Por las tierras de Cleto. Cooperativas y trabajo en negro en las cooperativas ajeras de Mendoza

en El Aromo nº 55

int-213049Julia Egan
TES – CEICS

Argentina es el cuarto productor y el segundo exportador mundial de ajo. La provincia de Mendoza se encarga de producir el 75% del total generado por el país y representa el 82% de la superficie total cultivada(1). Ésta producción creció gracias a la exportación a mercados de contraestación, principalmente al hemisferio norte, y también mediante el comercio con Brasil (el principal consumidor de ajo argentino). Durante la campaña pasada, el precio por kilogramo se quintuplicó, pasando de $0,37 en el 2008 a $1,97 en 2009 (incluyendo tareas de cosecha y sin IVA), constituyéndose en el valor más alto en los últimos 10 años(2). Además, entre 2002 y 2008, la actividad mantuvo un ritmo de crecimiento de un promedio anual del 20,8%(3). Para no perder la costumbre (ni las ganancias), la burguesía ajera ha sabido valerse de ciertos “recursos” que, detrás de argumentos culturales y progresistas, no hacen otra cosa que precarizar aún más el trabajo y la vida de niños y adultos obreros.

¿Por qué no puedo estudiar yo?

Los trabajadores ajeros de Mendoza se enfrentan a dos principales problemas: el trabajo infantil y las cooperativas negreras que los emplean. El primero de ellos adquirió históricamente un peso significativo en la provincia analizada, superando en el año 2004 los promedios nacionales: se estimó que un 8,8% de los niños entre 7 y 13 años y un 29,7% de los adolescentes entre 14 y 17 realizaban trabajo para terceros, actividades de autoconsumo o tareas domésticas intensas, mientras que los promedios nacionales eran de 6,5% y 20,1% respectivamente(4). En el año 2007 el diario El Sol titula en su tapa: “calculan que más de 20.000 chicos cosechan y empacan en Maipú”(5), mientras que en 2009 Página/12 cita un trabajo de la Comisión Provincial de Erradicación del Trabajo Infantil (Copreti) el cual revela que “tres de cada diez chicos de entre 6 y 14 años, pobres y en edad de escolaridad primaria, desempeñan alguna clase de actividad laboral en el Gran Mendoza y sus alrededores”(6). Los índices más altos se encuentran en Maipú y Tupungato, casualmente los departamentos dedicados a la producción de ajo(7). Sumado a esto, del total de los niños trabajadores mendocinos el 40,8% se encontraba excluido del sistema educativo en el 2004, mientras el promedio nacional es del 25,6%(8).

A pesar de que la situación de los niños obreros en las cooperativas mendocinas es vox populi, las denuncias por parte de los trabajadores han sido sistemáticamente desoídas. Del total de noticias relevadas, entre el año 2008 y 2010, la mitad de ellas hacen alusión al tema o directamente denuncian situaciones de trabajo infantil, aunque éstas corresponden en su mayoría a la prensa alternativa, ya sea partidaria, de organizaciones sociales o colectivos de comunicación. Recién en el año 2009 las denuncias comienzan a tener relevancia en los medios de comunicación locales e inclusive a nivel nacional(9). En ese momento, los trabajadores logran la “atención” del Diputado y apoderado de la CGT Héctor Recalde, el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), el Ministerio de Trabajo y la Defensoría del Pueblo de la Nación, quienes se comprometieron, entre otras cosas, a terminar con las cooperativas truchas y garantizar el derecho de organización sindical de los trabajadores(10). Inclusive, el INAES exigió al gobierno local el cierre de una de las cooperativas más importantes de la provincia, Colonia Barraquero, cuyos abusos fueron los que generaron la necesidad de la creación de un sindicato de los trabajadores del ajo, como veremos más adelante. La repentina visibilidad del problema del trabajo infantil se debió en gran medida a la denuncia realizada en conjunto por parte de la Fundación Liga Argentina por los Derechos Humanos y la Organización La Alameda(11). Ésta última colaboró con la recopilación de material fílmico y fotográfico que documentó la presencia de niños en los galpones de El Resguardo S.A, cuyos servicios eran provistos por la cooperativa mencionada. Sin embargo, al día de hoy no se encuentran datos que comprueben que la cooperativa Colonia Barraquero, que brinda servicios a 3 importantes empresas locales, haya sido cerrada efectivamente ni que las empresas implicadas sufrieran algún tipo de sanción seria, salvo algún caso aislado de multa(12).

Monotributistas no, ¡obreros!

La organización de los obreros del ajo contra las cooperativas comenzó en el 2007 cuando la Cooperativa Barraquero decidió cambiar de nombre, acción que llevó a cabo 6 veces en los últimos 8 años. Esto fue denunciado en una entrevista por parte de un delegado de la empresa Campo Grande quien afirmó que la cooperativa en cuestión tenía varias denuncias, motivo por el cual recurrían al cambio de razón social(13). Los trabajadores se rehusaron a firmar un nuevo contrato, cuestionando el destino de sus aportes anteriores. Al consultar en la AFIP cuál era su situación, se encontraron con que figuraban registrados como autónomos y que adeudaban al Estado hasta 4.000 pesos. El caso de Colonia Barraquero no es aislado. Se trata de empresas contratistas de mano de obra que se amparan en la figura legal de “cooperativa” para evadir el pago de aportes sociales, el equipamiento apropiado de los trabajadores (ropa adecuada, tijeras), la sindicalización de los trabajadores, etc.

Ante esta situación, el 29 de noviembre, 450 trabajadores pertenecientes a la Cooperativa que cumplían tareas en la empresa Campo Grande bloquearon la entrada para reclamar un blanqueo salarial que reconociera vacaciones, aguinaldo y obra social, entre otras demandas. Como represalia, la empresa despidió a 38 personas, de las cuales 23 habían sido seleccionadas como delegados y el resto, familiares suyos. Inmediatamente los trabajadores de la planta cortaron la ruta 50, impidiendo la salida de los camiones transportadores de ajo. Seguidamente, la empresa realizó la denuncia a la policía que arribó junto con la fiscal Liliana Griner, quien autorizó una represión que dejó un saldo de 60 heridos. El accionar policial, además, provocó la muerte de Juan Carlos Erazo, quien falleció el 09/04/08, a causa de un absceso cerebral por los golpes recibidos.

Entre diciembre de 2007 y febrero del año siguiente, se realizaron tres movilizaciones y dos piquetes en repudio a la represión sufrida a fines de noviembre. Según las fuentes, en la movilización del 3 de diciembre llegaron a reunirse entre 1.000 y 2.000 personas(14). Tras las movilizaciones, los delegados Soto y Bravo, despedidos durante el 2007, ganan tres recursos de amparo que indicaban que debían ser reincorporados. Sin embargo hasta el día de hoy no se ha cumplido dicha disposición. El segundo de los fallos, además, declaró inconstitucional parte del artículo 41 de la Ley de Asociaciones Sindicales, donde se establece que para ser delegado hay que estar afiliado a un sindicato con personería gremial y ser elegido en comicios convocados por esas entidades. Esta decisión de la Corte beneficia a las comisiones internas y a los cuerpos de delegados de base formados por fuera de los grandes sindicatos(15). En octubre del mismo año se realiza otra movilización hacia el Ministerio de Trabajo, con el apoyo de ATE y estudiantes de las Facultades de Derecho y Cs. Políticas, el Centro de Estudiantes de la Facultad de Cs. Agrarias, el PTS y el Polo Obrero. Allí los trabajadores denunciaron la impunidad con que se manejaba la cooperativa y reclamaron nuevamente su cierre, para luego trasladarse a la Casa de Gobierno, donde denunciaron las condiciones en las que se trabaja en el campo(16).

Curiosamente, el Sindicato de Frutas y Hortalizas, perteneciente a la CTA, se negó a la sindicalización de los ajeros que son empleados por cooperativas, ya que no se trataría de trabajadores sino de “socios”. Mientras tanto, la patronal acordó con el gobierno provincial la suspensión de cualquier tipo de inspección, recurriendo a la amenaza de trasladar la producción a otras provincias más “flexibles”(17).

Ajo y agua

¿Por qué no puede erradicarse el trabajo infantil, a pesar de los “esfuerzos del Estado” y la preocupación del progresismo? El capital, sobre todo el agrario, no necesita de niños educados que gocen de buena salud para realizar las tareas de cosecha sino todo lo contrario: para una tarea que no necesita demasiada formación, la mano de obra infantil constituye una fuente de abaratamiento de costos. De la misma manera se explica la existencia y persistencia de las cooperativas, cuya función es encubrir el trabajo precario, sueldos bajos, explotación infantil y violación de derechos sociales y políticos bajo la figura del “socio”. El boom de esta producción sólo se explica por la baratura de la fuerza de trabajo que explota la burguesía mendocina valiéndose de estos mecanismos.

Sin embargo, los trabajadores crearon una alternativa. Al no obtener respuestas en cuanto a su situación laboral, la continuidad de las cooperativas, el trabajo infantil y el incumplimiento de la incorporación de los obreros despedidos, los trabajadores del ajo decidieron “cortar por lo sano”, y en setiembre del año pasado se realizó la presentación del Sindicato de Trabajadores del Ajo y Afines (Si. Tra. Aj.). Ante la indiferencia y complicidad institucional, los obreros del ajo entendieron la necesidad de crear una organización independiente de los trabajadores que se oponga a la explotación y represión del Estado y las patronales.

NOTAS:

(1) Gennari, A. y Eisenchlas, P.: Estructura ocupacional en microemprendimientos de producción e industrialización del ajo. Mendoza, Argentina,  Rev.  FCA UNCuyo. Tomo XXXVI, Nº 1, 2004.
(2) www.losandes.com.ar/, 10/11/2009.
(3) Los Andes, 24/04/08.
(4) Cerdá, J.M., “El trabajo infantil en la agricultura mendocina. Un ejercicio comparativo”, en base a EANNA 2004 (Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes). En Trabajo agrícola. Experiencias y resignificación de las identidades en el campo argentino, Ediciones Ciccus, 2009.
(5) El Sol, 12/01/2009.
(6) Página/12, 18/02/2009.
(7) La verdad obrera, 04/10/2008.
(8) Cerdá, op. cit.
(9) Página/12, op. Cit.; 19/02/09; 21/02/09.
(10) http://www.mdzol.com, 18/12/2008.
(11) http://laalameda.wordpress.com/2009/02/20/se-radico-la-denuncia-penal-contra-la-patronal-ajera-de-mendoza/
(12) http://www.losandes.com.ar , 18/01/10.
(13) Prensa Obrera, 06/12/2007.
(14) Prensa Obrera, op.cit.; http://www.earchivo.mendoza.gov.ar/todo.php?idnota=34811
(15) Página/12, 08/01/2009.
(16) La Verdad Obrera, 04/10/08.
(17) La Verdad Obrera, 11/02/2008.

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