Entre Ríos – La reapertura de escuelas

en Conti-Santoro/Novedades

El 22 de octubre se dio a conocer el protocolo definitivo para la reapertura de las escuelas. Antes, Bordet oficializó la lista de las 47 escuelas que inaugurarían esta nueva etapa. Los departamentos seleccionados eran: Tala, Nogoyá, Feliciano, Federal, Islas, San Salvador, Uruguay, Villaguay y Victoria. Hace unos meses atrás, te contábamos como era el borrador del protocolo y, como era de esperarse, esta fue la base para el actual documento. En sintonía con los lineamentos de Nación, que ya analizamos, Entre Ríos se suma a las provincias que avanzaron al esquema dual, tal como sucedió en CABA, Chaco, Formosa, San Luis, La Pampa y Santa Fe.

La decisión se da con el aumento de los contagios en nuestra provincia y en todo el interior del país. En la última semana de octubre, tuvimos entre 300 y 400 casos diarios con un incremento en la cantidad de muertes. Hasta el 28 de octubre habían muertos 127 personas. ¡La misma cantidad de personas que murieron desde marzo hasta el 30 de septiembre! Por eso, insistimos en que el retorno a la semi presencialidad generará una mayor circulación del virus, cuyas víctimas seremos los trabajadores.

Recordamos un poco.

El borrador que analizamos nos mostraba que, en consonancia con los lineamientos nacionales, la vuelta era caótica, insegura y degradante. ¿Por qué? Se preguntará nuestro lector, básicamente por cuatro puntos fundamentales.

El primero tiene que ver con la infraestructura. Hasta el momento, no se llevaron a cabo obras de mejoras o acondicionamientos en las escuelas. Por lo tanto, para respetar el distanciamiento social y la higiene, necesitamos un plan de infraestructura. Además, y tal como dijimos en varias oportunidades, las partidas de limpieza no cubren las necesidades de los establecimientos en tiempos normales, menos ahora. Pero, Bordet siempre tiene un as bajo la manga, por eso delega esta responsabilidad en los directivos y las familias ya que la asistencia es voluntaria.

El segundo punto tiene que ver con la forma de trabajo: en líneas generales se pretende que volvamos de forma escalonada y con grupos reducidos. Así trabajaremos de forma presencial con un grupo y de forma virtual con el otro, lo que se traduce a más trabajo por un salario que sigue siendo miserable y con bonos en negro. También, se prevé que los alumnos de terciario que estén en su último año puedan trabajar en la escuela como pasantes con el objetivo de cumplir con la promoción acompañada (cumpliendo la función de pareja pedagógica). Resumiendo, esto no es más que trabajo precario para los estudiantes, que van a trabajar gratis para el Estado cuando tenemos centenares de compañeros sin trabajo.

El tercero, tiene que ver con el transporte y la organización. Los docentes deberán ajustar sus horarios para poder ir a la escuela en uno o dos días y las clases se desarrollarán de lunes a jueves. Si bien la decisión de volver depende de cada familia, lo cierto es que se planifica una vuelta con transportes que no hay. Recordemos que todavía muchas empresas interdepartamentales no están funcionando por el aumento de casos. Además, en ciudades más grandes los colectiveros urbanos tienen los mismos problemas que toda la clase obrera argentina: pagos escalonados, para lo cual desarrollan un plan de lucha regularmente. Por lo pronto, la idea de Bordet es que alumnos y docentes se arreglen como puedan para viajar y no tiene ningún tipo de remordimiento en colapsar los transportes públicos y propiciar contagios masivos. Mucho menos en aumentar el monto destinado al transporte, el cual tiene un tope de 60 Km de ida y vuelta de $3484 que expresados en nafta serian 53 litros aproximadamente. De hecho, el problema del transporte es habitual en la provincia. La imagen de las maestras en la ruta haciendo dedo para llegar a sus escuelas es una postal que grafica de cuerpo entero el problema.

Por último, y no menos importante, el gobierno utilizará espacios que no son escuelas como clubes, iglesias, centros comunitarios, entre otros, para realizar las labores educativas. Esto se espera poder hacer operativo con el programa “Presentes”. Una prueba más de que la educación va en camino, y cada vez más apresurado, a la fineslización educativa.

El protocolo promete el préstamo a modo de comodato de los recursos digitales disponibles en el establecimiento para alumnos y docentes del nivel superior. Desde que comenzó la pandemia, los estudiantes de nivel superior están siguiendo la conectividad en sus carreras como pueden. De más está decir que la mayoría son madres y padres con niños en edad escolar, que también necesitan los insumos tecnológicos para poder continuar sus estudios. Esta medida debería extenderse a todos los niveles ya que todos los alumnos necesitan dispositivos.

El “nuevo” protocolo, a diferencia del anterior, le da al COES local la última palabra sobre el retorno a la semi presencialidad. Antes, se planificaba volver en las escuelas rurales menos pobladas. De todas formas, esto ya no fue respetado por las autoridades del CGE, dado que al momento de detallar las escuelas que regresarían, apuntó a seis de la ciudad de Concepción del Uruguay, al tiempo que el COES uruguayense ordenaba volver atrás con actividades al aire libre. Una muestra de la descoordinación general que presenta el Estado Entrerriano en varios niveles. El resultado, la primera semana de regreso a la semi presencialidad, en el departamento Uruguay no se volvió.

Finalmente, una pregunta es ¿Qué haremos pedagógicamente durante el regreso? Bueno, la propuesta en los puntos organización curricular – institucional. En estos se insiste en que la propuesta debe ser “agiles”, “adecuadas a grupos heterogéneos” y atendiendo a los grupos de mayor vulnerabilidad. ¿Cómo se entiende esto? Dado que plata para netbooks, internet y más docentes no hay, lo que realmente sugiere el CGE es reducir contenidos.

¿Y ahora qué?

El malestar que genero la publicación de la lista de 47 escuelas fue generalizado. La posterior publicación del protocolo actualizado solo confirmo las peores expectativas. Con este panorama, la celeste se apresuró en llamar al Plenario de Secretarios Generales para definir la situación. A diferencia de la situación salarial, donde le dieron al gobierno dos semanas de gracia, en esta oportunidad el plan de lucha parece haberse intensificado con el paro de cinco días esta semana. Además, se resolvió parar 48hs el 5 y 6 de noviembre, y 72hs el 10, 11 y 12 de noviembre en caso que el gobierno no reabra las paritarias y siga de pie con la reapertura de escuelas

En este escenario, las medidas de fuerza como paros son los únicos elementos que tenemos que los docentes para frenar el avance de la política patronal. El objetivo del CGE es volver sin poner un solo peso, y, por lo tanto, poniendo en riesgo de contagio a estudiantes, docentes y familiares.  La respuesta debe ser la ampliación del plan de lucha y la incorporación de todos los reclamos de las familias y docentes.

La Corriente nacional docentes Conti Santoro – Minoría AGMER Colon exige:

*Nadie debe volver a las aulas hasta que estén dadas las condiciones epidemiológicas.

 *Censo de infraestructura y plan de obras acorde a las necesidades escolares en manos de personal idóneo.

*Plan de transporte para garantizar las condiciones sanitarias.

*Concurso de docentes y profesionales necesarios para cubrir las necesidades pedagógicas que creo la cuarentena.

*Wifi gratis y de calidad.

*Netbooks para estudiantes y docentes.

*Recomposición histórica del salario. Salario inicial igual a dos canastas básicas

*Bono extra, mensual y retroactivo para contemplar los gastos en sostener la educación a distancia.

Corriente Nacional Docente Conti-Santoro

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