La guerra de Malvinas Sugerencia de actividades para docentes de Nivel Primario

en BDR Primaria/Blog del Docente Rojo

Actividad 1

Texto breve para  el docente.

El 24 de marzo recordábamos el último golpe militar de 1976, junto a los alumnos analizamos y reflexionamos cómo este régimen puso al desnudo los intereses de las clases dominantes. Durante la dictadura militar, los trabajadores fueron perseguidos, torturados y asesinados por pensar distinto y luchar por una sociedad sin explotación. El objetivo era poner orden, prohibiendo todo acto que implicara cuestionar la sociedad actual. La guerra de Malvinas forma parte de este capítulo en la historia argentina.

La guerra de Malvinas se produce entre abril y junio de 1982. En este conflicto se enfrentaron Argentina y Gran Bretaña por la soberanía del archipiélago austral, ocupado por la corona británica en 1833. Breve y cruenta, la guerra de Malvinas aceleró el fin de un gobierno que intentaba recuperar popularidad para perpetuarse en el poder. Por otro lado, el gobierno británico salió fortalecido del conflicto.

Durante el tiempo que duró la guerra, el espíritu nacionalista que impulsaba el gobierno buscaba ocultar el verdadero problema: el escaso apoyo popular a un gobierno que empobrecía y aniquilaba a los trabajadores. El conflicto concluyó con 649 soldados argentinos muertos y el doble de suicidios.

Luego de leer el texto,  realizar una reflexión grupal con los alumnos:

Cientos

a) ¿Quiénes ganan y quiénes pierden en una guerra?

b) ¿Qué es una guerra? ¿Cuáles pueden ser los intereses de las partes?

Actividad 2

1- Investigación

Se pide que recojan información y realicen un informe siguiendo las siguientes preguntas guías

a-¿Quiénes participaron en la Guerra de Malvinas?

b- ¿Cuáles eran los intereses del gobierno militar para declarar la guerra a Gran Bretaña?

c-¿Por qué Gran Bretaña estaba en ese territorio? ¿Desde cuándo?

d- ¿Cuál era la situación del país en ese entonces? ¿Qué conflictos había y que se reclamaba?

2- Socialización, para generar el intercambio y debate

a- Luego de confrontar la investigación y contextualizar la guerra de Malvinas, plantear temas para el debate:

¿Quiénes se beneficiarían con esta guerra? ¿Estás de acuerdo con la decisión de  declarar la guerra a Gran Bretaña? ¿Por qué?

Actividad N°3

Fragmento del libro “Malvinas: un pretexto para legitimar un gobierno totalitario”, de Iván Ambroggio.

Daniel Grión se encontraba realizando el Servicio Militar Obligatorio en Comodoro Rivadavia en el año 1982 cuando la Junta Militar argentina decidió recuperar las Islas Malvinas por la fuerza. Por esta decisión gubernamental debió defender los colores patrios en la guerra de Malvinas. Actualmente reside en Freyre, un municipio de la Provincia de Córdoba. Con total valentía y absoluta cordialidad aceptó ser entrevistado. El testimonio revela información impactante pero real de lo acontecido en el teatro de operaciones.

Iván Ambroggio: ¿Cómo evalúa la decisión del gobierno militar de embarcarse en aquella guerra contra una potencia mundial?

Daniel Grión: Yo creo que fue errónea. Erróneo el modo como lo encararon. Creo que ellos nunca creyeron que los ingleses iban a venir. La gente que vivía en Malvinas venía a las Universidades argentinas, comían comida argentina, se llevaban todo de acá. La concepción era que los ingleses no iban a hacer una guerra para recuperar ese territorio. En eso radicó el principal error.

I. A. ¿Considera que Malvinas fue una estrategia del gobierno militar para escapar de los problemas internos que agobiaban al país en ese momento? ¿Fue una acción militar orientada a buscar legitimidad y cohesión social interna?

D.G.: Sí, sin ninguna duda. Fue como un salvavidas de un bote que se estaba hundiendo. El gobierno militar buscaba con esto el apoyo de la gente, de los distintos sectores.

I. A.: ¿Qué grado militar tenía Usted cuando debió ir a la guerra de Malvinas?

D.G.: Era conscripto. Debí cumplir con la norma que establecía el Servicio Militar Obligatorio.

I. A.: ¿Sabían que iban a la guerra o  les mantuvieron oculto la información hasta que llegaron a las islas?

D.G.: No sabíamos nada. Nos mantuvieron oculto todo hasta último momento. Cuando nosotros salimos del Regimiento, en Comodoro Rivadavia, estábamos muy felices porque íbamos a conocer Malvinas. Incluso los que quedaron en el Regimiento lloraban, estaban tristes, peleaban porque ellos también querían ir. De los mil que éramos quedaron treinta o cuarenta. Era como para no dejar el Regimiento sin nadie. «Nosotros creíamos que íbamos dos o tres días a las islas».

I. A.: ¿Pensaban que era una especie de entrenamiento?

D.G.: Claro, una cosa así. Era un movimiento que comúnmente se hacía en los ejércitos. Cuando aterrizó el avión en Malvinas, en Puerto Argentino, recién ahí en ese momento supimos. Un militar nos dijo «acá vinieron a una guerra y la comida va a ser escasa». Esas fueron las primeras palabras que nos dijeron. Y casualmente hoy, se cumple un nuevo aniversario de ese día. Aquel día empezamos mal porque no comimos. Y esa noche no teníamos donde dormir.

I. A.: ¿Poseían la preparación y el equipamiento militar adecuados para enfrentar a unas fuerzas como las del Reino Unido?

D. G.: No, para nada. En cuanto a preparación, fíjese que yo estaba en artillería, era tirador de mortero y nunca había tirado.

I. A.: ¿Cual fue la peor carencia que debió padecer?

D.G.: Hambre y frío.

I. A.: ¿Qué sintió cuando se enteró que el pueblo argentino había realizado una cruzada solidaria pero que lo recaudado no llegó a destino porque algunos prefirieron llenar sus bolsillos a expensas de quienes estaban poniendo el pecho a las balas en las islas?

D.G.: Mucha bronca, mucha amargura, no lo podíamos creer. Todo eso nos enteramos cuando pisamos el Regimiento. A nosotros nos bajaron en Puerto Madryn y de ahí, con un colectivo, nos llevaron a Comodoro Rivadavia. Cuando bajamos en el Regimiento, nos encontramos con los soldados que habían quedado. Ellos creían que nosotros estábamos gordos, lindos e impecables. Pensaban eso por el trabajo que ellos hacían. Todo pasaba por esa base (Comodoro Rivadavia) por la cercanía con el aeropuerto y con las islas. Ellos cargaban la mercadería y de ahí la trasladaban al aeropuerto de Comodoro Rivadavia. Allí la cargaban en los Hércules y salía para las islas. Ellos, al ver la cantidad de mercadería que salía, imaginaban que nosotros estábamos muy bien. Entonces cuando nos vieron bajar no entendían nada. Yo había bajado casi veinte kilos y hacía dos meses y medio que tenía la misma  ropa puesta. Al vernos empezaron a retroceder, no podían creer lo que estaban viendo. Ahí comenzamos a enterarnos de muchas cosas. En el Regimiento nuestro, había un galpón grande lleno de encomiendas. A mí me pertenecían tres o cuatro. Había un muchacho que tenía veinte encomiendas que le habían enviado sus familiares y quedaron allí. Después quisieron darnos todas esas cajas, pero a esa altura para qué las queríamos. Recuerdo todas esas cajas llenas. Se tiraba todo, o no sé quién se las llevó. Nosotros ni las retiramos del galpón. ¿Qué íbamos a hacer con eso?

I. A.: ¿Cómo fue el trato brindado por los altos mandos militares a los conscriptos durante el transcurso de la guerra?

D.G.: En general malo. Pero no eran todos, hubo excepciones. El Cabo que yo tenía, por ejemplo, era un muchacho que en esa época tenía veinte años, es decir uno o dos años más que nosotros, debió padecer lo mismo que yo. Pasó hambre igual que nosotros. Era distinto en la parte de los Oficiales. Porque una cosa es el Oficial y otra el Suboficial. El Oficial como estaba en otro nivel, comía mejor, se bañaba, y la mayoría nos maltrataba.

I.A.: ¿El paso del tiempo permite aliviar el dolor de esos recuerdos?

D.G.: Sí, pero esas cosas, por más que pase el tiempo, no se olvidan. Hoy me acuerdo y me duele menos que años atrás, pero la imagen sigue presente. Eso no se va. Me  acuerdo de todo el proceso como si hubiese pasado ayer. Se soporta mejor pero no se olvida nunca.

I.A.: ¿Cómo fueron recibidos en la Argentina cuando regresaron?

D.G.: Cuando llegamos a Puerto Madryn no nos recibió nadie porque habían decretado un toque de queda y nosotros bajamos ahí en el puerto y nos llamaba la atención que no había gente. Parecía una ciudad fantasma. Sólo había colectivos y ambulancias esperándonos. Primero bajamos los que estábamos bien y nos llevaron. Por eso no vimos el movimiento de heridos. Al menos yo no lo vi. Pero supongo que venían muchos porque había muchísimas ambulancias. En ese momento nos llamó mucho la atención que no hubiera nadie. Yo después de muchos años supe, por una persona que vivía ahí, en Puerto Madryn, que la gente se había quedado en su casa, debido al toque de queda decretado por el gobierno. Llegamos a nuestro Regimiento a las once de la noche, un Regimiento que estaba a once kilómetros de Comodoro Rivadavia, o sea que no pasamos por la ciudad. Nos bajaron en el Regimiento y quedamos ahí hasta el 6 o 7 de julio (fecha en la que yo me vine a mi pueblo). No salimos nunca de ahí.

