“Un problema de los trabajadores”. Entrevista a Gustavo Vera

Por Silvina Pascucci

¿Cuándo y cómo se formó la UTC?

En octubre del 2005. Hace más de dos años que queríamos hacer las denuncias, y no lo hacíamos porque los compañeros tenían mucho miedo. Nos comentaban, estábamos al tanto de que ocurrían estas cosas: costureras con anemia, con tuberculosis, denuncias de mal trato, de abuso sexual, de superexplotación. Teníamos conocimiento de todo esto, el punto es que ninguno de los vecinos que se atrevían a contarnos, se animaban a exponer esto públicamente, recibían amenazas, y cosas por el estilo. Cuando los costureros individualmente intentaron denunciarlo en las comisarías, fue peor: los agarraban en patotas y los cagaban a patadas, otros terminaban en un zanjón, un sistema de terrorismo paralizante. Hubo que construir mucho a nivel de relaciones sociales, crear un marco de confianza, como para que se sintieran completamente seguros de que la asamblea de La Alameda iba a bancar a los compañeros si a alguno le pasaba algo. Porque sin el capataz o el patrón al lado y viendo algún horizonte, aunque sea precario, pero mejor del que tenían antes, se animaron. Más o menos a mediados del año pasado, la cosa empezó a madurar, se empezaron a hacer plenarios, ya había un grupo bastante interesante de por lo menos 30 compañeros que estaban dispuestos a hacer la denuncia. Hicimos dos grandes plenarios con la Defensoría del Pueblo, explicando la Ley de Migraciones, los Convenios Colectivos de Trabajo, los derechos que tiene cualquier ciudadano en este país. Se empezaron a efectivizar denuncias en la Defensoría del Pueblo y a hacer una base de datos de los talleres que explotaban gente, quiénes eran los fabricantes, cómo funcionaban estos talleres, cómo reclutaban a los obreros, si había mecanismos de trata o no, cuáles eran las condiciones de vida, de alimentación, salariales, etc. Junto con la Defensoría del Pueblo, presentamos, de entre todos los casos, los de Salazar y Nina, dos talleres que trabajaban para Lácar y Montagne porque reunían todas las características que tenían los demás talleres: el paso por las tres fronteras, cohecho con la policía, bolivianos involucrados en Bolivia con el reclutamiento de gente por engaño, diarios y radios involucradas en Argentina en el re-reclutamiento de gente que se escapaba y se iba a otros talleres y los grandes fabricantes que son los principales responsables de esta cadena. Bueno, nosotros confiábamos que este fallo iba a ser favorable a los argumentos de los trabajadores, pero nos tocó el juez Oyarbide, que tiene familiares íntimos en migraciones. A él habría que investigarlo también, porque cada vez que hay un caso de trata o servidumbre, parece que el sorteo tiene una sola bolilla, porque siempre te toca Oyarbide. Ahora acabamos de denunciar al Cónsul, y nos tocó, otra vez, Oyarbide. El tipo toma una medida que es autorizar a pernoctar a los denunciantes dentro de los lugares donde los reducían a la servidumbre, junto con los capataces y los familiares de los dueños de los talleres que habían sido denunciados. Fue así que los trabajadores se quedaron a pernoctar en el taller, con los abogados de las fábricas y con los capataces y se produjo una manipulación absoluta de los testigos: llevaron 23 personas que dijeron que trabajaban seis horas y ganaban más de mil pesos, que no había ningún tipo de inconveniente. Entonces Oyarbide dispuso la falta de mérito aduciendo que había 14 testimonios sobre la existencia de trata y servidumbre, pero 23 que decían lo contrario.

Porque las víctimas de trata viven como en campos de concentración, tienen una gran vulnerabilidad que comienza en Bolivia, cuando el tallerista se toma el trabajo de averiguar dónde vive la familia del trabajador, y de tenerlo amenazado de que cualquier denuncia va a repercutir violentamente sobre su familia. Además, el tallerista se encarga de mostrarle cómo arregla con el policía para que al trabajador le quede claro que son lo mismo, y que, vayan donde vayan, no tienen salida. Sobre las denuncias de cohecho con la policía, hay número de patentes, números de placa, nombres y apellidos, día y hora que iban a cobrar las coimas… Ahora, cuando estalla este escándalo se inicia una causa penal contra la Comisaría 40, a raíz de denuncias de 6 meses atrás, que ya habían tomado estado público y con las que la justicia no había hecho absolutamente nada.

¿Cuál es su relación con la Asociación Argentina “Bolivia de Pie”?

