NO al Plan FinEs II

 

Documento propuesto por la organización Razón y Revolución a la consideración de los educadores argentinos. Si está de acuerdo, entre a nuestra pagina web razonyrevolucion.org y ponga su firma. También esperamos sus comentarios y propuestas.

 

El presente documento explica los motivos por los cuáles solicitamos la inmediata derogación del Plan FinEs II.

 

  1. El Plan FinEs II constituye un ataque a la educación pública.

 

  1. Porque reduce el sentido de la escuela a un acto administrativo. Se relega a la escuela a una única función: la titulación. No resuelve los verdaderos problemas históricos de la escuela común o tradicional que se manifiestan en el abandono y la deserción. Por el contrario, genera una estructura paralela encargada de negarlos. La defensa que el Ministro Educación de la Nación hizo en los últimos días del plan contiene un cuestionamiento a la escuela común: es poco amigable para sus alumnos, traza distancias, resulta poco accesible y el currículum tendría poco que ver con las necesidades de sus alumnos. La perspectiva del Ministro reduce a la escuela a una tarea meramente instrumental (otorgar al alumno aquello que va a necesitar en términos utilitarios en forma inmediata, formar para tal o cual trabajo) o bien a un espacio de entretenimiento. La escuela no es ni uno ni lo otro. Detrás de la perspectiva de la amigabilidad se devalúa la concepción filosófica que debe anclar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Aprender requiere tiempo y esfuerzo, no siempre el desarrollo del proceso resulta entretenido, requiere capacidad de sobreponerse al error y al fracaso en pos del acto esencial y último: conocer. Conocer implica dotarse de técnicas y herramientas de estudio y de trabajo, disciplina, tenacidad, de hacerse de una cultura científica.
  2. Porque descalifica al trabajador docente. Los docentes de FinEs II no son necesariamente especialistas. Tutores bien pueden ser docentes con formación en educación de adultos, o voluntarios, estudiantes, “educadores populares” incorporando una vaga y amplia cantidad de situaciones. La figura formal del tutor los unifica en tanto deberán desarrollar una misma tarea descalificada: titular. Esta concepción ubica la experticia del docente en un lugar marginal cuando debe debatir, adecuar y consensuar todo aquello que debe ser enseñado así como los mecanismos de evaluación y la promoción de los alumnos. Ese movimiento se ubica en las antípodas de lo actuado en el momento fundacional y de ascenso del sistema educativo: la escuela popular de Sarmiento requirió la preparación y consolidación de un cuerpo de especialistas: las maestras normales.
  3. Porque degrada las condiciones de estudio y de trabajo de los docentes. El Plan FinEs II habilita a la proliferación de seudo-escuelas y aulas en sedes; lugares tan poco propicios a la actividad educativa como clubes, sociedades de fomento, bibliotecas, comedores, locales partidarios (en su mayoría oficialistas). Ni la infraestructura ni el equipamiento escolar en esos espacios responden a las demandas reales de cualquier experiencia educativa que se precie de tal.
  4. Porque destruye el Estatuto del Docente. Los tutores FinEs II son contratados por fuera de los mecanismos establecidos en el Estatuto del Docente. Los trabajadores con contratados por un cuatrimestre, no acumulan antigüedad y son seleccionados a partir de criterios discrecionales. Si bien su selección se realiza a partir de actos públicos, el orden de mérito depende de la evaluación que de los proyectos hagan los inspectores y se renuevan en forma permanente. No se califican los antecedentes docentes como sí ocurre en el resto de los mecanismos de acceso a la docencia. Los contratos son cuatrimestrales, sin derecho a renovación. Es más, en algunas provincias (como San Luis) se firman clausulas de precarización laboral: deben asisitir al 100% de las tutorías por lo que si posponen clases por enfermedad deben arbitrar los medios para recuperarlas, su trabajo en FinEs no genera incremento de cargos ni estabilidad, la contratación es a través de un “acta-acuerdo” lo que obliga al docente a la renuncia a interponer toda acción y/o ejercer derecho alguno una vez finalizado el contrato.
  5. Porque impulsa la privatización del sistema. El Estado se desentiende de su rol como educador y relega esa tarea en diversos organismos de la “sociedad civil”: son ellos los que brindan los espacios de reunión, adecuan el cronograma, y “readaptan” el currículum. Las escuelas de referencia solo cumplen una función administrativa-formal: emitir certificados. Todo el proceso se realiza en las sedes y no en las escuelas.
  6. Porque desfinancia el sistema educativo. Al descalificar a sus docentes y degradar los espacios de formación abarata el presupuesto educativo necesario para afrontar una ampliación de la matrícula educativa.
  7. Porque reduce abismalmente el tiempo de cursada y de estudios necesarios. El cronograma de cursada real en las sedes FinEs II se limita a dos veces a la semana, cuatro horas promedio, por espacio de seis cuatrimestres. Si bien, a nivel nacional, la Resolución 118 del Consejo Federal de Educación establece una carga horaria mayor para el conjunto de la educación permanente de jóvenes y adultos el subprograma FinEs II no la respeta. La misma Resolución habilita a ello: establece que el cumplimiento de objetivos debe encuadrarse en metas o logros y no en horas de cursada. En tanto, un Ministerio sin escuelas solo fija una pauta de referencia, luego cada provincia implementa y readecua. En los hechos, la cursada FinEs se reduce a menos de 1/3 de lo proyectado en un año para la educación común. Cientos de ejemplos de su implementación en provincia de Buenos Aires no dejan lugar a dudas.
  8. Porque fragmenta y regionaliza el currículum a niveles nunca alcanzados a la fecha. El gobierno que sostenía que homogeneizaría el sistema educativo mantiene las tendencias a la descentralización y regionalización inauguradas en la década del sesenta. La Ley de Educación Nacional (LEN), en su artículo 121º establece que los gobiernos de provincia y la Ciudad Autónoma deben “Asegurar el derecho a la educación […] b) Ser responsables de planificar, organizar, administrar y financiar el sistema educativo en su jurisdicción, según sus particularidades sociales, económicas y culturales”. Nación no educa porque no tiene escuelas. El artículo 86º habilita a las provincias a establecer “contenidos curriculares acordes a sus realidades sociales, culturales y productivas, y promoverán la definición de proyectos institucionales que permitan a las instituciones educativas postular sus propios desarrollos curriculares”. Si el fantasma neoliberal residía en la “municipalización”, el kirchnerismo avanza más y le otorga potestades “macro” a cada escuela. En los artículos 122º y 123º se determina que esa unidad “define proyectos educativos, modos de organización institucional, realiza adecuaciones curriculares, realiza articulaciones intersectoriales, define su código de convivencia”. El FinEs II recupera esa filosofía general y establece que el currículum se fija en contratos pedagógicos entre el docente y el alumno conteniendo en su formulación las necesidades y los intereses de éstos. Así, las trayectorias de formación varían de sede en sede y hasta de docente en docente, consolidando un currículum municipalizado.

 

  1. El Plan FinEs II destruye a la educación de adultos

 

  1. Porque genera una estructura paralela a otra ya existente. El Plan FinEs dice generar una propuesta alternativa a una población específica: aquellos mayores de 18 años que desertaron de la educación primaria o media. Pareciera desconocer que la estructura formal existente ya contemplaba ofertas para esos sectores de la población: las escuelas turno vespertino desde los orígenes del sistema educativo argentino; la estructuración de una modalidad específica a partir de la creación de la Dirección Nacional de Educación de Adultos en la década del setenta. A partir de esos años se avanzó en la estructuración de un circuito específico para aquellos mayores de 18 años que no hubieran transitado por el sistema formal. Acorde con los requisitos de obligatoriedad (la escuela primaria) de la época se avanzó en la creación de Centros de Educación de Adultos a partir de 1973, destinados a la realización del nivel primario en un circuito específico y adecuado a esa población. Con posterioridad, se amplió su oferta a otras modalidades (profesional a partir de 1983) y niveles (creación del nivel medio de adultos a partir de 1993).
  2. Porque compite en forma desigual por una misma matrícula. Dirigido el Plan FinEs II centralmente a reemplazar la escuela secundaria compite directamente con las escuelas CENS. El Plan Fines I es un programa de terminalidad que puede considerarse un complemento de la educación de adultos y, en ese sentido puede ser aceptado. Pero el Plan Fines II busca destruir la secundaria de adultos. Mientras éstas se rigen con un cronograma de cursada de cinco días a la semana, 4hs por día durante tres años, el plan FinEs II ofrece un título equivalente (en su validez nacional) en un tiempo de cursada menor: seis cuatrimestres dos días a la semana (casi 1/3 de los días de clase anuales). ¿Quién va a permanecer toda la semana en una escuela si en un tercio de ese tiempo obtiene un mismo resultado?
  3. Porque su currículum es menos denso. Mientras las escuelas CENS se ven obligadas a dictar un currículum amplio y denso, en FinEs solo se suministra una porción de los conocimientos. Con la excusa garantizar contenidos “amplios”, “participativos”, “diversos”, “autónomos” y “personalizados”, organizados en una estructura modular “flexible y abierta” el currículum pierde centralidad. El currículum FinEs II se fija en propuestas pedagógicas (o “contratos”) entre el tutor y los alumnos, lo que desdibuja cualquier tipo de prescripción vigente en materia curricular. Peor aún. Cada propuesta pedagógica es evaluada en los ámbitos de inspección lo que implica un grado de arbitrariedad aún mayor.
  4. Porque proporciona una estructura más barata a la existente. Al instaurar como sedes cualquier espacio, desliga al Estado de la obligación de construir nuevas escuelas para una matrícula en ampliación. Al contratar a docentes con contratos flexibilizados desliga al Estado como empleador de diversas obligaciones patronales.

 

  1. El Plan FinEs II implicará la reducción del 60% de la planta docente actual que trabaja en la educación de adultos.
  2. Porque se readecuará la planta docente a la merma en la matrícula. Directivos de escuelas para adultos ya denuncian la merma de la matrícula en detrimento del crecimiento de los cursantes en Fines II. El cierre de cursos será el resultado final de ese proceso de mudanza de la matrícula. La adecuación de la planta docente y el despido de miles de trabajadores insertos en la estructura actual de educación de adultos se encontrará a la orden del día.
  3. Porque liquidará el Estatuto del Docente. Los docentes despedidos del circuito de educación de adultos deberán ubicarse en el circuito Fines empeorando sus condiciones de trabajo. Docentes con estabilidad deberán ingresar a las “escuelas” Fines con contratos de trabajo precarios. La descalificación de su trabajo y el no reconocimiento de la antigüedad tendrá impacto en el salario de los trabajadores docentes.

 

  1. El Plan FinEs II constituye la forma más burda de propaganda oficial y adoctrinamiento

 

  1. Porque delega una función del Estado a manos de agrupaciones políticas afines al gobierno. La revisión de las sedes no deja lugar a dudas: distintos aparatos políticos del gobierno son los principales beneficiados con la política de implementación de sedes FinEs II. La Kolina, La Cámpora, Movimiento Evita, Unidades Básicas del Pj, Centros destinados a la memoria de Kirchner, etc. etc aparecen como las principales beneficiarias de esta política de “acercamiento” de la escuela a las localidades.
  2. Porque el gobierno selecciona discrecionalmente las sedes conveniantes. El Ministerio de Educación es quien habilita las “sedes” no escuelas en las que funciona el Plan Fines a través de convenios. En la ejecución provincial del Plan se observa que las sedes también deben ser autorizadas por los Municipios quien puede cerrarlas sin previo aviso. Dicha estructura fundada en la arbitrariedad garantiza que las sedes respondan a amigos del gobierno. Así ya no se trata de hacer política sino lisa y llanamente adoctrinamiento. Algo a lo que ya el gobierno nos tiene acostumbrados a propósito del ingreso de La Cámpora en las escuelas públicas repartiendo libros o realizando juegos como “El nestornauta”.
  3. Porque destina recursos del Estado destinados a financiar el sistema educativo a solventar gastos fijos de locales partidarios. En tanto el Estado se obliga a brindar un ingreso fijo mensual para sufragar los gastos administrativos de las sedes FinEs II, aquellas sedes habilitadas se hacen de esa masa de recursos que varía entre los 1.000$ y 2.000$ mensuales. En tanto la mayor parte de las sedes (que deben establecer convenios con el Ministerio de Educación) responden al gobierno, el Tesoro público financia entonces su propio aparato político. El presupuesto educativo se gira entonces ya no a financiar el sistema educativo sino a cubrir los gastos fijos de la política punteril del gobierno.

 

Por los motivos expuestos, los abajo firmantes solicitamos al Congreso de la Nación sancione una Ley que desmantele el Plan Fines II y todos los planes de similares, que destruyen a la educación pública en general y a la educación de adultos en particular. Exigimos que la derogación de los mencionados planes se realice: a) dejando en salvaguarda el conjunto de las fuentes de trabajo generadas por dicha estructura, b) incorporando a esos trabajadores a la estructura formal existente de la educación de adultos; c) encuadrar su trabajo garantizando el goce pleno de los derechos, garantías y obligaciones fijadas por el Estatuto del Docente.

Te podría interesar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *