Adelanto de «¿Por qué hay desempleo en la Argentina?», de Nicolás Villanova

en El Aromo n° 107

La Universidad Obrera es una iniciativa de Razón y Revolución cuyo objetivo es acercar el conocimiento científico al conjunto de los trabajadores. Para lograrlo la Biblioteca de la Uni acercará mes a mes un libro que abordará temas de la historia argentina y mundial, problemas económicos, sociales y políticos contemporáneos, pinceladas del mundo en que vivimos y queremos transformar. En un formato accesible para todo aquel que quiera nutrirse de una mirada crítica de la sociedad actual. Intentamos con esto hacer una pequeña contribución para revertir la degradación educativa a la que nos somete el capitalismo, porque necesitamos conocer el mundo para poder transformarlo.

Para contribuir a esta tarea El Aromo publica el comienzo de otro de los libros de muy próxima aparición en Ediciones RyR. Se trata de “¿Por qué hay desempleo en la Argentina?”, escrito por el compañero Nicolás Villanova. Proponemos así conocer y debatir uno de los temas que más nos preocupa: conseguir, conservar o perder el trabajo. Y que a la vez la burguesía utiliza como una usina permanente de ataques y prejuicios contra nuestra clase, sobre todo con la remanida aseveración de que “no quieren trabajar” que oculta las cuestiones estructurales de le economía burguesa en juego.

Introducción

¿Por qué hay desempleo en Argentina? La pregunta que encabeza este libro es relativamente simple de responder. Sin embargo, por diversas razones que explicamos más adelante, la desocupación es un fenómeno complejo de poner en evidencia. Este libro intenta mostrar, por un lado, las causas reales por las que el capitalismo argentino tiende a crear una masa creciente de población sobrante; por otro, pone en evidencia aquellas falsas explicaciones acerca del fenómeno. Más en general, conocer las causas de la desocupación nos permite indagar acerca del estado de salud del capitalismo argentino y las alternativas que tenemos sobre la mesa. Es nuestra convicción que la solución a este problema se encuentra más allá de la sociedad en la que vivimos.

De la angustia individual a la superación social

No debe haber situación más angustiante para un obrero que estar desocupado. Un padre o madre de familia sabe que ser despedido de un trabajo o no poder encontrarlo tiene serias consecuencias en la economía del hogar. Un joven sin trabajo pero con intenciones de independizarse, de iniciar su vida adulta, tener hijos, una pareja o mudarse, tendrá serias dificultades para afrontar esas tareas. Un adulto que se queda sin empleo a poco de jubilarse, difícilmente vuelva a encontrarlo. No hace falta demasiado para darse cuenta que el trabajo es la actividad que organiza la vida social. Toda la historia humana brota del trabajo, es decir, del acto creador que produce la transformación de la naturaleza. En la sociedad capitalista, esa vinculación necesaria entre reproducción de la vida y trabajo adquiere una forma particular. Mientras que en sociedades pre-capitalistas la reproducción de la vida de los seres humanos estaba asegurada, en tanto el productor debía ser mantenido con vida, fuera esclavo o campesino, bajo el capitalismo esta “garantía” desaparece. El capital solo es responsable por la reproducción de la vida de los obreros mientras estos se encuentran en activo. Fuera del momento en que el trabajador produce plusvalía, que produce una riqueza que el empresario capitalista pueda apropiar, su vida depende de sí mismo. Y como todo se encuentra mercantilizado, no tener un empleo presupone hambre, pobreza y miseria. Porque el salario es el nexo con todos los bienes que nos permiten reproducirnos como seres humanos, a saber, los alimentos, la vivienda, los servicios, la vestimenta. Nos permite viajar en transporte público o en auto. Ir al cine, al teatro, comprar el diario, libros o lo que sea. En consecuencia, no tener trabajo pone en cuestión la propia vida. Un obrero desocupado, entonces, es una persona en peligro.

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