I. A.: ¿Cree que los tuvieron escondidos  para evitar el contacto con el resto de la sociedad?

D.G.: Exactamente. Así fue.

I. A.: ¿Es posible recuperarse plenamente de las secuelas de haber presenciado un hecho tan traumático como una guerra? ¿Ayuda el paso del tiempo?

D.G.: Sí,  el paso del tiempo ayuda. Ayuda muchísimo. Hay gente que no se ha recuperado. Eso depende  también de la naturaleza de cada uno, la fortaleza física y mental de cada uno. Yo hoy, gracias a Dios, estoy bien. Pero no puedo decir que no tengo recuerdos. El primer año cuando regresé, fue terrible, soñaba mucho. Después va pasando. Pero cuando llegan estas fechas de conmemoración de un nuevo aniversario de la guerra, estoy más triste, más cabizbajo. A veces más nervioso. No es fácil. Uno queda sensible. Una guerra te cambia. La persona que vuelve de una guerra no es la misma que la que fue. Un  ex combatiente es distinto.

I. A.: ¿Es verdad que al regreso de la guerra, las Fuerzas Armadas sólo les otorgaron la pensión y la obra social a los cuadros profesionales y excluyeron a los conscriptos de estos beneficios?

D.G.: Sí, nosotros no recibimos nada. Yo, gracias a Dios, cuando regresé conseguí trabajo en una empresa donde tenía una buena obra social, entonces nunca me preocupé de la obra social que daban para los ex combatientes. Pero sé que algunos muchachos que trabajaban por su cuenta, trataban de usar esa obra social y no les servía porque nadie los atendía.

I. A.: ¿Le queda alguna cuenta pendiente con respecto a Malvinas?

D.G.: No, no. Porque nosotros hicimos todo lo que pudimos. Además estábamos limitados, no podíamos hacer algo por cuenta propia. Estábamos subordinados y teníamos que cumplir órdenes. Yo estoy tranquilo con mi conciencia porque di todo de mí. Puse todo lo que estaba a mi alcance.

Artículo original: http://regionalisimoenlinea.blogspot.com.ar/2016/04/palabras-de-un-ex-combatiente-de.html

a) Luego de leer la entrevista, analizar y comparar con lo que se expresa en la canción «La isla de la buena memoria» de Alejandro Lerner. 

b) Elabora un texto breve exponiendo tu punto de vista acerca de la Guerra de Malvinas.

Actividad N°4

Ver y escuchar con atención la siguiente canción de Alejandro Lerner

Responder

a- ¿Por qué el soldado expresa incertidumbre por saber que sucedería en Malvinas?

 b-¿Qué situaciones atravesaron en el territorio?

c-  ¿Qué sentimientos expresan sus rostros?

d- Los titulares que aparecen al principio del video,   ¿Transmitían lo que estaba sucediendo en Malvinas? ¿Qué intenciones habrán tenido los mismos?

e- Dibuja un Grafiti que exprese tu opinión sobre la guerra de Malvinas.

Otra opción para reflexionar sobre  la guerra de Malvinas

A partir del libro “La Línea” de Beatriz Doumerc y Ayax Barnes

1- Proyección del video “La Línea” de Beatriz Doumerc y Ayax Barnes

(Aquí es importante que los alumnos puedan ver  la sucesión de  hechos, que construyen la historia. A través de esta línea se van conformando las diferentes relaciones sociales.)

 La historia es una sucesión de hechos.

ü  Los hombres hacen la historia

ü  Los hechos se entrecruzan y se relacionan (unos días atrás recordábamos el último golpe militar)

a. Dialogar a partir de la siguiente escena.

¿Qué se puede hacer con una línea? Enumerar todas las posibilidades.

2-  Narrar los hechos de la Guerra de Malvinas.

3 – Relacionar el cuento con la experiencia de la guerra.

Responde:

a- ¿Qué acciones que pueden realizarse con la línea, están relacionadas con la guerra? ¿Por qué piensas que es así?

b- Este libro fue prohibido durante el gobierno militar, donde se dio esta guerra.

¿Cuáles de las frases que aparecen en el libro les hubiera servido a los soldados para animarlos durante la guerra? ¿Por qué?

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