Otra vez: represión contra los “wichi” en Formosa

En la madrugada de miércoles, se sumó un hecho más en la larga escalada represiva que sufren los pobladores que se reconocen como wichi en Ingeniero Juárez, Formosa. Dos habitantes del Barrio 50 Viviendas fueron baleados por la policía provincial de Insfrán y otros cuatro fueron detenidos (dos de ellos, menores de edad, ya fueron liberados y los otros dos fueron trasladados a la Alcaldía de Las Lomitas). Uno de los heridos recibió un tiro en la rodilla y el otro en la espalda. Ninguno recibió atención médica. El hospital no envía ambulancias y los heridos no quieren salir del barrio por temor a quedar detenidos. Al igual que el Barrio Obrero, están cercados por las fuerzas represivas. En las esquinas de acceso hay grupos de entre 30 y 40 policías hostigando contantemente a su población. La militarización de la zona se acrecentó desde el último levantamiento de los habitantes de estos barrios que desde hace años viene luchando para garantizar condiciones mínimas de subsistencia: trabajo, acceso a la salud y agua potable. 
El supuesto disparador de este último hecho habría sido el intento de robo a un supermercado por uno de los jóvenes de la comunidad. No obstante, la violencia estatal abierta se remonta por lo menos desde hace 10 años, cuando los “wichí” tomaron el conjunto de viviendas sociales que da nombre al barrio, y que en principio estaban destinadas a personas de la capital provincial. El kirchnerismo desde entonces batalló sin pausa con todos los medios posibles -con el hostigamiento cotidiano y la represión a su población, el procesamiento de sus dirigentes, pero también impidiendo la instalación de los servicios básicos en el barrio- para no verse expropiado de la finalidad de sus políticas públicas: consolidar su clientela política. El nuevo intendente, el pejotista Nacif, continúa con los mismos métodos. Agustín Santillán, docente bilingüe y principal referente de la comunidad, este año estuvo, una vez más, preso seis meses, producto de una causa armada.
Como vimos en la represión en Río Negro que terminó con el asesinato de Rafael Nahuel, se trata aquí también de una de las fracciones más pauperizadas de la clase obrera argentina. La desocupación arrasa, los planes sociales son miserables y unos pocos obtienen algún subsidio encubierto bajo la forma de empleo estatal en el municipio. Su reivindicación étnica, lamentablemente, los aísla del resto de sus compañeros de clase. De hecho, la condición de docente de Santillán no provocó ningún pronunciamiento por parte de los gremios provinciales ante su detención arbitraria. Otra vez, es imperioso reunir a todos los luchadores de la región, bajo la forma que se reivindiquen, reunirlos junto a los obreros ocupados (estatales, rurales, docentes, entre otros) que sufren condiciones de miseria y están amenazados por la misma situación, discutir los problemas, elaborar un plan de lucha e implementarlo. Una Asamblea Regional de Trabajadores Ocupados y Desocupados.

 

Razón y Revolución

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *