Tierra ensangrentada. El crimen de Cristian Ferreyra en Santiago del Estero

a64_lap_tierraValeria Sleiman
LAP-CEICS

El kirchnerismo arrastra otro muerto. Otro Ferreyra. Esta vez, en Santiago del Estero ¿Quién fue el responsable? ¿Se trató sólo de un atropello de un empresario?¿Sabe quién es Gerardo Zamora? Lea este artículo y comprenderá por qué Cristina es tan responsable de este crimen como del de Mariano Ferreyra.

El miércoles 16 de noviembre de 2011, Cristian Ferreyra, militante del Movimiento de Campesinos de Santiago del Estero-Vía Campesina (MOCASE-VC), de 23 años de edad, fue asesinado a manos de unos sicarios al mando de un empresario, José Ciccioli. El hecho sucedió en la comunidad de San Antonio, a 60 km de Monte Quemado, departamento de Copo, al norte de la provincia, casi en el límite con Salta. También fue herido Darío Godoy, de 26 años y su mujer a quien le pegaron patadas y culatazos y estuvo internada junto a él.

Los presuntos autores materiales fueron Javier Francisco Juárez (acusado de disparar la escopeta que mató a Ferreyra y herir a Darío Godoy), su hermano, Walter Juárez, y los hermanos Carlos y Mario Abregú. Todos ellos fueron detenidos por orden del juez Alejandro Sarría Fringes, quien además pidió la detención de Mario René, Hugo Juárez y del empresario sojero santafesino José Ciccioli, acusado de ser el autor intelectual.1  El 22 de noviembre, Ciccioli se entregó a la justicia y quedó detenido. Es propietario de más de 1.800 hectáreas de campo, ubicado en la localidad de Monte Quemado, a 280 km al norte de la capital de Santiago del Estero.2

Según el informe policial, el hecho comenzó cuando Mario Abregú estaba realizando un labrado de postes en la propiedad de Ciccioli, momento en el que llegaron al lugar Cristian Ferreyra y Darío Godoy, quienes le solicitaron que deje de trabajar allí porque no le iban a permitir sacar los productos, refiriendo que ellos eran miembros del MOCASE.3  Al otro día, el grupo de Ciccioli fue hasta lo de Ferreyra, se produjo una discusión y luego Javier Juárez realizó los disparos. Hasta ahora, no hay ningún funcionario imputado ni detenido. Es decir, para la justicia, es una cuestión “entre particulares”.

Una guerra declarada

El territorio santiagueño se ha transformado en una zona de lucha permanente, que se ha agudizado con el boom sojero. La proletarización, el avance sobre los precarios medios de subsistencia de la sobrepoblación relativa y la resistencia de ésta a perderlo todo, han creado un cuadro explosivo. Empresarios de distintas provincias ofrecen dinero a los obreros para convencerlos de que abandonen sus tierras y, cuando ello no surte efecto, aparecen las bandas armadas -a veces acompañadas por la propia policía- para llevar adelante los desalojos. Los atropellos armados se han multiplicado en los últimos años. La seguridad de los empresarios ha llegado a  cerrar los caminos para evitar que los hijos de los obreros rurales puedan concurrir a la escuela. Han quemado viviendas y robado bienes. Ahora llegaron directamente al homicidio de un obrero.4  El MOCASE  viene denunciando los avances de los empresarios sobre los territorios ocupados por familias obreras, por lo que ha sufrido ataques de distinto tipo.

El problema con el empresario Ciccioli comenzó hace ocho meses, cuando alambraron un campo de 3.500 hectáreas y dejaron adentro, sin salida al exterior, una escuela pública de la provincia. La directora y tres maestras quedaron adentro, pero los hijos de los pobladores hace ocho meses que no pueden ir a clases. El Ministerio de Educación de la provincia no ha tomado medidas para solucionar el problema. La presencia de bandas armadas en la zona fue denunciada en dos oportunidades antes del hecho y, curiosamente, al mismo juez. Sin embargo, como aclaró, Antenor Ferreyra, abogado de la APDH, nadie hizo nada.5  Sea porque el gobierno provincial no tiene el dinero o no quiere verse implicado, sea porque estas “tareas especiales” requieren de “mano de obra” no encuadrada, el hecho es que en estas provincias proliferan los mecanismos de coacción privada. Sumado a ello, los empresarios cuentan con la connivencia de instituciones como la Dirección Provincial de Bosques, que autorizó el desmonte en lugares donde viven familias obreras.6  La gobernación ha dado vía libre al accionar de estas “guardias blancas”.7

Ante esta problemática en general, y la de Ciccioli en particular, el MOCASE había emprendido un plan de lucha. El homicidio se produjo un día antes de una asamblea que iba a realizarse en la casa de Cristian Ferreyra, con el objetivo de definir un plan para frenar las topadoras. Es decir, el crimen tuvo un claro objetivo político: evitar la organización de la población sobrante y su plan de lucha.

De la entraña cristinista

Como nos tiene acostumbrado, el kirchnerismo salió a desligarse del asunto. Sin embargo, su gobernador, el responsable político de todo esto, es parte de su riñón. Gerardo Zamora, fue presidente del Comité Provincial de la Unión Cívica radical y fue diputado provincial de Santiago del Estero entre 1991 y 1993 y entre los años 1997 y 1999. En el 2005 se convirtió en un “radical K” y fue electo gobernador ese mismo año, con el apoyo de Néstor. Luego de su reelección, se convirtió en 100% oficialista, lo que le costó la expulsión de las filas del radicalismo por “traicionar” al partido.8 En su actualidad kirchnerista, hace mención a “la patria peronista” y al “restaurador” de la Argentina, refiriéndose a Néstor Kirchner9, mientras afirma compartir objetivos con el gobierno nacional.10

Para estas elecciones, la prensa provincial advertía sobre las implicancias de votar a Gerardo Zamora, manifestando que se proclamó candidato a diputado nacional por la lista del kirchnerismo, mientras en verdad aparecía en la boleta como suplente.11  Ello se debió a que eligió cuatro candidatos desconocidos, que nunca presentó en ningún acto público ni los hizo conocer. Uno de los diputados era José “Toto” Herrera, amigo de “Pichón” Neder (Ministro de Gobierno de Zamora). Otro era Jorge Pérez, amigo de “Viruta” Niccolai (vicegobernador de Zamora). Luego, Mirta Pastoriza que abandonó a José Zavalía y se convirtió en zamorista y Aída Ruíz, elegida por la CGT-Santiago para ser candidata, lo que muestra las relaciones con el aparato K.12  Como vemos, no se trata de un personal asilado ni de una pesada “herencia” del menemismo-duhaldismo. Zamora es una creación 100% Kirchner.

La respuesta del régimen

Ante este hecho, las huestes oficialistas salieron a contraatacar. Los intelectuales de Carta Abierta desligaron al gobierno del crimen y el diario Página/12 modificó deliberadamente un artículo de Darío Aranda sobre la movilización en repudio al asesinato de Ferreyra, con el fin de ocultar la denuncia de las organizaciones campesinas que enumeraban cuatro niveles de responsabilidad: “el modelo agropecuario, el gobernador Gerardo Zamora, el Poder Judicial provincial y el gobierno nacional”.13

Analicemos el texto de Carta Abierta. Según este agrupamiento, el crimen se inscribe entre los “hechos que oscurecen un presente promisorio”. Es decir, son un rayo en el cielo sereno. No cuenta otros “hechos que oscurecen” y que pasaron hace un año: Mariano Ferreyra, los Qom y los muertos del Indoamericano, entre otros. Estos sucesos, según los autores “corresponden a una epistemología completa de negocios que mantiene cerrado el acceso democrático y posible a la tierra tanto rural como urbana”. Es decir, el problema es el acceso “democrático” a la tierra y no la propiedad privada de la misma. Se olvidan que bajo el capitalismo el acceso es, ciertamente, “democrático”: Luego dicen que las muertes “son muertes inocentes no porque en estos luchadores no haya alguna vez un hierro candente en la mano o puño que se cierre sobre una piedra. Son inocentes porque son muertes que nos siguen diciendo que una porción enorme de la historia argentina ni siquiera en esta época propicia consigue tener un balance templado y equitativo”.14  Otra vez, se trata de una historia que no tiene “un balance templado”, aún en (y a pesar de) esta “época propicia”. He aquí la apelación a la herencia. La relación orgánica entre Ciccioli como burgués y Zamora como su representante quedan afuera. ¿Quién es el culpable de este asesinato? ¿La historia? Carta Abierta opera con Cristian Ferreyra como Diego Rojas en el caso de Mariano: no acusa y, por lo tanto, encubre.

El kirchnerismo vuelve a mancharse las manos con sangre. Otra vez, un militante muerto. Otra vez, por una banda armada por uno de sus laderos. Y, otra vez, sus intelectuales vuelven a mirar para otro lado en vez de levantar la voz.

Notas

1 La Nación, 19/11/2011.
2 La Nación, 22/11/2011
3 Página 12 “Cuatro detenidos por el crimen de un militante” por Carlos Rodríguez del 19/11/2011.
4 Prensa Obrera “Cristian Ferreyra: un nuevo crimen político y social” del 24/11/2011.
5 Página 12, 19/11/2011.
6 Ídem.
7 Ídem.
Infobae, 24/11/10.
9 Véase www.taringa.net/posts/offtopic/8685411/gerardo-zamora-vs-el-difunto-nestor-kirchner.html
10 Véase www.lanacion.com.ar/683545-nunca-quisimos-nacionalizar-la-eleccion
11 Véase www.codigorojose.com.ar/2011/10/16/si-vota-a-zamora-fijese-quienes-seran-diputados-nacionales
12 Ídem.
13 Prensa Obrera, 24/11/2011
14 Página 12, 23/11/2011

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