SMATA: los sirvientes del patrón

SMATA-2016Compañero, ya sabe, ya lo vio, ya le vinieron a preguntar: esta semana, el sindicato pretende llevarnos a una movilización en apoyo a una ley pactada entre el diputado Oscar Romero (PJ), Pignanelli y Francisco Cabrera, el ministro de Producción del macrismo. Lo que seguramente cualquier trabajador se está preguntando es: esta ley ¿a quién beneficia?

Bien, veamos lo que dice el proyecto. Se establece ahí que todas las terminales o productoras de motores (de combustión interna o híbridos) que utilicen al menos un 30% de insumos (autopartes) nacionales, van a tener un beneficio fiscal que va a rondar entre el 3% y el 10%, de acuerdo a la cantidad de material local del  que se abastezcan. A cambio, las terminales deberían comprometerse a no despedir ni suspender sin sueldo a sus trabajadores. Esto, por cinco años.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que esa plata para las empresas va a salir de nuestro bolsillo. ¿Cómo? ¿Si les va a pagar el gobierno? Bueno, piense: si el Estado les va a cobrar menos a ellos, nos va a cobrar más a nosotros para tapar ese agujero: la luz, el gas, el agua, el impuesto a las ganancias o, directamente, la inflación. ¿Le suena?

“Bueno, nos van a decir, pero es para tener más trabajo”. Mentira. Como sabemos, la mayoría de las terminales ya trabaja con una cifra cercana al 30% de insumos locales, así que más trabajo no va a haber.

Más aún, lo que se ahorran importando piezas es más que lo que les promete el Estado. Es decir, la mayoría va a seguir importando. Las autopartistas no van a tomar más gente.

Tampoco se va a evitar los despidos, porque la ley nada dice de los “retiros voluntarios” ni de los “bancos de horas”. Sabemos muy bien las formas que usan las patronales para disminuir el plantel de trabajadores. Además, todo esto es solo por cinco años, ¿y después?

Eso no es todo, ¿qué dice la ley sobre los salarios? Absolutamente nada. ¿Y sobre las horas de trabajo? ¿Y sobre los ritmos? Nada y nada. ¿Acaso a los empresarios o a la dirigencia sindical le importa lo que nos pasa?

Pero hay más. Sí, compañero, agárrese y abra bien los ojos: las patronales están en contra del proyecto…así como está. Claro, quieren reformarlo. ¿Se imagina para qué? Sí, seguro, pero le contamos. Primero, quieren que les aumenten el subsidio. O sea, tenemos que ponerles más plata (recuerde, más impuestos, más tarifazos). Segundo, quieren poder despedir. Lógico. Tercero, dicen que si el obrero argentino valiera la mitad, se podría producir acá y no en Brasil. ¿Leyó bien? Su objetivo es pagarnos la mitad. LA MITAD. Por un momento, imagínese su vida con la mitad de su sueldo…Bueno, por eso vienen.

Y seguramente, el SMATA va a negociar con los empresarios un punto intermedio: un cupo de despidos, algunas suspensiones sin sueldo, un aumento del subsidio. Todo lo va a sufrir usted. Sin siquiera poder opinar.

“Y bueno, se dirá, es así…”. No, no es así. Un sindicato tiene que defender a sus trabajadores. Para eso están. Esta ley es un servicio a la patronal, vaya uno a saber a cambio de qué negociado, del cual no vamos a ver un peso, ya se sabe. No tenemos nada que hacer ahí. No tenemos por qué apoyar ese chanchuyo.

Lo primero que tiene que pedir el sindicato es que se terminen las suspensiones, los retiros voluntarios, los despidos y los bancos de horas. En todas las empresas. Nadie puede dejar a ningún trabajador sin su sueldo. No importa si una terminal llega o no al 30% de “producción nacional”. Los problemas de los empresarios, nacionales o extranjeros, no son nuestros problemas. Que se arreglen. Y cualquier empresario que se declare en crisis, que deje su empresa y que la tome el Estado, para producir controlada por quienes la hacen funcionar: los obreros, que pasan a ser empleados del Estado, con convenio y estabilidad propia de un estatal. Si no pueden dirigir una empresa para el bien de todos, entonces que se vayan y nos dejen a nosotros. Suficiente plata hicieron a costa nuestra.

Razón y Revolución

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