Santa Cruz: El conflicto docente en el riñon K

Por Martín Rodriguez

“A los impacientes de hoy, un poquito de la paciencia de ayer”. Con esta frase la gobernadora Alicia Kirchner se dirigió a los sindicatos que hoy se encuentran en conflicto en Santa Cruz. Paciencia implica aceptar el ajuste. A nivel macro económico, la provincia de Santa Cruz como la de Tierra del Fuego presentan un panorama similar: una economía chica y deficiente que vive de la ayuda del Estado directa o indirectamente: subsidios, planes sociales, obra pública, etc. La estructura del mercado de trabajo refleja esa debilidad estructural y se estima que el 48% de la población santacruceña depende en algún grado del empleo público. Como sucede en las mayorías de las provincias de la Argentina, cuando la renta agraria cae las economías regionales comienzan a flaquear y entran en crisis. Tanto es así que el déficit de la provincia del sur hoy ronda los $7.000 millones.1

Las medidas implementadas por el kirchnerismo, no varían la ecuación con respecto a lo que realiza Cambiemos en el plano nacional: aumento de tarifas (en especial sobre la nafta), despidos en el sector público, paralización de la obra pública, recortes en la coparticipación a los municipios, etc. Por estos días, la gobernadora acaba de anunciar un proyecto de ley que, de aprobarse, le permitiría endeudarse por $10 mil millones lo que no es más que un parche para postergar la crisis económica un poco más.2 Abroquelada en la salida del ajuste, ni siquiera de demarca del relato macrista al afirmar que recibió una provincia quebrada económicamente. Por eso, como veremos Alicia Kirchner salió a ofrecerles 10% de aumento a los docentes. La gobernadora parece olvidar que la pesada herencia de la que habla la recibió de su compañero Daniel Peralta, integrante del FPV. “Si se le manca el zaino no lo muente” canta Larralde.

 

Estado ausente, docentes presentes

 

El conflicto comenzó a fines de febrero cuando el gobierno provincial y los docentes agrupados ADOSAC y AMET no cerraron el acuerdo paritario. Desde comienzos de ese mes, ambos gremios venían denunciando la postergación arbitraria del convenio. Usted no me va a creer si le digo que el primer encuentro fue convocado recién para el 24 de febrero, o sea, una semana antes del inicio del ciclo lectivo. Pero así fue. El presidente del Consejo Provincial de Educación (CPE) Roberto Borselli sostuvo que la misma no había sido abierta antes porque aún no se había resuelto la paritaria docente a nivel nacional. Además, mencionó que era imposible retomar las negociaciones si el sindicato docente se hallaba en paro. La estrategia de siempre. El gobierno dilata las conversaciones con el fin de ganar tiempo y aproximarse al inicio del ciclo lectivo y así dejarnos poco margen para negociar a los docentes.

En el plano salarial, los sindicatos pidieron elevar el mínimo inicial a $16.500 y un aumento aproximado del 45% para el resto de los educadores. Tengamos en cuenta que hoy en día la canasta familiar en Santa Cruz ronda los $25.000, sin contar los gastos en vestimenta y alquiler. Por su parte, la provincia ofreció dos propuestas: 10% de aumento salarial o unos $2.000 en negro. A la par del reclamo salarial, los docentes demandan por la apertura de los actos públicos suspendidos. Los docentes santacruceños también repudian las listas negras y las contramarchas de los “padres funcionarios”, los aprietes policiales a los delegados sindicales, los descuentos por los días de huelga y las sumas en negro. Simultáneamente se vienen oponiendo a la implementación del Plan Fines ya que consideran que atenta contra las escuelas de calidad para adultos y delegan las funciones del Estado a otras organizaciones no idóneas para las tareas educativas. También reclaman por el vaciamiento de la Caja de Servicios Sociales (CSS) que ya se cobró la vida de un trabajador, José Bravo.

