Los pizarrones tienen oídos – Por Marina Kabat

821260El peronismo encara una batalla por las conciencias en la cual la escuela ocupa un rol central. Por eso, el cuerpo docente va a estar permanentemente bajo la lupa. Primero, se  implementó un riguroso control político sobre el ingreso a la docencia. Cuando esto no fue suficiente, Perón instaló una oficina de la CIDE en el Ministerio de Educación.

Marina Kabat (Grupo de Investigación de la Historia de la Clase Obrera Argentina-CEICS)

La educación en el peronismo clásico

El peronismo procura contener a la clase obrera dentro del marco institucional burgués. Esto requiere el desarrollo de una fuerte faceta represiva que no se manifiesta solo en la clausura de sindicatos y el encarcelamiento de dirigentes no cooptados, sino que opera también en el plano ideológico. El peronismo encara, por todos los medios posibles, una batalla por la conciencias. De ninguna manera se trata de una guerra limpia. No hay una contrastación abierta y democrática de ideas. Muy por el contrario, hay un férreo control de los medios de comunicación, por el cual se veda el acceso a la radio a los opositores, y se censuran los diarios nacionales, provinciales y hasta locales. En esta campaña por la construcción de hegemonía, la educación escolar ocupa un rol central. Por eso, el cuerpo docente va a estar permanentemente vigilado.

Si los maestros debían transformarse en vehículos activos del adoctrinamiento peronista, antes el cuerpo docente debía ser depurado. El primer ensayo general se produce en el período 1943-1945, cuando de la mano de la enseñanza religiosa se busca barrer con todos los profesores y maestros contrarios a esta nueva visión del mundo que buscaba imponerse en las escuelas. Desde el punto de vista de las autoridades educativas, que contaban con el apoyo de Perón, no servía de nada dictar algunas horas de religión si se mantenía en el resto del currículo y del plantel docente una ideología contraria a la iglesia. Se debía borrar todo rasgo de laicismo y liberalismo. Los docentes ateos, socialistas y judíos serían blancos de cesantías. Sin embargo, las autoridades militares carecieron de la fuerza para mantener sus posiciones y muchas medidas fueron revertidas.

Bajo el manto democrático de las presidencias peronistas se imponen medidas más autoritarias que en los años de gobierno militar. La profundización y consolidación en el tiempo de las medidas represivas requería un mayor consenso del que podían gozar los autores del golpe de junio de 1943. Este consenso se obtiene, aunque no sin resistencia, después de 1946.

Bajo el gobierno peronista se establecerá un riguroso sistema de control sobre el ingreso a la docencia, donde la afiliación partidaria pasa a ser un requisito ineludible. Por otro lado, mediante cesantías se depura el cuerpo docente. El principal gremio docente, primero ADA luego UDA, avala este sistema de ingreso y promueve la destitución de los docentes opositores. Cuando las cesantías se generalizan, encara una tibia defensa de los despedidos, en especial si se trata de maestros peronistas despedidos, al parecer por error. Pero, a diferencia de lo que ocurre en el 45, el gobierno no da marcha atrás. No revisa siquiera la cesantía de muchos docentes peronistas, acusados de ‘contreras’ por cuestionar alguna política particular, o por haberse opuesto a dirigentes políticos o gremiales locales.

Para detectar a los docentes indeseables se crea el Servicio de Enlace y coordinación del Ministerio de Educación, que trabajaba en colaboración con la CIDE para identificar los docentes contrarios a la “doctrina nacional”.

