ENTRE RIOS: Por una Multicolor entrerriana

A nadie toma desprevenido la necesidad de la unidad de los luchadores en el sindicato docente de la provincia. El pantano en el que se encuentran las dos grandes agrupaciones sindicales, los Celestes (con su política derrotista en beneficio de los gobernadores peronistas) y la Rojo y Negro (con su frágil equilibrio de movilizar por el ajuste provincial, pero no el nacional a favor de sus aliados radicales y del PRO) dan por resultado un solo afectado: el colectivo docente de la provincia.

Pero decíamos, es necesaria la unidad de los luchadores. En la provincia de Entre Ríos se está viviendo un fenómeno que otras provincias conocieron hace unos años atrás: los militantes de base con mayor convicción política y sindical encuentran apoyo en sus compañeros de escuela pero su tarea tiene por techo la burocracia sindical. Dicho de otro modo, la base los empuja para arriba y a la izquierda, pero se topan con las estructuras burocráticas del sindicato. En diferentes departamentos van naciendo organizaciones, atomizadas por ahora, que se reivindican clasistas y combativas: Paraná, Concepción del Uruguay, Colón, Concordia. En muchas seccionales, esta fuerza ascendente tiene posibilidades de ganar secretarías y disputar congresales. Pero con eso no alcanza para enfrentar el conjunto de la política educativa provincial. No alcanza para hacer saltar a la burocracia. Tenemos que seguir el ejemplo de nuestros compañeros en otras provincias y construir la herramienta política para ganar.

 

La docencia de todo el país se tiñe de Multicolor

 

Hace décadas que la izquierda viene colocándose como referencia para el conjunto de los docentes. En Mendoza la izquierda dirigirá, por cuatro años, el principal sindicato de la provincia: el SUTE de los docentes. En la provincia de Buenos Aires, en las elecciones de mayo, el frente Multicolor revalidó su poder en el seno de los docentes con nueve seccionales propias (La Matanza, Tigre, Quilmes, Ensenada, Escobar, Bahía Blanca, Marcos Paz, General Madariaga, Berazategui). Tiene presencia en numerosas seccionales en el sindicato docente de Neuquén ATEN Neuquén Capital, Cutral Có, Plottier, Zapala, Piedra del Águila, Rincón de los Sauces, Picun Leufú, Junín de los Andes, El Chañar, Añelo y Andacollo. En la provincia de Santa Fe controla seccionales de dos grandes departamentos, el histórico AMSAFE-Rosario y el más reciente de General López. El SUTEF Tierra del Fuego, ADOSAC, Ademys en la Ciudad de Buenos Aires y la lista podría ampliarse. Para conquistar todos esos espacios, ha construido una herramienta -el frente Multicolor- logrando aglutinar a todas las agrupaciones clasistas y combativas. Esos frentes son la expresión de una demanda de las bases para superar a la conducción celeste que dirige el sindicato.

La Multicolor es el instrumento que se está dando el conjunto de la clase obrera docente para combatir el reformismo y superar el estado de fragmentación. Mientras los asalariados de los grandes gremios industriales (SMATA, UOM, Petroleros, etc.) tienden a posiciones conservadoras, docentes y estatales tienden hacia la izquierda. El conjunto de nuestros compañeros de todo el país empieza a identificar a la burocracia como gestora de la miseria salarial actual, esa donde un docente con un cargo apenas cubre la mitad de la canasta familiar, de lo mínimo que necesita para no ser pobre. Lejos, muy lejos de la década del ’30 cuando el salario cubría por lo menos el equivalente a más de dos canastas familiares de hoy.

Los personajes que nos llevaron a esa miseria salarial, laboral, que aplaudieron todas las reformas que destruyeron a la educación y volvieron un sinsentido nuestra tarea difícilmente puedan sacarnos del atolladero. Por eso, tenemos que sacárnoslos de encima nosotros. Debemos quitarles la conducción de AGMER.

Vamos por una Multicolor entrerriana

 

Hoy día, en nuestra provincia, las diferentes agrupaciones tenemos problemas prácticos comunes, lógicos por ser emergentes de la situación particular que nos toca vivir: Las agrupaciones mayoritarias limitan las discusiones sindicales a problemas estrictamente económicos, entregan las paritarias por dos pesos, el manejo del aparato gremial les facilita aplastar la disidencia con movimientos de padrón, las perspectivas políticas que estas agrupaciones desarrollan son de alianza de clase y eso limita el margen de maniobra del sindicato y las seccionales, la política de dosificar la lucha desgasta los compañeros a costa de descuentos, la movilización carnavalesca sin consignas educativas nos presenta un panorama de descreimiento, finalmente, la lucha sin horizontes ni plan de lucha coherente conduce al desánimo y la pérdida de confianza en el sindicato. Sólo una política clasista puede sacar de este atolladero al sindicato docente más importante de la provincia. Asimismo, ninguna de las fuerzas que nacieron espontáneamente pueden por sí solas disputar a la burocracia y desarrollar una política coherente, por lo tanto, hay que construir el canal por el que la política clasista se desarrolle.

Creemos y proponemos que es necesario que todas las agrupaciones y los militantes de base nos demos un encuentro. Que saquemos a superficie las “conversaciones” que individualmente nos estamos dando para concretar la Multicolor entrerriana en un congreso que dé representatividad a todos aquellos que tenemos intervención práctica real y establezcamos los acuerdos programáticos para desarrollar una política de clase de cara a nuestros compañeros. Pensando en disputar a la burocracia no los cargos, sino las herramientas de lucha.

-Por la conformación de una Multicolor en Entre Ríos

-Por un programa de lucha docente, clasista y anti-burocrático

Corriente Nacional Docente Conti-Santoro, Entre Ríos.

Razón y Revolución

julio de 2017

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