Es una asociación de los talleristas y de un sector del PJ, que está ligado a Héctor Capaccioli y es regenteado por Omar Reta y su puntero de la colectividad, Muñoz, que a su vez es tallerista.

¿Qué opinás de lo que ellos plantean en relación al precio justo y la flexibilidad para habilitar los talleres?

Ahora están tratando de disfrazar los talleres como si fueran familiares, mandando máquinas a La Salada o escondiéndolas en casas de familiares en provincia, colgando unos cuadritos para darle un ambiente más familiar, y echando a unos cuantos empleados a la calle sin importarle nada. Obviamente, los tipos dicen “bueno en realidad, nosotros estábamos obligados a someter a la gente así, porque los fabricantes nos pagaban poco y nos exigían mucho”. Esto se parece un poco a la Obediencia Debida de los milicos. Porque a vos nadie te obliga a que tengas encerrado a los pibes, hacinada a la gente, que la golpees, si no querés hacerlo. No seas empresario, hacé una cooperativa. Si vos sos empresario tenés que tener plata para pagar lo que indica el convenio, pero estos tipos quieren ser explotadores sin un mango.

Y en esto está relacionado el tema de los grandes fabricantes, porque entiendo que los que encargaban la costura de ropa a estos talleristas son las grandes empresas de confección…

Exactamente, las empresas de las que tenemos pruebas son Lacar, Montagne, Kosiuko, Rusty, Eagle. Estamos investigando ahora, por ejemplo, que hay talleres que trabajan para una de estas grandes marcas, pero hay otros que lo hacen para la misma marca, pero falsificada. Nosotros pensamos que, en algunos casos, la falsificación de marcas está auspiciada por la propia marca, para vender en los segmentos más bajos del mercado. Y en muchos casos de talleristas que inexplicablemente pasaron de tener 3 máquinas a tener 100 máquinas, pensamos que puede ser un testaferro de las gran des empresas, que está puesto como válvula para saltar y que la empresa no corra peligro.

¿Tienen alguna relación con Carlos Sapere, el ex jefe de Migraciones que renunció a su cargo cuando sus superiores le prohibieron investigar el tema de los talleres?

Yo no lo conocía. Lo conocimos después en algunos programas de televisión en que nos encontramos. Nos dio mucha documentación, porque a él lo nombran en mayo de 2005 como jefe del área que tenía que inspeccionar este tipo de talleres. Informa que no tiene inspectores, que le ponen trabas burocráticas para no darle inspectores. Entonces, al interpretar que no habría voluntad de parte de Migraciones para investigar estos talleres, renuncia. Lo que nos dijo informalmente es que se trata de 129 talleres de la zona de Floresta y algunos de Paternal. Casualmente, la zona de Floresta es la que está más repleta de talleres que trabajan para marcas en blanco, no que falsifican marcas, sino que entregan la ropa directamente a las grandes marcas. Y además es donde hay más denuncias de cohecho en la Comisaría 40.

¿Qué cambios podés notar en los costureros luego del incendio, en relación a movilización y conciencia?

Aunque te parezca mentira, la marcha en donde vinieron a agredirnos a La Alameda, nos benefició enormemente. Porque el costurero, al ver al tallerista que nos tiraba piedras y nos agredía, obviamente dijo “si mi enemigo odia a estos tipos, estos tipos deben ser mis amigos”. Y muchos se han acercado a partir de esa experiencia. Obviamente, los que dan el salto son los que ya se quedaron sin trabajo, que se quedaron en la calle, que inevitablemente vienen acá porque no tienen otra. Nosotros hemos logrado por parte de migraciones una conquista importantísima esta semana: somos la primera organización social que ha hecho un convenio a partir del cual desde el lunes se va a otorgar aquí, en forma totalmente gratuita, la residencia precaria. Es decir que simplemente con dos fotos, célula pasaporte o carta de nacionalidad, cualquier inmigrante, no sólo boliviano, va a obtener la residencia precaria. Un logro de las marchas que se hicieron, los juicios laborales, etc. Los hechos concretos, de alguna manera, son los que van a regar el camino de la construcción de la UTC. Tenemos un sector de alrededor de 200 o 300 costureros, que tienen un nivel de conciencia muy alto. El que prueba un poco de dignidad, no vuelve más a los talleres ni loco. Hoy marchamos junto con el MTL, Polo Obrero, Castells, la CCC, el frente Darío Santillán. Porque este es un problema de los trabajadores, no es un problema de colectividad, tampoco es un problema cultural.

