Una izquierda explotadora. Análisis de Chacareros Federados

TRACTORAZORoxana Telechea
Grupo de Investigación sobre la Clase Obrera Argentina-CEICS

Históricamente, la izquierda argentina ha defendido una imagen bucólica del campo donde una mayoría de campesinos resistían ante unos malvados terratenientes. Uno de los partidos que comparte esta visión es el Partido Comunista Revolucionario (PCR) que, desde hace muchos años, se ha volcado a militar dentro de Federación Agraria Argentina (FAA). Precisamente Chacareros Federados (CF) es una agrupación que se considera aliada de los trabajadores. No obstante, el conflicto agrario de 2008 mostró, en las antípodas de esta caracterización, la verdadera naturaleza explotadora de estos “campesinos”.

Los malditos ’90

CF es una corriente interna de FAA. Hace su aparición pública en el 84º Congreso Anual (1996) como una lista opositora a Bonetto, quien finalmente accedió a la presidencia. Aunque no obtuvieron la conducción nacional, en esa elección renovaron la dirección del distrito VI de FAA, al mantener en el cargo a Carlos “El Vasco” Paillole. Este lanzamiento a nivel nacional se programaba desde agosto de 1994, momento del gran paro agropecuario. En éste, la FAA, Coninagro y CRA realizaron 10 días de cortes de rutas contra la política agraria. Esta protesta consistió en no comprar, vender o trasladar productos agrícolas. Paillole y Mariano Echaguibel, en el transcurso de los piquetes de 1994, esbozaron los principios que posteriormente se transformaron en la plataforma de CF. Con el fallecimiento de Echaguibel en un accidente, Paillole asumió el mando de la nueva organización.

Formado el agrupamiento, expandió su influencia en el Distrito VI de FAA, cuya conducción ratificaron en cada elección con una amplia mayoría de votos. A pesar de ser el distrito más pequeño en extensión de la FAA, cuenta con la segunda mayor cantidad de filiales (32) y la mayor cantidad de socios. Además, esta regional de FAA donde CF tiene una fuerte influencia cubre casi todo el sur y parte del centro de la provincia de Santa Fe. Esta zona es una de las áreas agrícolas más importantes del país y aporta el 45,2% del valor de la producción provincial. El centro, por su parte, es la cuenca lechera más importante de América Latina y el área de asentamiento de las principales usinas lácteas.(1)  Estas características explican que, a lo largo de los años, esa región se haya convertido en el mayor terreno de lucha de FAA y se haya manifestado como una de las más combativas a nivel nacional. Además, CF tiene una fuerte influencia en parte de Entre Ríos (Gualeguay y Gualeguaychú) y en algunas zonas de Buenos Aires (sobre todo Pergamino).

Los CF se definen como “antiterratenientes, antiimperialistas, defensores de los pequeños y medianos productores, en oposición a la política de la Sociedad Rural” y plantean el retorno a “las raíces de FAA”. A primera vista, este discurso “de izquierda” coincide con la militancia de varios de sus miembros. El caso paradigmático es el de uno de los mismos fundadores de CF, el “Vasco” Paillole, quien contaba con muchos años de militancia política y gremial a cuestas cuando falleció a fines del 2009. Mientras cursaba veterinaria en la Universidad del Nordeste de Corrientes, se acercó al Movimiento Estudiantil Nacional de Acción Popular y pronto se convirtió en Presidente de la Federación Universitaria del Nordeste. Con ese cargo, fue uno de los dirigentes del Correntinazo de 1969. Luego confluyó con el resto de las fuerzas, sobre todo del PC, que crearon el PCR. También organizó el partido en la provincia de Santa Fe y tuvo el cargo de secretario regional hasta su muerte, además de formar parte del Comité Central. En el agro, su militancia se remonta, por lo menos, a las Ligas Agrarias de principios de los ‘70. Hacia 1975 se acercó a FAA.(2)  No es el único miembro del PCR dentro de CF. Juan Echeverría fue candidato a gobernador en 1983 por una variante del PCR (el Partido de la Patria y el Pueblo) y vicepresidente de FAA regional Entre Ríos hasta mediados del año 2009; cuando fue desplazado por una maniobra de su antiguo “aliado” Alfredo De Angeli.(3)  Junto con otro CF y también maoísta, Abel Otaño, fallecido en el 2008, eran los tres profesionales ligados al agro (veterinarios) que volcaron su experiencia de activación estudiantil en la UNNE, en la organización de esta corriente agraria. Otros miembros de CF aparecen recurrentemente en la prensa del PCR, aunque no podemos confirmar su afiliación, como Juan Ferrari (uno de los líderes de la Asamblea de Gualeguaychú), José Guisasola (actual director del distrito VI) y Mario Fabbro (presidente de la filial Maciel de FAA). Además, la corriente CF está relacionada con entidades agrarias cercanas al PCR, como es el caso de Juventud Agraria, Unión Campesina y el Movimiento de Mujeres Agropecuarias en Lucha. Todos son propietarios agropecuarios. Paillole era dueño de 150 hectáreas en Camino Aldao (Córdoba) y otro campo en Arteaga (Santa Fe), tierras que alquiló tempranamente para dirigirse a Rosario (convirtiéndose así en rentista). Echeverría es empresario de sus 250 hectáreas y de un frigorífico en Hernandarias (Entre Ríos) y Fabbro es dueño de un campo en Maciel (Santa Fe).

Maestros del piquete

Tenemos, entonces, un grupo de chacareros con una dirección y una importante cantidad de miembros ligados al PCR, con influencia en una de las principales centrales agrarias del país en una zona decisiva para efectuar una medida de fuerza. Debemos ver en qué consisten estas medidas y cuál es su carácter.

La década de 1990 vio quebrar a numerosos propietarios agrícolas. La CF se hizo eco de los reclamos en contra de este proceso, y durante el segundo gobierno menemista se movilizaron contra los aumentos en los costos de producción, como en peajes (01/1998 y 02/98).(4)  También solicitaron subsidios por los perjuicios de una sequía (07/1997)(5) , créditos blandos, refinanciamiento de deudas (07/1997). Se manifestaron además contra Menem (08/1997, 02/1999)(6)  y en contra de una posible privatización del Banco Nación (02/1998).(7)  Durante el primer semestre de 2001, CF formó parte de las Multisectoriales que aglutinaban diversos sectores, en localidades santafecinas. Poco antes del Argentinazo, en junio, encontramos a la corriente en tres días de piquetes en Firmat y Maciel. Allí, se plantearon precios mínimos sostén y en origen para los productos agropecuarios, suspensión de los remates y recálculos de deudas que eliminen los intereses, demandas históricas, pero también se exigieron Planes Trabajar y la reapertura de la fábrica de cosechadoras Vassalli. Hacia el Argentinazo (19 y 20 de diciembre del 2001), sus posturas se radicalizaron y enuncian su apoyo al movimiento de desocupados.

Desde la segunda mitad del 2003, comienzan varios años de quietud política, coincidente en un principio con la confianza en la gestión kirchnerista y los beneficios derivados de la devaluación. Incluso, cambia radicalmente la relación con la dirigencia de la FAA y la corriente deja de presentar listas opositoras a la gestión de Buzzi. Hacia el 2006, en consonancia con el movimiento de varios sectores del agro, viran hacia una abierta oposición al gobierno, siguiendo el movimiento del resto de las organizaciones agrarias patronales, elemento que se acentuará los años siguientes. Rompen en estos años con la alianza amplia que se había formado frente al menemismo y que llega a su punto máximo en el año 2001. Así, devaluación mediante, cualquier alianza con la clase obrera desaparece.

