Con el salario al cuello

Sebastián Cominiello

Observatorio Marxista de Estadística-CEICS

Detrás del conflicto entre el campo y el gobierno, este segundo trimestre, se realizaron los acuerdos salariales que tuvieron como protagonistas a los sindicatos más importantes: la UOM (metalúrgicos), UTA (transportes) y STIA (alimentos) entre otros. Los acuerdos a los que se llegó rondaron, en términos generales, entre el 28% y el 30%. Si bien son incrementos mayores a los del año pasado, que fueron entre un 20% y 22%, nuevamente nos encontramos con una situación donde la inflación amenaza diluir los salarios del sector ocupado y registrado de la clase obrera.

Las negociaciones

El 26 de mayo, la UOM firmó el acuerdo salarial que tendrá vigencia hasta el 31 de marzo de 2009. El pacto se alcanzó luego de iniciada la segunda semana con medidas de fuerza en las fábricas. Como señalamos en otro artículo1 , estos acuerdos no son “gratis” para la clase obrera, implican la movilización y protesta por parte de fracciones enteras del proletariado ocupado2 . Con respecto al acuerdo, el salario básico de la categoría más baja se ubicará en agosto en los $1.536, con un valor horario de $7,73. De esta manera, dicha categoría logró un acuerdo que finalizará con un 32% de aumento, mientras que para las demás categorías será de un 28%. A este incremento hay que sumarle un monto adicional no remunerativo de $600 que las empresas abonarán en diciembre próximo. Esta adición de los básicos se cumplirá en dos etapas: se dará un 14% retroactivo a abril y otro porcentaje igual se sumará -en forma no acumulativa- a partir de los ingresos de agosto. Este arreglo abarca alrededor de 200.000 obreros. Para los trabajadores de los frigoríficos, la recomposición fue del 20% en el mes de mayo con $150 no remunerativos todos los meses hasta octubre, donde se incorporará al básico. El impacto real para los bolsillos será de un 32,5%, pero al no ser remunerativo no se computan las cargas sociales sobre dicha suma con lo cual implica, de hecho, un menor ingreso a futuro. A su vez, el mismo sindicato firmó también un acuerdo para los trabajadores de la actividad avícola. En este caso, el efecto final va a ser del 31%. A partir de mayo, los básicos subieron un 19,5% y se percibieron dos montos mensuales no remunerativos: uno de $50 por el término de un año en concepto de presentismo, y otro de $90, que se incorporará a los salarios de convenio. Éste se adjudicará $50 a partir de agosto y $50 desde los ingresos de enero de 2009. Así, se sumarán en rigor $100 para compensar en parte el efecto de los descuentos con destino a financiar la seguridad social. Por otro lado, el gremio que dirige José Rodríguez (SMATA) acordó con cuatro automotrices (Mercedes-Benz, Volkswagen, Toyota y General Motors) una suba en total de un 25%. Para el caso de la industria automotriz, la situación no es la misma que en las otras ramas. En estas plantas el básico se ubica ahora en los $3500 y el incremento se aplicará de la siguiente manera: los básicos subirán un 20%, desde los ingresos correspondientes a abril, en tanto que se adicionará otro 5%, que hasta los salarios de junio se abonará como suma no remunerativa. Luego, ese monto quedará incluido en el básico. Este acuerdo llega a 18.000 trabajadores. El otro concepto por el que mejoraron los ingresos en las automotrices es el llamado “bono vacacional”, equivalente a 150 veces el valor de la hora de trabajo. El sector empresarial estimó que, como se está trabajando en promedio alrededor de 200 horas mensuales, ese pago significará en muchos casos el 75% de un sueldo mensual, lo que representaría un 6% del ingreso percibido anualmente. Así, el nivel de la mejora total para este año rondaría el 31%. Sin embargo, algo en que se diferenció el SMATA es que la mejora salarial no es escalonada. El problema ahora para las empresas de esta rama es el nivel al que asciende el costo laboral3 , algo que advertimos en otro número de El Aromo4 .

Y la inflación…

La falta de un índice de inflación confiable dificulta evaluar el resultado de los aumentos salariales pactados. Sin embargo, podemos hacer una aproximación de la mano de estimaciones que realizan diferentes consultoras. En lo que va de este año hasta mediados de mayo, la consultora Ecolatina calculó un 9,1% de subas de precios en general. Si se mantiene este nivel de inflación puede resultar en 36,4% anual. Por su parte, la consultora oficialista Equis, de Artemio López, efectúa una medición similar a la de la Canasta Básica Alimentaria del Indec. Según este seguimiento, la canasta de bienes básicos para no ser indigente acumuló una suba del 25,4% desde julio del 2007 hasta junio de este año. La inflación estimada por el estudio Broda es del 30% interanual y del 24% según la consultora Prefinex. En marzo, una encuesta de la Universidad de Di Tella mostraba que entre los empresarios se esperaba un 20% de inflación para el 2008. Rehecha en abril, con el conflicto entre el gobierno y el campo en su momento más álgido, y el resultado fue de un 30%. Por otra parte como señala la Sociedad de Estudios Laborales (SEL): “es obvio que tras las demandas salariales de 30% o más, hay una percepción de que la inflación acumulada desde la última ronda es mucho más alta que la reportada por el Indec; pero tal vez más importante, sugiere que hacia adelante los sindicatos esperan una inflación mayor aun”. Muy atrás quedó aquel compromiso de Moyano con Cristina de un techo de 19,5%. Los sindicatos que acordaron antes de marzo-abril, salvo que logren algún tipo de ajuste en estos meses, van a estar, como mínimo, un 10% por debajo de la inflación de este año.

Casi ahogados

En conclusión, el resultado de las negociaciones indica que vamos a perder, incluso más que en el 2007. En ese año, como podemos ver en el gráfico que se presenta, la inflación fue alrededor del 22% y el aumento de los salarios registrados fue del 15%. Por lo tanto, el 2007 finalizó con un salario un 7% por debajo de la inflación. A comienzos de este año, se empezó a negociar con un techo de 19,5%. Sin embargo, luego de surgido el conflicto con el campo, y de observar las subas en los precios, se entablaron acuerdos próximos al 30%. Si bien en términos nominales son más altos a lo que se venía negociando, en términos reales van por detrás de la inflación. Más si el aumento se otorga escalonado, con lo cual cada mes representa menos ya que la inflación sigue creciendo.

aromo43-4

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Notas

1 Cominiello Sebastián: “Segundo Round. Inflación, Pacto Social y las luchas sindicales”, en El Aromo, nº 40, enero-febrero de 2008.

2 Ver La Nación, 27/05/ 2008 y La Nación, 29/05/2008.

3 Ver La Nación, 04/06/2008.

4 Cominiello, Sebastián: “Nos quieren más baratos”, en El Aromo, nº 39, noviembre-diciembre de 2007.

Te podría interesar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *