Caídos de la rama – Por Ezequiel Flores

PIPDesocupación y organizaciones campesinistas en el Alto Paraná misionero.

En el contexto de destrucción masiva de puestos de trabajo en la rama forestal, dos organizaciones rurales de Misiones ensayan salidas campesinistas. Sin otras alternativas de empleo en la zona, intentan ocupar tierras donde poder llevar adelante emprendimientos productivos de subsistencia.

Por Ezequiel Flores (TES-CEICS)

En el número anterior de El Aromo abordamos las condiciones laborales de los obreros ocupados en ARAUCO S.A., la mayor industria forestal de la provincia de Misiones. Allí vimos cómo la tercerización y la desocupación provocada por el avance técnico, limitan el accionar sindical del SOEP –Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria del Papel-[1]. Aquí, como prometimos, nos ocuparemos de aquellos obreros que al quedar desocupados en ese contexto de destrucción masiva de puestos de trabajo, ensayan salidas campesinistas para evitar la migración. Nos referimos a dos organizaciones de familias rurales, la Asociación de Productores Independientes de Piray –PIP- y el Movimiento Sin Tierra Libertad –MST Libertad-, que surgen a principios de la década pasada. Veremos que la población rural que compone estas organizaciones, se empleaba principalmente en las labores de mantenimiento y cosecha de pino, pero desde finales de la década de 1990, con el avance de la mecanización en la rama, estos trabajadores que quedan desocupados y, sin otras alternativas de empleo en la zona, intentan ocupar tierras donde llevar adelante emprendimientos productivos de subsistencia.

PIP y MST Libertad

La Asociación PIP surgió en 2004, en el municipio de Puerto Piray –Departamento Montecarlo- donde ARAUCO concentra el 77% de la tierra -22.000 ha sobre un total de 35.000 ha-. Por su parte, el MST Libertad nació en 2000, en el municipio Puerto Libertad –Departamento de Iguazú- donde la empresa es propietaria del 85% de la superficie rural productiva -68.000 ha de un total de 85.000 ha-. Ambos municipios forman parte de la zona conocida como Alto Paraná, históricamente abocada a la producción forestal.[2]

En el caso de PIP, caracterizada como una organización integrada mayoritariamente por mujeres campesinas asentadas en parajes –espacios rurales con baja densidad poblacional y alta dispersión habitacional- del municipio de Puerto Piray[3], la misma cuenta con alrededor de 60 familias activas y cerca de 200 familias que apoyan sus acciones[4]. Por su parte, el MST Libertad, inició sus acciones con la ocupación de 1.400 ha en el paraje Nueva Argentina en 1999. En los años siguientes, ocuparon terrenos en los parajes San Martin y Bella Vista, de los cuales fueron desalojados. Actualmente viven en asentamientos levantados en las villas San Martin y Tirica. Al igual que en el caso del PIP, suele ser presentado como una entidad campesina[5]. Sin embargo, cuando nos detenemos en las formas concretas de reproducción de estas familias, esa supuesta condición social se vuelve insostenible. En ese sentido, son relevantes los datos que presenta la encuesta socioeconómica que elaboró la propia Asociación PIP en 2011, con el objetivo de dar cuenta de la situación que atraviesan las familias rurales de la zona. De las 234 familias encuestadas, el 90% tuvo al menos un integrante empleado por Arauco, pero, al momento del censo, de un total de 405 adultos, solo 51 tenían empleo. Entre estos últimos, a su vez, apenas 35 se encontraban bajo relación de dependencia y solo 6 trabajaban en Arauco. Por otro lado, de 111 jóvenes en condiciones de trabajar relevados, 9 cobran el plan Argentina Trabaja, 15 trabajan por cuenta propia o en relación de dependencia -4 de ellos en ARAUCO-, mientras que 84 se encontraban plenamente desocupados.[6]

Si bien no contamos con una fuente similar para el caso de Puerto Libertad, son elocuentes los datos que presenta el Censo de Población de 2010. La población total es de 6.694 habitantes, de los cuales el 67% tienen 14 o más años. Entre estos últimos, el 49% -2.194- figuran como inactivos, es decir, mayores de 14 años que no tienen ni buscan empleo, quedando la población económicamente activa reducida a solo 2.280 habitantes. Dentro de este pequeño universo, la desocupación no alcanzaría al 3%. Sin embargo, si descontamos a quienes se encuentran en edad de jubilarse -522 personas-, hay una masa importante de la población en condiciones de trabajar que queda sin registrar, al contabilizarse como inactivos[7]. Esto confirma el porcentaje de desocupación denunciada por el MST Libertad -40%-.

En uno y otro municipio la desocupación es un factor común. Esta situación atraviesa a las familias que integran tanto a la Asociación PIP como al MST Libertad, siendo su principal fuente de ingreso los planes sociales, changas de diverso tipo, la venta de alimentos en ferias locales, y el trabajo “golondrina” de algún miembro familiar en las forestaciones de Entre Ríos, Corrientes y Delta del Río de la Plata, donde las tareas relativas a la fase primaria no se han mecanizado completamente.[8]

Su lucha…

En 2012 el PIP presentó dos proyectos de ley al gobierno provincial. En uno, planteaba la expropiación de 3.000 ha pertenecientes a ARAUCO S.A para repartir entre alrededor de 200 familias -14 ha por familia- y en otro fijaba necesidades para encarar la producción agropecuaria y agroindustrial comercializable en los mercados locales de los departamentos de Eldorado, Montecarlo e Iguazú.

Distintos partidos políticos buscaron canalizar el reclamo del PIP, presentando también diferentes proyectos de expropiación. Finalmente, en abril del 2013, se aprobó por unanimidad la iniciativa presentada por el Presidente de la Cámara de Representantes, Eduardo Rovira –máximo dirigente del Frente Renovador de la Concordia Social, Partido que gobierna la provincia desde hace 12 años-, que unificó los proyectos, estipulando la compra de 600 ha a Arauco por parte del Estado. Según la ley, las tierras “expropiadas” serán donadas a PIP, bajo las siguientes condiciones: 1- PIP deberá constituirse como cooperativa; 2- La parcela no podrá ser dividida o reducida sin la autorización de la autoridad competente; 3- La propiedad de la parcela no podrá ser transferida bajo ningún título. En ese momento, PIP señaló que, si bien no constituía la solución de fondo, fue un paso importante y un logro de la lucha[9]. Hoy la organización continúa reclamando la puesta en vigencia de la ley, la expropiación y mensura de los terrenos a la vez que gestiona la matriculación como cooperativa.

Por otro lado, el MST Libertad protagonizó en 2013 una marcha de 300 km que culminó en la capital provincial. En dicha ocasión presentaron dos proyectos de ley, planteando la expropiación de 1.000 ha a ARAUCO S.A y que las mismas sean entregadas de manera asociativa a las familias que integran el Movimiento, impidiendo la venta particular de los lotes adjudicados. Otros reclamos esgrimidos se relacionaron con la designación de docentes para las escuelas de la localidad y la instalación de servicios básicos (luz eléctrica y agua potable).

Además de la demanda de tierras, las organizaciones denuncian las precarias condiciones de vida debido a la falta de fuentes de empleo, el avance del pino y las fumigaciones en los pinales. A este conjunto de problemas, hay que agregar las constantes amenazas y desalojos compulsivos que sufren estas familias –sobre todo en Puerto Libertad-.

Por su parte, el Partido Obrero, a través del Polo Obrero, ha participado de las acciones que ha desarrollado el PIP en reclamo de la tierra. Sin embargo, el PO no propone nada mejor: su diferencia con el PIP radica en la cantidad de hectáreas a expropiar.[10]

…¿campesina?

Como vemos, la base social de estas organizaciones son obreros rurales desplazados por la mecanización en la rama forestal. Acorralados por el pinal y sin alternativas laborales, las organizaciones levantan como principal reivindicación el acceso a la tierra. A partir de él, pretenden mejorar su calidad de vida. Sin embargo, esto no los vuelve “campesinos”, al contrario, reafirma su condición de sobrepoblación relativa: con escasa posibilidad de vender su fuerza de trabajo, intentan lograr su reproducción por la vía de apropiarse, de manera cooperativa, de una porción de tierra para producir alimentos para consumo propio y venta en mercados locales.

En función de esto, la creación de asociaciones cooperativas y la “expropiación” sancionada en la cámara parlamentaria, con el aval de todas las expresiones partidarias de la burguesía, le permitió al Estado lavarse las manos del problema real: la pauperización rápida y concreta de esta fracción rural de clase obrera como consecuencia de la acumulación de capital. No resulta extraño que, a dos años de la sanción del proyecto oficialista la expropiación no se haya realizado. Pero incluso si se llevara adelante, sería una herramienta estatal para contener a estos trabajadores en espacios rurales con actividades de subsistencias. Sin embargo, su principal medio de subsistencia resulta de la asistencia estatal y el trabajo temporal. Por ello, la reivindicación campesinista no resulta una verdadera solución a sus males.

Para disputar la dirección de estas organizaciones, la izquierda revolucionaria, en vez de enarbolar religiosamente el Programa de Transición, debe comenzar a observar las formas concretas de inserción social de esta población –su condición de obreros desocupados-. Esto permitiría enfrentar la fragmentación que implican los planteos campesinistas y promover la unidad política de estos trabajadores con el resto de sus compañeros de clase.


[1]Véase Flores, Ezequiel: “Triturables. Condiciones de trabajo y lucha sindical en la industria celulosa del Alto Paraná misionero” en El Aromo, nº 87, noviembre-diciembre, 2015.

[2]ARAUCO declara ser propietario de 263.394 ha forestadas que equivalen al 72,13% del total de ha forestadas en Misiones y cerca del 12% de la superficie provincial. En el presente, los departamentos que concentran la mayor parte del patrimonio forestal de la empresa son: Iguazú -99.910 ha-, Montecarlo -29.650 ha-, Gral. Manuel Belgrano -26.930 ha-, Eldorado -24.820 ha-, San Pedro -24.620 ha- y Libertador Gral. San Martín -17.930 ha-.

[3]Korol, Sebastián. “Resistencias populares contra Alto Paraná S.A.: La experiencia de P.I.P en la provincia de Misiones”, en Informe sobre Democracia y desarrollo en América Latina 2012 – 2013. ALOP (Asociación Latinoamericana de Organizaciones de Promoción al Desarrollo A.C.)

[4]Entrevista a Miriam Samudio, referente del PIP, disponible en https://goo.gl/6fjNNi

[5]http://goo.gl/YnzXIG

[6]Censo Socioeconómico de los barrios rurales Santa Teresa, Unión y Km 18 de Puerto Piray realizado con ayuda técnica del INTA.

[7]Sobre los mecanismo que utiliza el INDEC para subregistrar la desocupación véase http://goo.gl/kFM6u0

[8]Entrevista a Miriam Samudio, en posesión del autor.

[9] Korol, op. cit., p. 19

[10]Entrevista a militante del Polo Obrero, en posesión del autor.

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