La primera manifestación contra las retenciones agrarias la realizó CF el 14 de noviembre del 2007 cuando éstas pasaron del 27% al 35%.(8)  En el 2008, junto con los autoconvocados, en su mayor parte chacareros chicos y mediados, los miembros de CF fueron los que pusieron el cuerpo en la protesta y sostuvieron el paro. Echeverría reafirmó, por si quedaban dudas, que la causa de la protesta era no perder “el pedacito de rentabilidad” que habían logrado en los años previos.(9)  Además, CF garantizó el sostenimiento de varios piquetes: Timbúes y Puerto San Martín, frente a la empresa Cargill, en Maciel, en Armstrong, en el túnel subfluvial de Paraná y en Gualeguaychú. Como los definió en su momento la revista agraria Info Campo, CF “ubicados en el extremo izquierdo de la FAA, son minoría dentro de la entidad, pero se encuentran muy activos en la protesta”.(10)

En definitiva, lo que se observa en los pedidos son reclamos de burgueses que viven de la extracción de plusvalía a sus obreros rurales, y a quienes las retenciones le van acotando esa posibilidad y los empujan al campo de los terratenientes. Debe quedar claro que es su reproducción como explotadores la que buscan preservar. Este pantano atrajo a algunos partidos de izquierda que se encontraron aquí con contradicciones difíciles de explicar.

De noche, todos los gatos son pardos

El PCR tiene una influencia y una inserción importante en FAA. Una de sus mayores conquistas fue la creación y el mantenimiento de CF, todo esto en la zona núcleo de la actividad agrícola de la pampa húmeda. Su política en CF es consecuencia de los errores de concepción sobre las tareas en el agro. Así, militantes valiosos terminan siempre más cerca de los patrones agrarios que de la clase obrera que dicen defender. Lo hemos discutido en otros lugares(11) : en Argentina, donde el proletariado es la inmensa mayoría de la población y donde la burguesía carece de toda posibilidad de desarrollo, concebir una alianza con sectores de explotadores, que buscan defender es su derecho a explotar obreros, es inútil y peligroso. Si en los oscuros ‘90 CF podía llegar a parecer progresista, su accionar en los últimos años no deja dudas sobre su carácter patronal y reaccionario. Resulta ridículo, luego de un breve repaso por su historia, mantener posiciones como las del periodista santafecino Ainsuaín o la investigadora Bidaseca que definen a los chacareros federados como la punta de lanza contra el neoliberalismo en el campo y la cara visible del campesinado.(12)  En realidad, el papel del PCR dentro de FAA es el de la vanguardia piquetera al servicio de los explotadores agrarios.

Notas:

(1) Ainsuaín, Oscar: Del genocidio y robo de tierras al “boom sojero”, UNR, 2004.
(2) Véase www.pcr.org.ar/nota/partido/el-%E2%80%9Cvasco%E2%80%9D-de-todos-carlos-alberto-paillole; www.pcr.org.ar/nota/partido/la-fundaci%C3%B3n-del-pcr; y el documental La tierra: Y punto. El Vasco Paillole, FAA, 2009.
(3) Página/12, 8/06/2008 y La Calle, 03/08/2009.
(4) La Nación, 23/01/1998 y Hoy, 18/02/1998.
(5) Hoy, 11-06-1997.
(6) Hoy, 20/08/1997 y La Nación, 19/02/1999.
(7) Hoy, 18/02/1998
(8) Ainsuaín, Oscar: El Mariano de la Tierra, UNR, 2009.
(9) Clarín, 05/04/2008.
(10) Info Campo, op cit.
(11) Sartelli, Eduardo: “En idéntica batalla. Una respuesta a Juan Manuel Vilulla”, en Razón y Revolución, nº 20, 2010.
(12) Ainsuaín, Oscar: “Los jacobinos y la cuestión de la tierra”, Hoy, 05/08/2009 y Bidaseca, Karina: “Interrogando la posibilidad de un mundo sin sujetos. Colonas y colonos de cereal, caña y algodón: cultura y política en una arqueología de los mundos rurales”, nº 50, IIGG, 2007.

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