Hasta el momento no hubo acuerdo. El gobierno provincial no mejoró su oferta y suspendió sucesivas paritarias arbitrariamente con el fin de doblegar a los docentes. Recién se reformuló la propuesta en la conciliación obligatoria del 29 de abril (¡si dos meses después!) cuando el gobierno retiró los $2.000 en negro y mantuvo el aumento del 10% al básico. La novedad la constituyó el hecho de que se ofreció aumentar el ítem título. Así los aumentos serían de un 130% del salario básico título docente, 84% de salario básico título habilitante, 76,5% del salario básico título superior y 73, 45% del salario básico a agente idóneo. Siguiendo esta pauta el salario del docente de quien recién ingresa ascendería a $13.515. ADOSCA y AMET rechazaron la oferta porque seguía sin bastar para cubrir la canasta básica. La oferta también destruiría el escalafón docente ya que un director habría obtenido un 4% de aumento con suerte.

En la última paritaria, el gobierno ofreció un aumento del 10% retroactivo a abril, a pagar en cuatro cuotas. Además, se comprometió a incrementar el escalafón docente en seis puntos a partir de Julio. Sin embargo, este último punto debería ser tratado en la Legislatura, con lo cual permanecería momentáneamente suspendido. Lo peculiar de este último encuentro fue que el edificio en el que se realizó la reunión contó con presencia policial. Nuevamente la oferta fue rechazada y ADOSAC convoco a un paro con movilización por 96 horas en semana de mayo que va desde el 23 hasta el 27. Al momento de cierre de este Boletín, el gremio lanzó una convocatoria de paro por una semana sin actividades.

A lo largo de todo el año no hubo semana en la cual ADOSAC no realizara medida de fuerza. Paros de 48 horas con movilización, acampes en la Casa de Gobierno, radios abiertas, peñas y colectas para el fondo de lucha; han sido algunas de las acciones llevadas a cabo. Lo destacable de este conflicto es que la lucha es llevada a cabo simultáneamente por todos los sindicatos que integran la Mesa de Unión Sindical (MUS). Los mismos son ATE, los trabajadores viales, judiciales, APROSA (sector de la carne), SOEM (municipales), SITRAIC (construcción) y ADIUNPA (docentes).

 

Palos y carneros

 

Al igual que como denunciamos en este Boletín, la burguesía se pertrecha para hilvanar distintas formas de represión. A los descuentos salariales, los desalojos de los acampes, las golpizas a docentes, se le suma la tercerización de la actividad. Con el propósito de garantizar los días del ciclo lectivo, el CPE elaboró la Resolución N°1115. La misma le otorga facultades a todas las instituciones educativas para desarrollar un plan de acción con el fin de “garantizar el proceso de aprendizaje y las trayectorias escolares de todos los estudiantes en el contexto de frecuentes interrupciones de días de clase”3. En pos de cumplir con el objetivo también ordena una readecuación y jerarquización de los contenidos en general. Tal como ocurrió en Buenos Aires, en Tierra del Fuego, el gobierno sigue dando luz verde para la tercerización y la flexibilización del trabajo docente. Así, Alicia Kirchner, Bertone y Vidal en la misma senda represora. Quienes desde la izquierda coquetean alianzas ciudadanas, resistentes con el Kirchnerismo deberían sacar las conclusiones del caso.

La propuesta del gobierno es inaceptable porque ni siquiera permite la reproducción biológica de los docentes patagónicos. Pero el sindicato no debe olvidar que la lucha no debe ser solamente por un salario digno. Debemos luchar a la par para ponerle un freno a la degradación y la flexibilización educativa que venimos sufriendo desde hace décadas, gobierno tras gobierno, y que no hace más que acentuarse. De nosotros depende. ¡Piu Avanti!

Notas

1 Véase en http://goo.gl/FLELJr

2Clarín, 23/5/16 en http://goo.gl/n65SWW

3Véase en http://goo.gl/i8etUV

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