En los medios masivos de comunicación, el principal planteo que se hace es que éste es un problema étnico, cultural, cuando en realidad, son bolivianos también los implicados en el tráfico de personas en la frontera, o en el Consulado, por ejemplo.

Por supuesto, te doy un ejemplo práctico: fijate los testimonios que hay en la Defensoría, y comparalos con los testimonios que Engels recolectaba cuando escribió La situación de la clase obrera en Inglaterra, hace más de 150 años, o los que están en el capítulo de la jornada de trabajo en El Capital, y son exactamente iguales. Es exactamente lo mismo, aunque en un caso se trata de una cultura anglosajona y en el otro, de una aimará. Hay uno por ejemplo que habla de una mujer embarazada que la tienen en la máquina hasta pocas horas antes de parir, y que tiene que reanudar el trabajo inmediatamente después de parir, con todos los inconvenientes que esto implica. Es un testimonio idéntico, parece que lo hubieran copiado textual del libro. Y en un caso se trata de una trabajadora de origen aimará, y en el otro de una trabajadora irlandesa. Además, es un fenómeno mundial. Es una avanzada de la barbarie capitalista en distintas partes del mundo, empezó con el Sudeste Asiático, se extendió por Centro América y Sudamérica, e incluso en algunos países de Europa, en España, Italia.

Ayer se reunieron con la delegación que vino de Bolivia. ¿Pudieron concretar algo, qué expectativas tienen al respecto?

Mirá, se comprometieron a que iban a facilitar documentación gratuita desde Bolivia. Se comprometieron a investigar esta cuestión de los talleres, pero nosotros tenemos preguntas, no tenemos certezas. La pregunta del millón es por qué un cónsul como Álbaro Gonzáles Quin, que viene de la época de Losada, sé queda al frente del consulado, en uno de los países donde hay mayor cantidad de inmigrantes bolivianos, después de que Evo Morales asumió. La pregunta del millón es si, para Evo Morales, más allá de que esté luchando realmente por cambiar las condiciones de vida en Bolivia a favor de los explotados, la Argentina no es, en realidad, una oportunidad para liberar gastos presupuestarios y más remesas. Porque de alguna manera el Consulado era el lugar donde morían los sueños de los justos. Como no se podían hacer las denuncias en las comisarías, por las coimas y el miedo de los trabajadores, les quedaba ir al Consulado, pero allí funcionaba un ministerio de trabajo paralelo que hacía mediaciones truchas entre talleristas y costureros. Es decir, entre tratantes y víctimas de trata, para ser más precisos, obviamente en condiciones de desigualdad extrema. Entonces, ¿cuál era la función estructural del cónsul? Era la de ser el último colchón para evitar que cualquier denuncia tomara estado público.

¿Cuáles son los reclamos con respecto a la expropiación de las máquinas?

Mirá en realidad, expropiación no corresponde, porque, de acuerdo a la Ley de Expropiación de Argentina, se presupone la indemnización en base a la tasación del mercado, y no se puede indemnizar a los delincuentes. Acá lo que corresponde es una confiscación. De acuerdo al artículo 23 del Código Penal, toda actividad económica que se realiza en forma ilícita, tiene que ser confiscada. El problema es que hasta que el juez decida que se efectivice la confiscación, pasan 3 o 4 años, y mientras tanto la gente, se muere de hambre. Entonces lo que estamos planteando concretamente es que se le otorgue la tenencia judicial de la maquinaria a los trabajadores, en vez de tenerla en un depósito judicial, y dársela a los trabajadores para que la trabajen en forma cooperativa. Y en algunos casos se procede a la confiscación, en el caso de los talleres clausurados. ¿Qué respuesta hubo hasta ahora? Lo que sabemos es que el gobierno de la ciudad el viernes pasado pidió la tenencia de las máquinas en los juzgados donde están secuestradas, y hoy vamos a pedir un informe. En la marcha de hoy vamos a tener una audiencia con Desarrollo Social, para ver en qué estado está esa situación. Pero hay otras cuestiones, además. Lo que estamos reclamando concretamente es que todos los trabajadores tengan abogados gratuitos para hacer directamente juicios laborales, que le corresponden por ley, que el Ministerio de Trabajo les dé un seguro de desempleo, porque la Ley de Migraciones dice que está prohibido contratar indocumentados, pero una vez que el patrón los contrató, tiene que cumplir con todas las reglas como si fuera un trabajador en blanco. Si esto es así, todos los que están quedando en la calle, tendrían que recibir un subsidio de desempleo.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *