Casa tomada. La (falta de) vivienda en la Ciudad de Buenos Aires

Por Roxana Telechea – Los problemas edilicios en la Ciudad de Buenos Aires son diversos y afectan a distintos sectores de la población. Entre las problemáticas socio-habitacionales a tener en cuenta podemos mencionar la dificultad del pago de cuotas en viviendas hipotecadas, los costos de servicios y expensas, el mantenimiento y la refacción de las viviendas, el hacinamiento, el aumento del costo de los alquileres, los impedimentos para acceder a un crédito bancario, los hogares en viviendas no construidas para ese fin, la ausencia de urbanización en zonas precarias, la falta de equipamiento, sobre todo en las zonas de asentamientos y villas, la escasez de servicios, por ejemplo en los conventillos, la transitoriedad (en el caso de ocupantes permanentes de hoteles y pensiones) y los “hogares” ubicados en la vía pública (los “linyeras”). 1 A esto se le suma el colapso de servicios, la contaminación sonora, visual y del aire en áreas de gran crecimiento de la población, entre otros.2 En este artículo nos interesa cuantificar el problema del acceso a la vivienda a través de un indicador: el crecimiento de la población de las villas de emergencia en Capital Federal. Es decir, el aumento de la fracción más pauperizada de la clase obrera.

Los números

Según información del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC) de Buenos Aires, relevada entre el 2001 y el 2005, casi 37.500 familias, conformadas por 129.000 personas, viven en 23 villas de emergencia, asentamientos y núcleos habitacionales transitorios.3 Desde 1991 hasta el 2001, la población en villas aumentó más del 100%. En 1991 la población en asentamientos precarios era de “sólo” 52.472. Hacia el 2001, la cifra trepó a más de 108.000 personas.4 Si seguimos examinado retrospectivamente, en 1980 vivían 37.000 personas en villas de emergencia.5 Es decir, en 21 años, la población en villas de emergencia creció un 191%. Se puede objetar que ese crecimiento acompaña al de la población general. Sin embargo, la población de capital no creció, sino que descendió en términos absolutos en 146 mil personas (un 6%). Ahora bien, como el propio censo admite la posibilidad de errores, si nos regimos por la información “estimada de los niveles de omisión censal”, la población podría haber aumentado sólo en un 2% en este período.6 En cualquiera de los casos, lo que observamos es un exponencial aumento de la población en villas en proporción al crecimiento global. Esto es un claro indicador de la pauperización de la población en la Ciudad de Buenos Aires. Mientras que en 1980 la población en villas representaba el 1,3% de los habitantes, hacia el 2001 la cifra asciende a casi el 4%. Estos valores se agudizaron a partir del 2002: como señalábamos, el IVC estima que el número de habitantes de villas actual es de 129.029 personas.7 Otras fuentes indican que este número podría ser mayor. Clarín estimaba en agosto de este año, que el número ascendía a 170 mil personas.8 Entre 1991 y 2001, surgieron, aproximadamente, ocho villas nuevas: Villa Dulce, Piletones, Carrillo, Calacita, Reserva Ecológica (conocida como Rodrigo Bueno), Ciudad Universitaria, una en Lacarra y avenida Roca y otra, en la ex fábrica Morixe.9 De esta manera, la población en villas y asentamientos sigue en aumento y actualmente abarcaría alrededor del 4 % de la población de la Ciudad. Como señalábamos en el informe del IVC inicial, estas cifras no hicieron más que aumentar luego del 2001 y llevaron a declarar la emergencia habitacional en julio del 2004.10 Para ese año se calculaba que más del 12% de la población de la Ciudad tenía alguna carencia habitacional. Esta situación excede el problema de las villas e incluye hogares que, si bien no residen en villas, se encuentran en situación habitacional deficitaria. Por ejemplo, viviendas que no tienen provisión de agua por cañería, no disponen de retrete con descarga de agua, tienen piso de tierra u otro material precario. Nos referimos a ranchos o casillas, casas de inquilinato, locales habitados no construidos originariamente para vivir y viviendas móviles. El mismo organismo estima que el número de hogares que se encuentran en esa situación asciende a 85 mil.11

Las villas y la miseria de la política gubernamental

El organismo encargado de paliar esta situación es el citado Instituto de Vivienda, quien afirma en la página del Gobierno de la Ciudad que su objetivo principal es “Contribuir al acceso a la vivienda digna a todos los habitantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires imposibilitados, por razones económicas y sociales, de acceder a la misma en el sector privado”.12 Sin embargo, según María Eugenia Baliño, periodista de La Nación: “lo cierto es que de 2004 hasta la fecha, el IVC entregó sólo 24 viviendas. A este ritmo, teniendo en cuenta los créditos otorgados y los inmuebles ya construidos, se tardarían más de cien años en solucionar la emergencia habitacional en la ciudad”.13 No sólo no parece haber en marcha ningún proyecto para mejorar el acceso a la vivienda, sino que, por el contrario, existen indicios que muestran que las condiciones edilicias empeorarán de la mano de ciertos negociados. Hace unas semanas se dio a conocer la noticia de que la Procuración aumentó las ejecuciones por deudas con el fisco por la suma de $85.487.765. Exultantes, los funcionarios del gobierno anuncian que, para fin de año, calculan llegar a los $270 millones de recaudación, nueve veces más que el año pasado. 14 Esta medida junto con el freno de obras públicas, son las exigencias del futuro jefe de gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, para la transición. A esta situación se suma el proyecto presentado recientemente por Telerman para frenar la inversión en colegios, hospitales, subtes e infraestructura para inundaciones.15 Mientras tanto Macri afirma que erradicará la villa 31. No está pensando, seguro, en la resolución del problema habitacional para los vecinos (de las villas), sino en los negocios futuros que podrá realizar en esas tierras. Como hemos visto, las perspectivas no son buenas para los habitantes de las colapsadas villas miserias ni tampoco para el resto de la población, que vive en condiciones precarias o en situación de riesgo y podría engrosar las próximas cifras de habitantes en asentamientos, villas y “núcleos habitacionales transitorios”. La premonición no es catastrofista: el crecimiento de las villas miseria es una realidad que se desprende de las cifras, pero que también salta a la vista de cualquiera que vive o transita diariamente por la Ciudad de Buenos Aires. Se trata de un fenómeno que no es local, sino mundial y evidencia el fracaso de un sistema social a la hora de resolver cuestiones elementales de la vida humana.


Notas

1De Gatica, Alejandra; Isla Blum, María Valeria (coordinación proyecto URB- AL Red- 10. “Metodologías y herramientas para la creación de observatorios de inclusión social”): “La Cuestión habitacional en la Ciudad de Buenos Aires y las características de la pobreza estructural” en Informe de situación social de la Ciudad de Buenos Aires Nº 2, Ciudad de Buenos Aires, 2003.

2Véase Villanova, Nicolás: “Altos Desencantos, grandes construcciones”. Los vecinos ante la edificación de mega- torres”, en El Aromo, nº 34.

3Instituto creado en el 2003 en reemplazo de la Comisión Municipal de la Vivienda. Información extraída de http://www.buenosaires.gov.ar/areas/ jef_gabinete/vivienda/sit_habitacional.php?menu_ id=7538

4INDEC, Serie H nº 1. Resultados Definitivos. Barrios de Capital Federal” en Censo Nacional de Población y Vivienda.

5De Gatica, op cit.

6INDEC “Serie 2. Resultados Generales Nº 1. Ciudad de Buenos Aires”, en Censo Nacional de Población, hogares y Viviendas 2001. Esta “corrección” también nos introduce la inquietud acerca de la efectiva contabilización de toda la población en villas. Como aceptan en el INDEC, “sobresale la Ciudad de Buenos Aires cuya omisión es superior a la estimada para el total del país y el resto de las jurisdicciones” es decir, podríamos estar en una situación peor.

7El relevamiento dista de ser homogéneo y confiable ya que hay asentamientos que no fueron censados desde el 2001, y por lo tanto no hay datos de su evolución posterior a esa fecha.

8En Clarín, 4/8/07

9En La Nación, 17/06/06

10http://www.cedom.gov.ar/es/legislacion/normas/ leyes/html/ley1408.html

11http://www.buenosaires.gov.ar/areas/jef_gabinete/ vivienda/sit_habitacional.php?menu_id=7538

12http://www.buenosaires.gov.ar/areas/com_social/ vivienda/?menu_id=441

13Véase La Nación, 4/06/2006, http://www.lanacion. com.ar/811748

14En Clarín, 13/08/07

15En Clarín, 14/08/07

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *