Plan FINES 2: La educación en manos de los punteros (ayer y hoy)

Por Gustavo Cazeneuve – La muerte de Sandra y de Rubén en la Escuela 49 de Moreno puso sobre el tapete el problema de la degradación de la infraestructura escolar. Las escuelas donde trabajamos están destruidas y, por eso, son un Cromañon en potencia. A la degradación de las escuelas se suma personal insuficiente, ausencia de material y docentes, desgastados en una interminable lucha frente aun salario completamente pauperizado también degradado hace décadas.

El kirchnerismo que hoy pretende ubicarse en la trinchera del “volveremos” fue uno de los vectores de este largo proceso de degradación. Por cierto, no el único. Fue uno de los “creadores” de la aceptación por parte de miles de docentes de la degradación de los espacios laborales. O acaso ¿Qué fue el Fines 2 y la defensa de educar bajo un árbol? Tal como cínicamente sostuvieron. Efectivamente, un delgado hilo une a la muerte de Sandra y Rubén con el Fines 2. La para-estatalizacion educativa y el despliegue de la gestión comunitaria fueron estratégicas en la política estatal para el abaratamiento del sistema educativo.

Hoy el macrismo se encuentra abrazando al plan Fines 2 y a la gestión comunitaria. Basta con ver la Escuela 2030 y el diseño del Plan Maestro: articular con el “afuera”, nuevas modalidades organizativas articulando con la comunidad. Ayer y hoy, se defiende la flexibilización laboral y, por eso, el programa hace que los docentes cesen cada cuatro meses: por año se perciben solo días de trabajo efectivo, no se cuentan vacaciones, ni licencias. Demás está aclarar los lugares donde funcionan estos programas: clubes, iglesias, locales comerciales, casas de familia y en especial locales partidarios con sus punteros incluidos. Infraestructura escolar, a marzo. El vaciamiento pedagógico de la currícula es enorme: se pretende justificar el dictado de una materia en una carga horaria 16 clases. Una verdadera humillación para docentes y estudiantes.

Como si todo esto fuera poco, al amparo de las leyes de obligatoriedad, hoy se usan estos dispositivos de forma aún más clientelar y punteril obligando a los trabajadores precarizados, a integrantes de cooperativas y planes sociales, a “cursar” ya no solo en condiciones edilicias deplorables, sino también de hacinamiento en comisiones superpobladas. En algunos casos esas comisiones poseen una lista con 120 inscriptos a cargo de un solo docente. Todo vale y todos mandan: punteros y referentes manejan, a su manera, el futuro educativo de los estudiantes y su sustento. Todo se complejiza aún más en los distritos donde gobierna el kirchnerismo. Por ejemplo, en Avellaneda. Por dar un solo ejemplo, los estudiantes del Fines 2 vagaban por un “polideportivo” majestuoso, construido por Ferraresi, entre piletas climatizadas, ring de boxeo y talleres de murga, los alumnos buscaban un espacio coherente para poder recibir su clase. No contaban con mesas ni sillas, ni hablar de algún pizarrón. Las clases se dictaban en el depósito de materiales deportivos en condiciones deplorables. Ayer y hoy, dos caras de la misma moneda: la burguesía y sus funcionarios con diferentes máscaras, pauperizando el nivel de vida de los trabajadores. Les ofrecen una educación degradada y los convencen de que eso es lo único a lo que pueden aspirar. Hacen así que se resignen a la vida miserable a la que los condena el capitalismo. Son esos “sobrantes” de este sistema social los que deben organizarse y luchar por un Congreso Educativo Nacional que discuta la educación que necesitamos los trabajadores porque la que nos ofrecen solo trae miseria, vaciamiento y degradación.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *