“No peleamos solo contra los despidos, también peleamos contra la precarización” Entrevista a Teresita Bouilly, del Colectivo de trabajadores precarizados de Tres de Febrero

 Ianina Harari y Pablo Rinque

Corriente Sindical Goyo Flores

Los enfermeros del turno noche del Hospital Posadas se encuentran en conflicto contra la jornada laboral de 12 Hs., el pase de compañeros a contratos basura y por la devolución de los salarios descontados


EA: ¿Cómo es la lucha que están impulsando desde el Colectivo de trabajadores precarizados de Tres de Febrero?

 

Teresita Bouilly: El conflicto se inició el 2 de enero cuando nos enteramos que estábamos despedidos.Yo trabajaba en el centro de salud número 6, en el Barrio Evita de Caseros, y me enteré vía telegrama que recibí ese mismo día. Pero otros compañeros llegaban al lugar de trabajo y el personal de seguridad les avisaba que no los podía dejar entrar porque ya no trabajaban ahí. Muchos han recibido los telegramas a lo largo del mes. En principio, el número de despedidos sería de 156, según el Concejo Deliberante, que supuestamente estaría desagregado en 70 trabajadores con contrato mensualizado, que es la planta temporaria municipal, 70 personas con contrato monotributista, como mi caso, y 16 funcionarios contratados, metidos por esta gestión. Por ejemplo, a la directora de Políticas de Género la despiden, pero como ella tiene banca dentro de esta gestión, le inventan un cargo en el Concejo Deliberante. Muchos de estos funcionarios se reacomodan fácilmente en función de contactos y no son los que tienen el problema. Con lo cual de estos 156, trabajadores seriamos 140.Así, empezamos a reforzar una organización que iniciamos julio de 2017. Esto tiene un antecedente. En junio de 2017 a algunas de nosotras que éramos monotributistas y se nos vencía el contrato, nos renovaron por seis meses con una reducción salarial de entre el 30% y el 50% según el caso. Cuando pasó esto nos agremiamos a CICOP y armamos esto que pretende ser el Colectivo de Trabajadores Precarizados de Tres de Febrero.En ese momento, tuvimos una reunión con la Secretaria de Salud por el tema de nuestra baja salarial. Eso no se pudo revertir, pero fue como un antecedente que dejó la idea de que el Colectivo de Precarizados se estaba formando. Ese conflicto nos dejó bastante vapuleadas y no logramos durante esos seis meses anticiparnos a lo que iba a pasar.Sobre todo porque nos habíamos agremiado, con lo cual en términos de persecución política era muy claro que si iban a ir por alguien, era en parte hacia nosotras también. Así fue que nos agarró este conflicto casi en cero. El 2 nos enteramos, el 3 hacemos una primera asamblea y ahí arrancamos. Durante el mes metimos asambleas una vez por semana. En las asambleas participan referentes de organizaciones sociales y partidos políticos, incluso tal vez más que los mismos despedidos. Esto nos costó mucho de entrada y nos sigue costando,porque muchos de los despedidos tienen otros laburos y ya no hay mucha perspectiva de reincorporación, con lo cual es difícil convocar a alguien como despedido. Entonces está difícil. Por eso, en las últimas asambleas la idea fue ir sumando precarizados, que este mínimo de organización que hemos logrado quede prendido en los trabajadores que están.

 

EA: ¿Por qué eligieron CICOP?

 

TB: Fue un tema la elección del sindicato. En el municipio, el único sindicato que tiene personería jurídica y posibilidad de negociar condiciones de trabajo es el gremio municipal, el Sindicato de Trabajadores Municipales de Tres de Febrero. Es un gremio que tranzó con Curto (ex intendente kirchnerista de Tres de Febrero) durante su gestión y cuando asume Valenzuela rápidamente se acomodan y transan. Este listado de despedidos la armó el propio sindicato. Esto nos lo dijo el mismo funcionario que nos atendió en las reuniones, el secretario general Fernando Ramos. Fue el sindicato el que estableció los nombres y apellidos de quienes iba a entregar. No fue igual mi caso particular y el de quienes nos estamos movilizando. Nuestros nombres y apellidos los puso la Secretaría de Salud. A nosotros el sindicato no nos conoce porque no estamos afiliados. Lo que tenemos es un gremio como CICOP en donde conocíamos a quienes lo integraban y sabíamos cómo venían defendiendo a los trabajadores. De ATE no teníamos esa información.Cuando intentamos conectarnos con los referentes, la realidad es que dejaron bastante que desear. El tema es que CICOP está pensado como un gremio elitista, porque es para profesionales de la salud, con lo cual ahí se presenta una nueva dificultad, que es que no incluye a todos mis compañeros despedidos. Sin embargo, tiene más fuerza para pelear. A nivel provincial, además, es el que se sienta a discutir paritarias de profesionales de la salud, es el que disputa la ley 1.0471 que es la Ley de carrera hospitalaria de profesionales de la salud. Ahí, por ejemplo, estamos incluidas las trabajadoras sociales, no solo los médicos. De esta manera, CICOP ha ido sumando otros espacios, inclusive a los municipales, porque además es un gremio provincial. El gremio ha sabido leer que, en general, en los centros de salud, está la gente más combativa por una cuestión lógica del modelo médico hegemónico: quienes terminamos en atención primaria, en general somos profesionales que tenemos un posicionamiento político que atiende a la integralidad o al aspecto más comunitario en términos de salud, o con una lectura más política de nuestras actividades al interior de las instituciones. Incluso mucho más que los trabajadores de hospital. Por eso también CICOP incluyó hace poco a los residentes. Ha sabido leer que es un conjunto de trabajadores que tiene mucha potencia, que son críticos y que les sirve sumarla. Por eso elegimos CICOP. Una dificultad que se nos presenta es la cuestión de que cuando hay movilizaciones, aunque CICOP planteara paro -que igual no lo está haciendo-, a los trabajadores municipales, esto no les importa.

Después está el SUTRAM es una fracción del gremio municipal que se desprende cuando asume Valenzuela, que todavía no tiene personería ni está reconocido como gremio por el municipio, pero tiene expectativa de tener representación gremial. El presidente de SUTRAM fue parte del consejo deliberante, conoce mucho a los trabajadores del municipio, y eso le da cierta cuña para estar metido ahí. Él dice que tiene contacto con 18 trabajadores despedidos. Cuando yo le digo que los sume a las asambleas, me dice que no quiere, que los trabajadores sólo quieren la vía legal. Él dice que tiene abogados para ofrecer. Sí, no hay mucha posibilidad por vía legal. Y además es una herramienta que nosotros la pensamos en última instancia, cuando ya de manera individual quieras hacer algo. Hoy que pretendemos la negociación, si vos de entrada les haces un juicio, no se van a querer sentar a negociar. Y además queremos que sea una movida colectiva. Hay algo para agarrarse: la ley municipal establece que luego de un año como mensualizado tienen que pasarte a planta permanente. Entonces la vía para pelear es que en realidad lo que hicieron mal fue no haberlos pasado a planta. Y en el caso de los monotributistas, se puede argumentar que había una relación de dependencia encubierta, que no era realmente una prestación de servicio. Y eso es lo que quieren pelear.Eso lo hablamos, pero no es la estrategia que estamos adoptando. No lo descartamos tampoco.

 

 

EA: ¿Todos los despedidos trabajan para la Secretaria de Salud?

 

TB: No.Si bien Salud es una de las áreas más afectadas, no son los únicos trabajadores despedidos. Nuestro reclamo intenta ser por todos.Ahora, somos los que nos estamos organizando y somos los que le estamos poniendo el cuerpo a la lucha. Pero es muy difícil pelear por compañeros que yo no sé ni quienes son ni donde trabajaban. Recién a fines de enero recibimos el decreto por el cual se cesan los contratos monotributistas y el listado de los despedidos mensualizados. Ese listado es de cien personas.Ahí más o menos dice que son 50 de la Secretaría de Salud y Desarrollo Humano, que incluye, acción social, género, juventud, discapacidad y todo lo que es salud. De hecho, en ese listado están los compañeros del SAME que tuvieron una particularidad y es que los echan a todos y los vuelven a contratar inmediatamente con una modalidad más precaria de trabajo: como monotributistas. Ahí también empiezan a pensarse qué categorías vamos a incluir para pelear. No peleamos solo contra los despidos, también peleamos contra la precarización.

 

EA: ¿Qué respuestas recibieron de las autoridades en las reuniones?

