MISIONES: Sin educación. El cierre de escuelas técnicas

Por: Rafael Vázquez

El Gobernador Passalacqua puede jactarse ante sus pares provinciales de haber realizado un tremendo ajuste sin mayores obstáculos. Donde Vidal, Larreta o Peppo, por citar solo algunos ejemplos, encuentran resistencia por parte de los trabajadores, la Renovación logró imponerse.

Lo anterior no significa que el gobierno no se haya encontrado con algún escollo en el camino. Su estrategia consiste en golpear y retroceder de acuerdo a las respuestas que encuentra, pero nunca volviendo al punto de inicio. Es un avance lento pero inexorable. En el número anterior explicamos el miserable acuerdo del 15% autofinanciado- vía reducción de aportes y armonización de los criterios previsionales. También advertimos sobre los alcances del Decreto provincial N°2142 que sepulta las funciones del CGE y significa un tremendo avance sobre nuestro régimen de licencias al dejarlas virtualmente congeladas y al arbitrio del Ministerio de Hacienda. Ahora estamos en presencia de otro aspecto del ajuste: el cierre y la reconversión de escuelas, la restructuración de los espacios curriculares, la pérdida de puestos de trabajo y como correlato, una titularización a cuenta gotas. Veamos.

Adiós a la educación técnica

La primera semana de marzo el Ministerio de Educación Provincial dio a conocer una Resolución estableciendo la reconversión de más de 20 establecimientos de educación técnica en “centros de formación” o “bachilleratos con salida laboral”. Misiones cuenta actualmente con 40 EPET, 14 Institutos de Educación Agropecuaria (IEA), 22 anexos técnicos, 28 Centros de Formación Profesional (CFP), 6 Aulas Talleres Móviles (ATM) y 23 Escuelas de la Familia Agraria (EFA) que ofrecen orientación agropecuaria en doble turno con sistema de alternancia.

La noticia conocida entre gallos y medianoche despertó el descontento de varias comunidades del interior. En Irygoyen, Panambí y San Ignacio se establecieron cortes de ruta y acampes en las proximidades de los establecimientos afectados. El accionar de los docentes, padres y alumnos dio como resultado un “acta acuerdo” firmado entre UDPM y la cartera educativa donde se asegura la continuidad bajo la modalidad técnica de ocho establecimientos (IEA 14 y 17 y EPET 42, 44, 45,46, 48, 49). Del resto ni una sola palabra. Se lo dije, dos pasos adelante y uno atrás, en el medio el ajuste avanza.

El pretexto para proceder a la reconversión es una supuesta falta de matrícula de las escuelas técnicas. Los funcionarios no se sonrojan al esgrimir estos argumentos mientras las aulas se agolpan de alumnos y las carencias de infraestructura aumentan a diario. Muchos de estos establecimientos fueron creados sin el mínimo de equipamiento necesario. Falta de edificio propio, ausencias de aulas para laboratorios o talleres, inexistencia de herramientas e insumos, etc. La resolución del ministerio viene a confirmar esta realidad, como presupuesto “no hay, ni habrá” para poner en pie estas escuelas, se procede a su liquidación encubierta.

Otro punto del acuerdo entre el Ministerio y UDPM asegura que ningún docente será afectado en sus condiciones de trabajo, teniendo en cuenta el proceso de titularización en curso. ¿Como se garantizará la continuidad de un docente de historia, lengua o matemática en un Centro de formación profesional? Si la escuela es convertida a bachillerato común. ¿Qué función van a cumplir los docentes encargados de los talleres? Las respuestas están pendientes. La experiencia nos demuestra que estos acuerdos jamás se concretan, valga de ejemplo las revisiones salariales que nunca se realizan (paritaria 2017). Entonces ¿está asegurada la continuidad laboral de los compañeros? A pesar del acuerdo, lo cierto es que el proceso de titularización avanza muy lentamente. No resulta descabellado suponer que el gobierno provincial pretende ahorrarse todos los recursos que pueda antes de otorgar el “beneficio” desprendiéndose de los “sobrantes”. Valga de ejemplo lo que ocurre hoy con la adecuación en las escuelas de adultos de la provincia. La reconversión de horas de “ciencias sociales” en horas de historia y geografía hacen que el mismo docente de ciencias sociales no pueda dictar ambos tramos quedando en disponibilidad. Muchos docentes de otras materias vieron también reducida su carga horaria y, como sabemos, el hilo se corta por lo más delgado: interinos y suplentes. La situación de esta modalidad ilumina el camino que van a seguir las técnicas.

 Finalmente, la reconversión de los establecimientos de modalidad técnica, será para muchos de nuestros estudiantes un obstáculo imposible de sortear. La oferta acotada dentro de los municipios interrumpirá el trayecto escolar obligando a los jóvenes a resignar varios años de cursada dedicados a su formación técnica.

En resumen, el gobierno no quita el pie del acelerador cuando de ajustar a los trabajadores se trata. El cierre encubierto de reconversión es un eslabón más de la cadena. El Estado se desliga de la responsabilidad de mantener en forma adecuada a los establecimientos de modalidad técnica y en el mismo proceso se lleva varios puestos de trabajo de cientos de compañeros en la provincia.

¿Qué hacer?

La reforma educativa avanza en toda la provincia. Recordemos que, durante 2017, Ivone Aquino, Ministra de Educación provincial acaba de estampar su firma en la Res. N° 330/17 del Consejo Federal de Educación donde se plantea la necesidad de “superar lo disciplinar” quedando establecida la necesidad de la integración por áreas. En la modalidad EPJA ya se implementó “el trabajo por proyectos” interdisciplinarios y por escuela. Misiones acaba de montar un laboratorio de experimentación primero con la EPJA, ahora con técnicas. Es hora de superar la fragmentación. No podemos actuar como si cada parte del sistema educativo fuera un foco aislado. Tenemos que dar la pelea en forma integral. Solo un Congreso Educativo organizado por docentes, alumnos, padres y sus familias junto a las organizaciones sindicales combativas de la provincia y su articulación a nivel nacional podrá sacar a la educación de este atolladero y empezaremos a delinear una estrategia de intervención superadora.

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