Perón, el creador del plan CONINTES


Marina Kabat
Grupo de Investigación sobre el Peronismo

La represión que no miramos

El primero en enviar el ejército contra los trabajadores no fue un dictador, sino Yrigoyen, considerado el padre de la democracia en estas tierras. Yrigoyen mandó el ejército contra los huelguistas de la Patagonia y contra los estibadores en la región pampeana. Si bien es cierto que en medio de la crisis del treinta Uriburu estructuró un sistema represivo más amplio y sistemático, fue Perón quien lo expandió y profesionalizó creando figuras legales nunca antes vistas, copiadas incluso por la dictadura del 76.

Como el protagonista de Memento, parece que debamos leer una y otra vez, los papelitos en la pared, los tatuajes en nuestro cuerpo, para recordar quienes son nuestros verdaderos amigos y quienes sólo tienen piel de cordero. En el proceso encontraremos, que reprimir o convocar a esta tarea las fuerzas militares no transforman a un gobernante en un dictador, pues todos los presidentes democráticos han hecho lo mismo. El mayor ejemplo de ellos es Perón, el verdadero creador del Plan CONINTES. Algún día, ojalá no demasiado lejano, “demócrata burgués” será un insulto que condense nuestro desprecio a estos represores de guante blanco y aval constitucional.

Los antecedentes

El uso de las fuerzas armadas en la represión interna ya se incrementa en el período en el que Perón asciende al poder mediante el gobierno militar. Por ejemplo, ante la dificultad para controlar al comunismo fuertemente instalado en Comodoro Rivadavia, se decide crear una gobernación militar en la zona. Formalmente, se dice que es para mejorar la defensa nacional ante un eventual nuevo conflicto bélico, pero en los documentos secretos aparece explícito el verdadero objetivo de control social.i

En este período también se termina de organizar la gendarmería que es central para las tareas de represión interna. Entre 1943 y 1945 esta fuerza realiza una campaña en Chaco para erradicar el comunismo. En la misma son asesinados 5 militantes.ii Durante las dos primeras presidencias de Perón, gendarmería actúa ante cualquier conflicto en ingenios azucareros, zonas mineras y centros petroleros. Ante una reunión de pilagás en Formosa, es enviada esta fuerza que produce una masacre, recién ahora conocida.iii

En enero de 1951, ante la huelga ferroviaria Perón decreta la movilización del personal ferroviario. Integrantes del ejército detienen a 2000 huelguistas, 300 de ellos quedarían presos por un largo tiempo. A partir del decreto de movilización, el trabajador ferroviario que no asistiera a las tareas por adherirse a la huelga era detenido y juzgado por la Justicia Militar. El marco legal había sido la ley 13234, de Defensa Nacional, de 1948, por la cual se ampliaban las facultades represivas del poder ejecutivo. A su vez, en 1951 ya concluida la huelga ferroviaria, se sanciona la ley: 14029 que organizó los tribunales militares. Esta ley establece que el personal civil movilizado (por ejemplo, trabajadores de un servicio público) es equiparado a la población movilizada bajo el servicio militar obligatorio y, por ende, les correspondía el fuero militar. Siempre se ha considerado que estas dos leyes peronistas eran el precedente de lo que vendría después, a saber, el PLAN CONINTES. Sin embargo, nuestra búsqueda en los archivos secretos del peronismo nos llevó a descubrir que el mismo Plan CONINTES había sido ideado bajo el peronismo.

El padre de la criatura

El PLAN CONINTES habilita la participación del Ejército en la lucha contra la subversión interna, mediante un plan en el cual las reparticiones policiales se subordinan a comandos militares zonales. El plan permite un amplio uso de las fuerzas militares en la represión interna. El Plan fue aplicado en 1960 por Frondizi. Pero, ¿cuándo fue ideado?

Ya en un documento confidencial de 1951, es decir, a finales del primer gobierno peronista, se menciona que se encuentra en preparación el Plan CONINTES. Este documento secreto lleva el título de: “Plan político. Año 1951” directiva particular para el ministerio de Defensa Nacional”.

Dice: “El Ministerio de Defensa Nacional adoptará como Plan particular 1951, el que surja de los siguientes apartados:” El primer punto refería a situaciones normales y el segundo a situaciones anormales. En este apartado decía:

“1) El Plan CONINTES por el valor de sus previsiones para mantener a las fuerzas armadas en estado de alistamiento es de aplicación fundamental. Su preparación debe ser acelerada a efectos de ponerlo en vigor cuanto antes.

2) Las previsiones sobre la movilización del personal sobre su puesto de paz, especialmente en los servicios públicos, deben completarse lo antes posible. Interesa lograr el máximo de cooperación en la acción a desarrollar por la Direcciones de Defensa Nacional a fin de perfeccionar la preparación de estor organismos y acelerar los trabajos.”iv

Un segundo documento, que también lleva la leyenda “Secreto confidencial personal”, titulado “Orientación respecto de las tareas a llevar a cabo para concretar el Plan de acción para el año político 1951/1952. Último del período 1946/1952”, brinda información complementaria. Esta resulta sumamente útil para conocer cuáles son las “situaciones  anormales” para las cuales se preparaba el Plan CONINTES. Según el documento,

“Por caso anormal debe entenderse no solamente los estados de conmoción interna y de alteración del orden público que puedan dar lugar a las declaraciones de estado de sitio, prevención o alarma (art. 54 Constitución de la Nación Argentina), sino a aquellos casos de menor cuantía, pacíficos o no, cuya reiteración o progresiva ampliación puedan desembocar u originar a la postre situaciones de la índole expresada (sic)”.v

En el armado del plan estaba involucrado en forma directa el presidente, Juan Domingo  Perón, por cuanto el mismo informe plantea que “las consultas que surgieran serán formuladas ante el Presidente de la Nación por escrito.”vi

Un tercer documento, fue girado al  Ministerio de Ejército, Marina, Aeronáutica, Dirección General de Gendarmería Nacional y Prefectura Nacional Marítima. El documento parece formar parte de la misma serie, al cierre del mismo figura la leyenda: “Este memorándum no debe circular siendo su receptor el responsable de su custodia.” En este documento aparecen los temas sobre los que los ministerios antes mencionados deben informar. En relación a las “situaciones anormales” pide que se informen medidas a tomar “en caso de conmoción interna, subversión, huelgas, etc., para asegurar que las fuerzas armadas se mantengan al margen de ellas pero dispuestas a actuar inmediatamente ante expresa orden del presidente de la Nación”. Al mismo tiempo, consciente de que involucrar las fuerzas armadas en la seguridad interna podía resultar conflictivo también solicita que se prevean “Medidas para consolidar la integridad moral de las Fuerzas Armadas y su cohesión en los casos mencionados en el párrafo anterior”vii

El Plan CONINTES también es mencionado por quien fuera el jefe de la Policía de Buenos Aires, José de la Huerta. Según su testimonio de diciembre de 1955, el Plan CONINTES se habría puesto en operación,  el 16 de junio de 1955 -día del fallido golpe de estado-. Añade que este Plan implicaba que la Policía se subordinara al comando militar.viii

En síntesis, el Plan CONINTES estaba proyectado desde, por lo menos, 1950-1951, y parece haber estado definido y listo a mediados de 1955. Más allá de la coincidencia del nombre, el plan CONINTES del peronismo coincide en su metodología (la participación de las Fuerzas Armadas en la represión interna) y finalidad (reprimir toda situación considerada subversiva, incluyendo huelgas, o cualquier otra alteración del orden público, aunque fuera de menor envergadura) con el que implementa Frondizi. De este modo, Perón les legaba a sus sucesores una poderosa arma de represión política.

Nobleza obliga

No en público, pero sí en privado, los militares que dirigieron después de 1955 la represión contra la clase obrera reconocieron al peronismo su rol como hacedor de la política represiva que ellos implementaban. De este modo, el coronel Hamilton Alberto Díaz, del Servicio de Informaciones del Ejército, se comporta como todo un caballero, al admitir los méritos de su adversario político –el peronismo-, en cuanto a disposiciones represivas se refiere. En 1961 Hamilton Alberto Díaz al dictar la conferencia secreta “Lucha contra el terrorismo”, afirmó:

“Dejando de lado la valoración eminentemente subjetiva sobre el empeño puesto por unos y otros en cumplir su cometido, queda inconmovible que los recaudos legales que posibilitaron neutralizar la campaña en cuestión, fueron proporcionados por la misma legislación protectora, sancionada por el peronismo cuando detentaba el poder.”ix

El mismo hilo conductor une la “legislación protectora” sancionada y ensayada por Perón y continuada por Frondizi, con las leyes y decretos represivos de Néstor y Cristina, ratificados y continuados por Macri. Eso, y no otra cosa, es la democracia burguesa. Quien no quiera verlo necesitará borrar u olvidar la historia.


Notas

iVer Kabat, Marina: “Perónleaks. Una relectura del peronismo a partir de sus documentos secretos, 1943-1955, Buenos Aires, Ediciones RyR, 2017, pp. 43- 50.

ii Ver: Kabat, Marina: “Torturadores peronistas”, en El Aromo, n° 89, 22/3/2016, https://bit.ly/2M6dla0

iii Mapelman, Valeria: Octubre Pilagá. Memoria y Archivois de la Masacre de La Bomba, Buenos Aires, Tren en movimiento, 2015.

ivArchivo General de la Nación (AGN), Fiscalía Nacional de Recuperación Patrimonial,(FNRP), com. 31, caja 21, expte 101693“Plan político. Año 1951” directiva particular para el ministerio de Defensa Nacional”, fs. 19.

vLeyenda Secreto Confidencial Personal ejemplar nº (14). Título: “Orientación respecto de las tareas a llevar a cabo para concretar el Plan de acción para el año político 1951/1952. Último del período 1946/1952”, AGN, FNRP, com. 31, caja 21, expte. 101693, fs. 22. Al fin del documento, leyenda: “este documento no debe circular siendo el destinatario del mismo el responsable de su custodia.”

viÍdem, fs. 24.

viiSE. El Sr. Ministro de Defensa Nacional. Leyenda “Secreto, confidencial, personal”. Al fin del documento leyenda: “este documento no debe circular siendo el destinatario del mismo el responsable de su custodia.” FNRP, com. 31, caja 21, expte. 101693, fs. 28 y 29. Cita textual a fs. 29.

viiiTestimonio de José de la Huerta, 22/12/1955, AGN, AI, FNRP, com. 47, caja 3, expte. 19, fs. 84 y 85. El testimonio de Huerta dice Plan CONINTEX, en vez de CONINTES. Su testimonio fue transcripto por personal público a partir de sus declaraciones orales. Por tanto, creemos plausible un error de tipeo en el nombre del plan.

ixEjército Argentino, Curso de guerra contra revolucionaria: “Lucha contra el terrorismo”, Conferencia pronunciada por el señor Teniente Coronel D. Hamilton Alberto Díaz, del Servicio de Informaciones del Ejército, en el curso de GUERRA CONTRA REVOLUCIONARIA dictado en la Escuela Superior de Guerra. 19/10/1961, Lucha Armada, nº 3. junio-julio-agosto de 2005.

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