Catamarca: Docentes municipalizados, docentes precarizados

Por: Exequiel Ferreyra

 

La descentralización del sistema educativo no es un fenómeno nuevo. La Nación inició los primeros traspasos de escuelas a mediados del Siglo XX quien “descargaba” sus responsabilidades a las provincias. La descentralización hizo que el mobiliario escolar, los contratos y el pago de salarios docentes recayeran en las provincias. En la provincia de Catamarca, durante los ’90, la provincia también se descargó y transfirió a cinco municipios el sistema educativo provincial. Así, los municipios que como entes autónomos ejercían atribuciones constitucionales propias asumieron el control y la gestión de la educación pasando a ser garantes desu “protección” y “promoción”. Si bien la municipalización se inició bajo el menemismo, el kirchnerismo la ratificó con los mismos argumentos de 1992. Como es de sospechar, la discusión detrás de los traspasos es quién se encarga de financiar el sistema educativo. En las escuelas de Valle Viejo, el financiamiento del Sistema Educativo Municipal corre por cuenta del municipio quien recibe fondos coparticipables del Fondo Federal Educativo (FFE). Este año, la coparticipación recibida por los municipios se redujo (se entrega en promedio de 1,4% para los municipios). Como si ello fuera poco, durante el 2015 el Ministerio de Educación cambió la forma en la que se distribuyen los fondos y en lugar de usar como criterio el gasto educativo pasó a repartirlo de acuerdo a la magnitud de la matrícula de alumnos. Una nueva forma de ajuste se puso en marcha y los trabajadores docentes reaccionaron.

 

La Huelga

 

La discusión salarial para los Docentes Municipales de la localidad de Valle Viejo, se inició en febrero (en paralelo con las paritarias provinciales). La discusión comenzó formalmente porque los docentes de Valle Viejo recibieron propuesta de aumento por parte del Ejecutivo Municipal, recién cuatro meses más tarde luego de un largo conflicto. La estrategia municipal fue la de convocar a paritarias sin ninguna propuesta concreta. Frente a ello, los docentes municipales nucleados en el Sindicato de Docentes de Catamarca (SIDCa) iniciaron un proceso de huelga que le torció el brazo al ejecutivo municipal.

A mediados de febrero los representantes sindicales del SIDCase reunieron con el Intendente Gustavo Jalile y le presentaron sus demandas. Los gremialistas pidieron la equiparación del salario municipal con el provincial: a misma tarea misma remuneración. El básico de los docentes municipales está hoy en $2590 mientras que el de la provincia es de $4896 lo que demuestra que la descentralización permite un ajuste de salarios al mínimo posible. La propuesta de los gremios buscaba elevar el salario de bolsillo de los municipales al mínimo salarial docente de $7500, establecido en la Paritaria Nacional a inicios de este año. El sindicato también pidió se avance en la titularización de los docentes interinos. Ante falta de propuesta salarial, alrededor de 350 trabajadores nucleados en el SIDCa decidieron ir a la huelga que se extendió desde el tercer día del inicio del ciclo escolar hasta el 22 de marzo, momento en que se dictó conciliación obligatoria. Durante esta primera etapa, los docentes se reunieron tres veces en el Municipio pero no recibieron ningunapropuesta salarial, algo similar a lo que ocurría con los docentes de Tierra del Fuego y Santa Cruz.

La conciliación obligatoria llegó el 22 de marzo, el mismo día que docentes,padres y estudiantesdesarrollaban una serie de clases públicas, frente a la Municipalidad, en el marco de un paro convocado por 72hs. La conciliación buscó obligar a los docentes a retornar al aula mientras que el Municipio mantuvo su tesitura: ninguna oferta salarial para los maestros. Lo que sí hizo el Municipio fue iniciar una campaña de desprestigio de los docentes en huelga. Como hicieron en Tierra del Fuego, Santa Cruz y Buenos Aires, el Municipio convocó a padres para ayudar a “enderezar las ramas dobladas y combatir la vergüenza que causa la huelga de los docentes municipales”, con el objetivo de garantizar la totalidad de los días calendario escolar. La batalla no fue solo moral. El Municipio descontó los días caídos, condescuentos de hasta $1500, sobre un salario que ronda los $6000. Tambiénse amenazó con remplazar a los docentes en huelga con suplentes.

La conciliación obligatoria cerró sin ningún acuerdo y los docentes profundizaron una vez más su lucha: realizaron marchas en las avenidas principales del Municipio y cortes en los accesos a la localidad. El descontento se profundizó durante la primera semana de mayo cuando el Municipio comenzó a contratar suplentes que cubrían los cargos de los docentes en huelga, por un jornal de $250. Los docentes pidieron que la Provincia absorba al Sistema Educativo Municipal (SEM). La medida implicaría unificar a los docentes que actualmente realizan igual labor que sus pares provinciales pero reciben un salario mucho menor. Y esa situación no solo afecta a Valle Viejo sino también a la Capital, a Fray Mamerto Esquiu, Tinogasta y Santa María. La respuesta del gobierno provincial fue la de aquietar las aguas: prometió girar un aumento del 30% que cubriría las demandas  del aumento salarial. Hasta el momento los representantes gremiales y el intendente acordaron un aumento del 22% al salario de bolsillo con la “probabilidad” que se amplié a 25%, sin embargo el acta aun no fue firmada, otro de los acuerdos fue el no descuento por los días de paro. Por otra parte, el gremio inició reclamos a nación por la retención del FONID ya que la gran mayoría de los docentes no los perciben desde el segundo trimestre del año pasado.

Al margen del acuerdo paritario alanzado, el conjunto de la docencia debe tomar el reclamo de los trabajadores docentes de Valle Viejo. Debemos batallar para unificar al conjunto de los trabajadores. Los otros Municipios catamarqueños deben levantar la huelga de Valle Viejo. Porque la municipalización es la contracara de una estrategia a partir de la cual la patronal paga salarios cada vez más bajos. El resto de la docencia del país debe solidarizarse con los trabajadores docentes municipales en lucha y repudiar la contratación de crumiros suplentes para romper la huelga. La estrategia no es nueva. Lo mismo viene ocurriendo en Tierra del Fuego, en Santa Cruz, con los auxiliares en la provincia de Buenos Aires. Por ello se impone:

 

-Unidad de la clase obrera docente en lucha.

– Luchemos por un salario que exceda los límites biológicos de la Canasta Básica y cubra las necesidades culturales de los docentes: Salario inicial igual a por lo menos dos canastas básicas.

-Por la nacionalización del sistema educativo.

 

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