Rosana López Rodriguez entrevistada en el Foro Feminista de Bruselas (08-03-2018)

La prostitución en Europa tiene rostro extranjero

“La prostitución voluntaria es un mito; es violencia sexual, económica y afectiva”, señalan organizaciones de la sociedad civil en el Foro Feminista, que reúne en Bruselas a especialistas de toda Europa y América Latina.

No toda persona que trabaja en la prostitución es víctima de trata, pero bastantes. Al crimen organizado se suman la pobreza, la violencia y los conflictos, la falta de oportunidades. “La prostitución voluntaria es un mito”, es el tenor de las organizaciones de la sociedad civil presentes en Bruselas en el Foro Feminista, que con motivo del 8 de marzo reivindican la abolición de la prostitución.

“Es el momento”, dice a DW Rosa San Segundo, directora del Instituto para Estudios de Género de la Universidad Carlos III de Madrid. “La prostitución es violencia de género, sexual, económica y afectiva”, subraya San Segundo. Y recuerda la resolución de Naciones Unidas de 1983: “La prostitución de mujeres y niños es una forma de esclavitud incompatible con la dignidad humana y los derechos fundamentales”.

En el corazón de Europa, el sistema nórdico, “abolicionista”, y el sistema holandés, “regulacionista” están a debate. Suecia, Noruega y Francia son abolicionistas; Holanda y Alemania, regulacionistas.

En el primero, se penaliza al comprador de servicios sexuales y se protege a la persona que los ofrece. En el segundo, no se penaliza a nadie: es legal; es un trabajo que puede ser registrado, se puede montar una empresa de servicios sexuales. Se pagan impuestos.

La prostitución tiene rostro extranjero

“La mayoría de las personas que trabajan en la prostitución salen de bolsas de pobreza. La prostitución de lujo no existe. Regular es esconder, con plena hipocresía, la miseria y la explotación”, explica Dalia Rodríguez, directora de la Fundación O Ninho, de Portugal. De más de 500 mujeres prostituidas, que acoge cada año, el 60 por ciento son brasileñas.

Siguiendo el modelo de la organización francesa “Mouvement Le Nid”, la organización busca ofrecer alternativas reales para mujeres que trabajan en la prostitución y que han sido víctimas de trata con fines de explotación sexual.

En Austria, la prostitución es legal; se puede empezar a trabajar en ella sin haber obtenido todavía el permiso laboral que tarda entre 7 y 9 años para un inmigrante. Sólo un 3 por ciento de las prostitutas son austríacas.

Según la organización Freethem, en lo que atañe a Austria, de Rumania, proviene el 40 por ciento de las mujeres prostituidas; de Hungría, el 24 por ciento, de China, el 6 por ciento. Un 14 por ciento del total proviene de otras partes del mundo. “Las latinoamericanas llegan mayormente a España”, dice a DW Natalie Ventuneac, de Freethem.

En España, que encabeza la lista de países europeos consumidores de prostitución, la mayoría de víctimas de trata con fines de explotación sexual son mujeres entre los 18 y 25 años provenientes de Brasil, Bulgaria, Colombia, Ecuador, Nigeria, Ucrania, Rusia o Rumania.

Buen negocio

“La industria del comercio de mujeres es muy potente. Es el segundo negocio ilícito en el mundo, paralelo al tráfico de armas y de drogas. No interesa pararlo. En España tú vas por todas las carreteras y ves carteles luminosos anunciando mujeres. En Alemania y Holanda se ha multiplicado la prostitución y la trata: se permite crear macro prostíbulos”, apunta San Segundo. Según su enfoque -basado en los derechos humanos-, ese modelo es un fracaso.

EUROPOL estima que la trata de seres humanos constituye una de las principales fuentes de ingresos ilícitos del crimen organizado. De acuerdo con datos de la Organización Mundial del Trabajo, la trata de personas genera en la UE beneficios anuales que ascienden a los 31.600 millones de euros.

Es más, entre el tráfico humano, la prostitución y la industria de la pornografía los límites son casi inexistentes: “La pornografía es prostitución con una cámara en la habitación”, dice Meghan Donevan, de la organización Talita. Esta ONG de Suecia -donde rige el modelo nórdico que penaliza al cliente- se especializa en visualizar la historia de la persona que está siendo filmada. Por lo general, es violenta.

Primer congreso abolicionista

En esta situación, el Foro Feminista ve con buenos ojos el pronto I Congreso Abolicionista Internacional. Alemania, Francia, Noruega, Suecia, Puerto Rico, Colombia, Francia, Estados Unidos… El problema es internacional. “Las esquinas de la Argentina están llenas de mujeres de República Dominicana”, dice a DW Rosana López, catedrática de la Universidad de Buenos Aires y organizadora del congreso.

“La ley argentina es abolicionista sólo en la forma; queremos que llegue a la realidad: la trata está a los ojos de todos, las adolescentes son secuestradas para ser llevadas a prostíbulos”, sigue López que visualiza que, internacionalmente, se penalice al prostituyente. Pues, “si no van en Suecia, van en el país de al lado”, añade.

Momento oportuno

Si bien la meta final es cambiar la mentalidad, “es un buen momento para avanzar”, agrega San Segundo, “ahora que se está destapando esa sexualidad masculina basada en modelos violentos de dominación”.

Este 8 de marzo, que se da en pleno fragor de la campaña #metoo, para las feministas reunidas en el foro, el hecho de que el abolicionismo gane terreno al regulacionismo sería ya un gran paso. “Las crisis son oportunidades”, puntualiza López. “Pero recordemos que las luchas sufragistas no fueron lineales. Fueron decenas de años. Celebro que la lucha haya empezado”, concluye.

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