En defensa del materialismo histórico – Paul Lafargue

Portada En defensa del materialismoTítulo: En defensa del materialismo histórico
Autor: Paul Lafargue
Colección: Biblioteca Militante-Arte y filosofía
pág. | 12 x 17 cm
ISBN: 978-987-1421-46-6
Año de edición: 2011

“Increíblemente olvidado por la historiografía sobre el marxismo”, según Franco Andreucci, Lafargue no es un simple divulgador de Marx que, como todos, rebaja la sustancia de lo que defiende. Lafargue es un teórico por derecho propio, un teórico cabalmente marxista que llevó el materialismo histórico a aquellos ámbitos del análisis histórico y social al que Marx y Engels apenas se habían asomado. El lector encontrará aquí muestras de una erudición notable, cuyas conclusiones concretas pueden, dado que dependen del estado de la ciencia de su época, no ser válidas hoy. Sin embargo, encontrará también una prístina reivindicación del corazón conceptual del principal hallazgo de los padres del socialismo científico: el método histórico, la clave de ese continente conquistado por el marxismo, el materialismo histórico. Este libro debe ser leído, entonces, como un modelo del modo de razonar que debiera ser propio de todo marxista, de todo revolucionario.

Sobre el autor
De origen familiar francés, nace en 1842 en Santiago de Cuba. Expulsado de todas las universidades de Francia por dar discursos “revolucionarios” y haber “insultado la bandera francesa, glorificado el terror y la bandera roja”, viaja a Londres para continuar sus estudios. Allí conoce a Marx y se casa con su hija Laura en 1868, luego de terminar la carrera de medicina. Lafargue inicia su vida militante como proudhoniano y admirador de Blanqui. Se convertirá al marxismo inmediatamente llegado a la capital inglesa, comenzando allí el largo combate, que ocupará el resto de su vida, por el socialismo científico. Su primer papel histórico, todavía modesto, lo realizará como activo miembro de la Iª Internacional. Allí tendrá dos frentes de batalla. El primero, en relación a la Comuna de París; el segundo, contra el bakuninismo.

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