 

TB: Hicimos dos reuniones. La primera con la secretaria de Salud, que ahí fue sólo CICOP y nosotras, que fue un desastre. Ella essecretaria de Salud y Desarrollo Humano y tiene a cargo la Dirección de Discapacidad, de Juventud, de Género, de Tercera Edad, de Infancia, entre otras.La reunión duró 10 minutos porque ella no sabía ni que había despedidos en Salud.O sea, le habían cerrado áreas y ella no lo sabía, con lo cual esa reunión fue inútil. Los de arriba después se dieron cuenta y la corrieron de la negociación.Por eso después vino Ramos a sentarse con nosotros. Y el canal de diálogo se abre a partir de la segunda movilización que hacemos. El tipo nos deja subir ese mismo día.Eso estuvo bueno porque para los compañeros fue una buena forma de “vender” el conflicto. Ahí hubo dos reuniones en donde subieron los tres gremios: ATE, CICOP, y Sindicato Unido de Trabajadores Municipales (SUTRAM). CICOP planteó la reincorporación de una lista de catorce afiliados. Se logró reincorporar a tres y con eso se cerró la negociación con Fernando Ramos. La excusa de ellos es la falta de presupuesto, pero por otro lado, ellos están contratando gente. Entonces ahí CICOP apretó:“entonces esto es una persecución política”. Por otro lado, hablaron de un “plan de reestructuración del estado”, argumentando que incluso han reordenado las cabezas y también han achicado a funcionarios. Uno de los planteos de CICOP es que con el salario de un funcionario -que es de $36 mil- tenés cuatro trabajadores adentro –aunque con salario de 8 mil pesos-. Si es por número y matemática, podés hacer eso, y después pelearemos contra el salario miserable.

 

EA: ¿Y el resto de los gremios?

 

TB: En la primera reunión ni SUTRAM ni ATE plantearon reclamos, básicamente porque no tenían afiliados hasta ese momento. En la segunda reunión, ya se habían sumado los del Coro Municipal. Los compañeros del coro tenían vinculación con ATE y en esta reunión el gremio presentó el reclamo puntual por ellos. El secretario General dejó entrever que no había posibilidad de reincorporación, que Salud importaba más en términos de política pública, pero los del Coro no porque la plata estaba destinada a la merienda que habían logrado darles a los pibes de jardines de infantes municipales. Íbamos a tener una tercera reunión, y ahí CICOP empezó a acotar la lista, básicamente porque de esos catorce, a varios ni siquiera los conocíamos. Ahí, el municipio habló de incompatibilidad horaria en el caso de una compañera, lo cual también fue discutido, porque con salarios miserables las personas no pueden cumplir todo el horario. Con lo cual, si querés que estemos las 30 horas del contrato paganos por las 30 horas. Ellos reconocieron que eso es así, y plantearon que las limitaciones del salario las pone el sindicato municipal.

Conmigo no tenían ningún argumento porque yo no tenía incompatibilidad.Conmigo era claramente una persecución política. Yo además fui contratada por esta gestión. Curto ha hecho bastantes desastres: este es uno de los municipios más precarizados. De hecho, hoy un trabajador gana 8mil no porque Valenzuela les bajó el salario, sino porque vienen arrastrando salarios míseros hace 4 o 5 años. Y ahí fue cuando le dije que yo no era kirchnerista. Ahí, Ramos no tenía mucho más para decirme por ese lado.

Y la tercera reunión iba a ser un lunes. Pero Ramos la canceló por whatsapp, diciendo que ya no hay posibilidad de reincorporación ycerrando la negociación. Y eso fue lo último: esa reunión iba a ser el 29 de enero. Después las actividades que nosotros hicimos fueron mucho más de visibilización de cara a los vecinos. Hicimos la carpa sanitaria y el festival como grandes movidas.

 

EA: ¿Y están teniendo relación con las otras luchas que está habiendo por acá, como con el Posadas?

 

TB: Sí, sobre todo la del Posadas.Con el Posadas hay una cuestión de emparentamiento por ser de la Salud, pero además por una cuestión territorial.La gente que atendíamos nosotros en los centros de salud es la misma gente que se atiende en el Posadas.Entonces desde ahí hay mucho involucramiento.

 

EA: ¿Recibieron apoyo de organizaciones políticas?

 

TB: Sí. Libres del Sur, Barrios de Pie, CTEP Movimiento Evita, CTEP Movimiento La Dignidad, ATE, CICOP, SUTRAM, PTS, Partido Obrero, Izquierda Socialista, PSTU, MTS, Razón y Revolución, Agrupación 22 de Agosto, Unidad Popular, Partido Comunista, PCCE, Kolina, Patria Grande. Y después tenemos algunas otras adhesiones como, por ejemplo, una agrupación en la que participo que es La roja en San Isidro, que es de Trabajo social. Fue bastante plural. La verdad es que he recibido mucha solidaridad, mucho acompañamiento y mucho respeto de un montón de organizaciones con las que no comparto ni medio en términos ideológicos, más que de algunos partidos de izquierda. Es para replantearse algunas estrategias de la izquierda. No voy a dejar de ser de izquierda por eso, pero si uno quiere seguir sumando gente para estas filas, como mínimo, tiene que estar la solidaridad.

 

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