspender garantías. Por su parte, Videla amplía que “volverá a reinar la paz cuando la gente que piensa diferente se haya ido del país o no pueda pensar más” y se ríe de modo maléfico. Porque, el principal problema de las democracias es que “la gente hace lo que quiere sin control”. La dictadura entonces dictamina qué pensar, qué leer, qué música escuchar o, lisa y llanamente, qué hacer.
La última dictadura militar encarnaría, a su vez, el interés imperialista del país del norte. ¿Cómo nos damos cuenta de ello? Videla recibe una llamada de larga distancia (en el teléfono rojo). Al otro lado del teléfono, un monstruo negro, con galera, detrás de una pared azul con estrellas y sobre un escritorio rojo. Videla lo llama “yes, sir” y le dice que ya han tomado el poder en todo el país. Ahora “ningún trabajador puede hacer huelga, los estudiantes ya no molestarán y los intelectuales tampoco”. Al mismo tiempo, le aclara que por la economía no habrá problemas porque el Ministro de Economía es amigo suyo y, de paso, aprovecha para pedirle plata prestada. En una imagen previa, billetes verdes volaban por doquier en el tren fantasma.
A pesar de las distintas maniobras distraccionistas, como el mundial de futbol de 1978 y la guerra de Malvinas, había gente que no se cansaba de preguntar por los desaparecidos. Así, los organismos de defensa de los derechos humanos ingresan a escena en el dibujo. El desenlace del capítulo contrapone las imágenes grises de la dictadura contra praderas soleadas y floridas, un arcoíris y gente cantando acaudillados por un cantante hippie: “es hora de reclamar, es hora de preguntar, nos tienen que contestar y la democracia dónde está, queremos vivir en libertad”. El pueblo “corre” a los dictadores. También logran rescatar al “niño que lo sabe todo”, otrora desaparecido, quien aparece abrazado a la “urna mágica”. La imagen final ubica a la Casa Rosada en medio de la colorida pradera florida con urnas volando por doquier con globos celestes y blancos. ¿Cuál es la moraleja del asunto? Zamba se compromete ante la República a que todos los días cuidaremos a la democracia “para que eso no vuelva a pasar y se pueda vivir en libertad”. ¿Los malos tienen su merecido? Claro que sí: fueron enjuiciados y colocados en prisión. Por eso, la imagen de cierre muestra a la cúpula militar con trajes de prisioneros comunes.
La Argentina ya es otra cosa, entre democracia y dictadura no hay continuidad, la clase dominante no sigue siendo la misma, en realidad se trata de unos pocos tipos malos.

La deshistorización de la historia…

Como hemos visto, la saga construye un relato sobre el pasado donde el principal eje de articulación es la lucha por la instauración y consolidación de la democracia. Atento a ese fin, la historia aparece plagada de inexactitudes, omisiones intencionadas y contradicciones. Solo de esa forma puede entenderse que la “Revolución de Mayo” sea presentada como el momento en el que se instaura una sociedad de iguales, con “libertad sin condiciones”. Estos buenos hombres políticos e idealistas que encabezaron la revolución pertenecían a una clase, la burguesía. Ella utilizó la violencia para barrer a la vieja sociedad colonial e instaurar una nueva sociedad acorde con sus intereses. No se trató de una sociedad en donde la libertad y la igualdad se desarrollaran en términos abstractos. Tampoco los “patriotas” se movieron en función de intereses espirituales. La libertad capitalista que su revolución instauró se encuentra muy lejos de constituir una “libertad sin condiciones”. No contempla “igualdad económica” y, por ende, los explotados son formalmente iguales en tanto poseedores de una mercancía (su propia fuerza de trabajo) pero esclavos de una relación social con los poseedores de la mercancía fundamental: los medios de producción.
La incorporación de esa perspectiva permitiría incluir diversos problemas históricos que el dibujo omite: la expansión y concentración de las fronteras productivas, la expansión poblacional, el crecimiento económico ligado a la expansión rural, las sucesivas “campañas al desierto” y la conformación de una fuerza de trabajo vía incorporación de nuevos pobladores (inmigrantes) y la expulsión y exterminio del indígena.
Así, el hecho revolucionario y su violencia fundante solo se incluyen en una historia que queda a mitad de camino entre Pigna, el revisionismo y la historia tradicional. Y su fin no es más que el justificar y naturalizar el orden vigente y la paz social. Por ello, los realizadores advierten a los niños que no usen hoy la fuerza para sacar del poder a sus propios gobiernos.
Entre los olvidos hay varios significativos. Uno muy mezquino, sobre todo si tenemos en cuenta de que se trata de una narrativa burguesa sobre la democracia, es el del radicalismo: ni la Ley Saenz Peña, ni su primer presidente electo por el sufragio secreto (Yrigoyen) ingresan a escena. Coherente con su naturaleza de clase, el “dibujito” se “olvida” de la clase obrera y su lucha.
En la oposición dicotómica dictadura/democracia quedan afuera otras verdades, como la represión peronista y la Triple A, ni la función contrarrevolucionaria del peronismo. La dictadura, es cierto, fue necesaria para terminar una tarea, aniquilando físicamente a la fuerza social que cuestionaba el orden instituido. Pero del Cordobazo al Gran Acuerdo Nacional, la burguesía intenta, en un primer momento, cerrar la crisis de conciencia abierta en el seno de la clase obrera reactivando su conciencia reformista. La convocatoria a elecciones sin proscripciones y la vuelta de Perón a la Casa Rosada, en 1973, fueron clave. El desarme moral fue de la mano de un larvado uso de la fuerza a través de organismos paraestatales como la Triple A. Por eso, también es cierto que la secuencia de torturas y desapariciones se inició, con sistematicidad, en 1973. El terror de los malos fue previo a la toma del poder el 24 de marzo de 1976 y en el castillo de los “monstruos” tienen su lugar muchos de los que figuran entre los “buenos”.
Ni la política de la memoria, ni los juicios por “crímenes de lesa humanidad” actuales se entienden sin considerar la crisis del 2001, el colapso de los partidos políticos burgueses tradicionales y la búsqueda del kirchnerismo por encontrar una base de apoyo político propia. Ese rearme moral de la burguesía reprocesa las políticas previas del punto final y la obediencia de vida o el indulto tan funcionales en su momento como los juicios hoy. Entonces, al preguntarnos si “los malos” tuvieron su merecido castigo deberíamos preguntarnos si la clase social que se benefició del golpe fue llevada al banquillo de los acusados.
La “historia nacional y popular” busca naturalizar la democracia y terminar de cerrar la brecha abierta en 2001. La función de Zamba, entonces, consiste en que a los niños no se les ocurra otra cosa que capitalismo, patria y democracia burguesa. Que se dejen de joder con pensar en otra cosa.

Notas
1http://goo.gl/jYOGx
2Todos los capítulos fueron guionados por Fernando Salem (director) y Gabriel Di Meglio, éste también supervisor de contenidos.
3Según el diario Tiempo Argentino, la saga desarrollará “contenidos amplificados (geografía, ciencia, cocina, magia)” junto a “la participación de chicos (no animados) de todo el país”. Tiempo Argentino, 16/6/2013 http://goo.gl/psJGB
4Inauguración del parque Temático “La asombrosa excursión de Zamba en la época de la Independencia”, el 18 de enero de 2013, http://goo.gl/0xP48

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