Para pocos y pocas – Ricardo Maldonado

Imagen2-MaldonadoLas transformaciones en la “industria” del fútbol y la crisis de la AFA

La crisis de la AFA y el proyecto de la “Superliga” ponen de manifiesto el negociado capitalista que se encuentra detrás del fútbol y los intereses que allí se juegan en relación a los derechos de televisión y sponsoreo. Una situación en la que lo que menos importa es el deporte y los clúbes de fútbol

Ricardo Maldonado

Psicólogo – RyR


Quiero una liga muy competitiva, es muy feo mirar un partido desde Dubai y ver que no se llegue al arco”, expresó Maradona al salir de una frustrada reunión en la AFA. Pareciera que la crisis del fútbol profesional argentino se debiera a una impotencia ofensiva cuya culminación son las tres finales perdidas en forma consecutiva. Nada más lejos de la realidad. Aunque la AFA exhibiera en sus vitrinas los tres trofeos que se escaparon agónicamente, ese maquillaje no modificaría en nada la crisis estructural en que se encuentra. El fútbol profesional argentino es un organismo viejo y achacado que tiene en cuestión todas sus funciones.

En primer lugar hay cuestiones judiciales: por un lado la investigación sobre el destino de los pagos del Fútbol Para Todos, que involucra, entre otros, a los sucesivos jefes de gabinete del gobierno kirchnerista, causa que se enlaza con otra de mayor envergadura internacional, la que desde el año pasado llevó a los tribunales de estadounidenses a directivos de FIFA, CSF y de diversas empresas concesionarias de derechos de televisación y de marketing. Tanto una causa como otra tienen como eje no el fútbol, sino la comercialización de imágenes, la televisión. En eso acierta Maradona: en que ve los partidos desde Dubai. Eso es lo que puede orientarnos para entender lo que sucede en la AFA.

La transformación de una industria capitalista

Durante más de tres décadas la AFA fue conducida por Julio Grondona en base a los estatutos que oportunamente, desde el Ministerio de Bienestar Social, promoviera López Rega durante el gobierno de Perón. El estatuto híper presidencialista facilitaba mucho la permanencia indefinida en el cargo, pero los tres primeros presidentes duraron muy poco. Grondona fue el cuarto y se afincó en la calle Viamonte. Pero no fue su pericia lo que lo mantuvo ni su ausencia lo que desató la crisis sino todo lo contrario: la permanencia de Grondona se basó en las mismas fuerzas que ahora estallan en contradicciones.

En 1907 había una decena de ligas en Buenos Aires con unos 300 equipos. En 1910 la final de una de ellas atrajo a 500 espectadores y el partido Argentina-Uruguay en GEBA, de 1916, a 20.000. El juego se volvía espectáculo. En la medida que mejoraba el espectáculo se necesitaba infraestructura para esas multitudes. Se comenzó a cobrar entradas y a remunerar de alguna manera a las estrellas nacientes, en lo que se llamó el amateurismo marrón, preludio de la profesionalización definitiva en el año 1931.

Durante casi 60 años el fútbol fue espectáculo primordialmente presencial, sostenido por los espectadores que asistían al estadio. A diferencia del cine, su coetáneo internacionalizado, el fútbol era necesariamente nacional. En el caso argentino, más que nacional era local, el fútbol argentino era el fútbol del litoral, de Rosario a La Plata.

Fue recién en la década del 60 que los clubes comenzaron a competir por fuera de sus países. Durante dos décadas la competencia internacional avanzó tímidamente, pero en la década del 80 todo comenzó a cambiar. Junto con un proceso de disminución de los espectadores en los estadios (cuyo pico fue en la década del 50) se trasformó, utilizando nuevas posibilidades técnicas, en un espectáculo televisivo. Aparecieron entonces otros protagonistas: los derechos sobre las imágenes y los sponsors. El récord de asistentes a partidos en un mundial tiene 22 años, los 3,6 millones de personas que asistieron a todos los partidos del Mundial USA 94. Por el contrario las audiencias globales no dejan de crecer y en el mundial de Brasil los televidentes de la final superaron los mil millones.

Todos los medios audiovisuales permiten una expansión de la audiencia paralela a una concentración equivalente. Los derechos de televisión fueron la llave del predominio de Grondona en la AFA. Desde el primer contrato de exclusividad con TyC Sports en 1987, hasta el codificado del 96, cada crisis financiera de los clubes significaba un cambio en la modalidad de la televisación. En 2009 los clubes le debían adelantos a la AFA por cerca de $300.000.000 y a Agremiados (deudas impagas con jugadores) otros $40.000.000. Pero esta vez la crisis tuvo una salida particular. El gobierno acordó comprar los derechos y hacerse de un potente aparato de propaganda, salvando de paso a Grondona que siempre dependió de la administración discrecional de esos fondos. CFK llegó a comparar a los goles con los desaparecidos durante el idilio con Don Julio.

El negocio del fútbol ha cambiado en las últimas décadas. Se liberalizó la compra venta de jugadores entre los clubes con el fallo Bosman, de 1996,1 lo que permitió armar súper equipos que atrajeran la atención del espectador global, y mediante esas audiencias de millones ampliar la torta publicitaria. Pero eso sólo es posible para algunos clubes a nivel mundial. Porque al separar los derechos federativos de los derechos económicos, la posibilidad de un club de mantener su plantel depende de su capacidad económica. Para mantener un plantel competitivo cada club fija una cláusula de rescisión que le deben pagar para llevarse al jugador, e inmediatamente el jugador reclama una remuneración acorde a su “valuación”. Pocos clubes pueden sostener este esquema, y no sólo afecta a los clubes pequeños. En el año 2014 el Atlético de Madrid obtuvo el único campeonato de los últimos 12 años que no fue para el Barcelona o el Real Madrid. Al año siguiente, el Barcelona se llevó para su plantel al turco Arda Turam, una de las estrellas del equipo madridista. Los que generan dinero con sus espectáculos pueden generar cada vez más; el resto oficia de partenaires y de proveedores.

Según el Informe Deloite2 que analiza los ingresos de los principales clubes del mundo, tomando a los 20 principales en un lapso que va de la temporada 2004/2005 a la 2012/2013 las entradas representaron el 24,7%, la TV el 41,5% y la comercialización el 33,8%. Pero las proporciones varían en el tiempo. Las entradas que en la temporada inicial eran el 28,4% disminuyeron a 21,8%, la televisión pasó de 40,4% a 37,2% y la comercialización se elevó de 31, 2% a 41%. La capacidad de comercializar la imagen del club, sea directamente o por la vía de la televisación, explica casi el 80% de los ingresos de los 20 clubes más ricos del planeta.

Un estudio elaborado para la AFA por investigadores de la FCE de la UBA, La contribución del fútbol en la economía argentina,3 indica que de los ingresos, para el año 2013, el 48% corresponden a entradas y cuotas sociales, el 30% a derechos de TV, y el 22% a publicidad y sponsors. En Brasil estos porcentajes pasan a 28%, 47% y 25% y en Europa a 22%, 36% y 42%. Hay una relación directa entre el tamaño del mercado, la escala del espectáculo y la proporción de cada sector de ingresos.

Ninguno de los 30 clubes con mayores ingresos del 2013 estuvo por debajo de los 100 millones de euros, mientras que Boca Juniors trata de embolsar los 7,75 millones de dólares que entrega la Copa Libertadores, lo mismo que le paga como sponsor Nike, mientras gasta en dos incorporaciones recientes, Zuqui y Benedetto, US$ 8 millones. Todo esto está lejísimos de los 118 millones que Nike (que facturó en 2013 US$ 25.300 millones) paga por estar en la casaca del Barcelona.

Una pelea en la que lo que menos importa es la pelota

Quién y dónde son las preguntas que sólo pueden responder los dirigentes deportivos, y dado que no sólo las asociaciones sino los mismos clubes tienen funcionamientos muy poco democráticos y participativos, incluso para las decisiones importantes, la discrecionalidad de estos dirigentes es inmensa. Quién y dónde significa: ¿quién va a obtener los derechos de imagen, de sponsoreo, de lucrar con las imágenes deportivas? Y: ¿dónde se van a realizar los eventos, sobre todo los internacionales, los eventos globales que mueven mucho dinero a su alrededor? La compra de votos y el soborno para obtener derechos son los motivos que han llevado a la cárcel a empresarios como Burzaco y Jinkis y dirigentes como el presidente del Federación Ecuatoriana o algunos de la FIFA. Pero la justicia avanza penalizando, a veces, los hechos, no la causa que queda intacta: la discrecionalidad antidemocrática de los organismos deportivos que se trasmite hacia abajo en la modalidad caprichosa de distribución de los fondos.

Desde sus comienzos hubo una estrecha relación entre el espectáculo del fútbol y los políticos. Con sus particularidades, el primero provee de una base social y una proyección de la imagen a los segundos, que brindan sus relaciones con el Estado y otras soluciones económicas a los clubes. El emblema de esta relación es Mauricio Macri pero Aníbal Fernández (Quilmes), Barrionuevo (Chacarita) Moyano (Independiente) Galmarini (Tigre) y otros dirigentes menores, o sus punteros, pueblan las conducciones de los clubes del país. Un elemento indispensable de este nexo son los barra bravas.4 La llamada dirigencia tradicional de la AFA, el grondonismo, hoy sustentada en los clubes del ascenso y del interior, es la expresión de estos dirigentes cuyo poder reposa en los clubes. Hugo Moyano y su yerno, el “Chiqui” Tapia son sus cabezas más notorias. Y la “Superliga”, el otro conjunto de dirigentes,  no postula un campeonato como el de Europa, sino gestionar los derechos televisivos por fuera de la estructura orgánica de la AFA, o sea ninguneando todavía más si se quiere, a los clubes chicos y del resto del país.

Pero al no haber ningún proyecto viable para el fútbol argentino de conjunto, en el esquema mundial de este negocio, gran parte de los alineamientos son coyunturales, variables. El absurdo 38 a 38 con que terminó la conteo de los 75 votos para elegir presidente el año pasado, no debe ocultar que ambos candidatos estaban convencidos que ganaban por varios votos. El propio Angelici pasó de seguidor de Segura a apóstol de la Superliga.

La comisión normalizadora de la FIFA viene a proteger sus negocios, impedir una intromisión en sus asuntos (el estatuto de la FIFA prevé desafiliar a las  asociaciones que resuelvan sus asuntos… en la Justicia) y evitar el enajenamiento de los derechos televisivos, a tono con la lógica ya descrita de chantaje económico, prometiendo un aporte de dinero fresco.5 El gobierno ya no quiere deshacerse tan rápidamente del FPT sino desensillar hasta que aclare. Después de todo, lo sabe bien Mauricio: el fútbol no es una mala herramienta. Por lo tanto, si se ordenaran las cosas en la AFA, el monto que ésta percibe por FPT aumentaría de 1.840 a 2.400 millones anuales y se negociaría una deuda de los clubes con AFIP de 330 millones más.

La jueza Servini de Cubría, se encuentra tirando de un piolín que amenaza con no dejar a nadie afuera. En ningún caso la actuación de la justicia, de la FIFA, de “Ascenso Unido”, de “Superliga”, del gobierno, apunta a la democratización de los clubes y de la AFA. En ningún caso lo que está en juego es la organización del deporte en nuestro país. Aunque parezca una cuestión deportiva, lo que se está discutiendo en la AFA es un negocio en el que sobra gente, sobran clubes y jugadores. Bajo la lógica del capitalismo, el destino del fútbol es un Fútbol Para Pocos.

 

NOTAS

1 http://www.iusport.es/opinion/crespo96.htm

2 http://www.golyfútbol.com/blog/2014/03/23/que-los-hace-ricos-la-composicion-de-los-ingresos/

3 http://es.slideshare.net/EduardoNelsonGerman/afafce-informefinal060415

4 Las barras bravas no y la violencia, no tienen un origen cultural, no es la cultura del aguante como sostiene el sociólogo Alabarces, ni la declinación de las insignias paternas como plantea el psicoanalista Zabalza.

5Un blindaje de US$ 70.000.000 para la AFA. Del total 34.000 serán aportados por Adidas y el resto se repartirá entre FIFA, Conmebol y el Gobierno” La Nación 7 /7/2016

 

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