Ingreso a la docencia

Como en cualquier profesión, en la docencia los mecanismos de acceso al empleo, a las promociones y traslados resultan cuestiones clave dentro del ordenamiento legal de la actividad y hoy ocupan largas páginas del Estatuto Docente. Sin embargo, este marco regulatorio no existió bajo los primeros gobiernos peronistas. Si bien las labores docentes en la actividad privada fueron reglamentadas en 1947, los maestros públicos no gozaron de un estatuto hasta 1954. No respondió al proyecto presentado por el sindicato docente UDA, sino a un decreto. Su contenido defraudó a la docencia y generó mucho malestar en el gremio. A pesar de ello, UDA lo defendió. Según UDA, sus gestiones en favor del estatuto habían colocado a la entidad al borde de la ruptura con el gobierno, sumamente reacio a sancionarlo, por ello, más allá de su contenido había que celebrar la sanción del estatuto -no importaba cuáles fueran su contenidos y sus falencias- como un logro, como un antecedente perfectible.[1] Lo cierto era que el estatuto no establecía mecanismos claros y democráticos de acceso a la docencia o de promociones en su interior. Esto permitía que se produjeran nombramientos a dedo, por lo cual llegaron a proliferar los nombramientos de cargos docentes sin títulos.

La seccional chaqueña de UDA, por ejemplo, se quejaba por carta al secretario general de esta entidad, por los manejos existentes en la cobertura de cargos vacantes: “no existe el espíritu justiciero que debiera primar previo estudio de los antecedentes de los aspirantes. Por las suplencias que existen en la ciudad y sus alrededores, es una lucha sin tregua en la que triunfa, naturalmente, el mejor recomendado. Los colegas que llegan a esta Delegación solicitando nuestro apoyo se sienten defraudados ante nuestra inacción.” Prosigue: “nos limitamos a avalar fichas (fichas de afiliación al gremio y/o a la CGT y al partido peronista)” para que otros, “sin detenerse a estudiar los antecedentes de los aspirantes, los ubican haciendo primar su autoridad política dentro del ambiente. (…) Somos estatuas de piedra en todo lo que se realiza a nuestro alrededor”.[2]

Este sistema de recomendaciones no solo constituye un mecanismo de clientelismo político violatorio de los derechos laborales docentes. Su principal función es el contralor político sobre quienes ingresan a la docencia. El sistema estaba tan institucionalizado que el Ministerio de Educación confecciona una ficha preestablecida para tal trámite. La ficha requería completar datos personales del aspirante, su título y cargo al que aspira (hemos encontrado fichas con pedido de horas de secundario, cargos de maestras o directoras en escuela y hasta de una cátedra en la Facultad de Derecho). Al anverso de la ficha se lee:

“RESPONSABILIDAD DEL RECOMENDANTE

Por la presente asumo la responsabilidad sobre las condiciones del señor….

Mi recomendado reúne las cualidades exigidas por el Excmo. Señor Presidente de la Nación, General Juan Perón, en su circular pública del 17 de junio de 1946, con referencia a candidatos a ocupar cargos en la Administración Nacional. Es decir:

1° Compenetración con el gobierno a fin de que su labor no sea obstaculizadora;

2° Honestidad de conducta;

3° Capacidad técnica y de trabajo.

Conozco en todas sus consecuencias lo establecido en los Arts. 5° y 7° de dicha circular, que dice lo siguiente:

‘Art. 5° Las personas que garanticen a quienes hayan de cubrir las vacantes se responsabilizan de la actuación del empleado’

‘Art. 7° No se nombrará para ningún cargo ni empleo a personas que estén vinculadas a intereses ajenos a la Administración del Estado”

Firma del garante….”[3]

Las confirmaciones o traslados que tramitaba el gremio seguían, aunque de otra forma, este mismo criterio. Las planillas de pedido de confirmación de horas que tramitaba ADA (entidad antecedente a UDA) eran acompañadas siempre por el certificado de afiliación partido peronista, más una ficha completada por ADA con el concepto político, gremial y profesional del docente en cuestión. Por ejemplo, en una ficha avalada por ADA para la confirmación de horas se lee: concepto docente: “sobresaliente”, político: “es peronista de ley”, gremial: “muy buen elemento colabora con la agremiación.”[4]

Más aún la simple afiliación no bastaba para obtener nombramiento, pues se llegó a exigir un año de antigüedad en el partido. La delegación chaqueña de UDA se queja de que muchas maestras recién recibidas no contaban con dicha antigüedad, ya que esperan a cumplir 18 años para afiliarse.[5] Ante este reclamo, se exceptuó del requisito de antigüedad en el partido a las docentes que tomaran cargos en el interior de esta provincia, no así en la Capital.

El despacho de la CIDE en el Ministerio de Educación

El control sobre todas las esferas del sistema educativo y sus trabajadores, se acrecentó en forma marcada durante el segundo gobierno peronista. Bajo la gestión de Méndez de San Martin, se impusieron los textos escolares peronistas, aquellos donde se leía la leyenda “Evita me ama, mi mamá me mima”. La razón de mi vida fue libro de lectura obligatorio. Pero de nada servían los manuales si los docentes no estaban dispuestos a utilizarlos. Era menester ajustar tuercas dentro del cuerpo docente.

Mario Walter Pereyra, asistente y hombre de confianza de Uriondo –jefe de la CIDE- relata que al exigirle la renuncia a Ivanisevich, Perón llama a Uriondo y le pide “un oficial de informaciones de confianza para ‘destruir las mafias y trenzas que existían hace 80 años en Ministerio de Instrucción Pública’”. Uriondo propone al capitán Carlos Alberto Palacios, quien es nombrado como adscripto de presidencia en Ministerio de Educación.[6]

Dos documentos secretos del Ministerio de Educación dan cuenta del trabajo de inteligencia sobre los docentes y las funciones que el personal de la CIDE tenía asignadas. El documento secreto “Plan básico de las informaciones necesarias en el Ministerio de Educación para alcanzar los objetivos establecidos en el II° Plan quinquenal” prueba que el control ideológico sobre los docentes es un objetivo explícito de las autoridades. El plan se encuentra dividido entre rama administrativa, docente y cultura. Respecto a la rama docente enumera las siguientes informaciones a recabarse:

“Programas de estudio:

“a. ¿Se ajustan los programas, coordinadamente en todas las materias y ramas de la enseñanza, a los objetivos fundamentales que persiguen la doctrina nacional y el Segundo Plan quinquenal?

  1. ¿Cuando así fuere, se aplican esos programas sin deformaciones maliciosas desde las cátedra?
  2. ¿Cuáles son los docentes que, tendenciosamente, se apartan de los principios establecidos en los planes de estudios?”

Cuerpo docente:

  1. ¿Cuál es el personal docente que profesa doctrinas espirituales o políticas adversas a la doctrina nacional y, por ende, a los objetivos del II Plan quinquenal?
  2. ¿Cuál es el personal que sin haberse podido individualizar aun como contrario a aquella doctrina, se desempeña, no obstante, al margen de sus premisas y, por tanto, de los objetivos fijados en el II Plan quinquenal?

Gremios:

  1. ¿Qué asociaciones gremiales agrupan al personal docente, en todas sus ramas?
  2. ¿Quiénes son sus dirigentes y cuál es su posición intelectual, espiritual, moral y política”
  3. ¿Qué cuestiones gremiales tienen pendientes?”[7]

Respecto de la enseñanza universitaria, se pregunta: ¿además de formar en la carrera específica, se forma el carácter dentro de la ortodoxia de la doctrina nacional justicialista? Sobre las asociaciones estudiantiles, indica que es necesario conocer qué asociaciones estudiantiles agrupan al alumnado, cuál es su posición “ideológica, espiritual y política” y, además, “¿quiénes son los dirigentes y afiliados, en las adversas a la doctrina nacional (si es que la hubiere)? ¿Qué cuestiones agitan al estudiantado? ¿Quiénes promueven esas cuestiones? ¿A quién o a quiénes beneficia o interesa ese planteo?” [8]

El documento aclara que con el listado precedente no se ha agota el tema, solo se enumeran las informaciones básicas con las que deben contar las autoridades del Ministerio de Educación para cumplir con los objetivos del Segundo Plan Quinquenal, para lo que se debe tener en cuenta que el objetivo principal perseguido en el área de educación es “realizar la formación moral, intelectual y física del Pueblo sobre la base de los principios básicos de la DOCTRINA NACIONAL PERONISTA”. Y para lograr ese propósito resulta primordial contemplar los siguientes factores:

“a. Planes de estudio.

  1. Forma en que se aplican los mismos
  2. Rectitud integral del personal humano que se ocupa de su aplicación
  3. Preparación de la receptividad del material humano al que se dirigen
  4. Causas, especialmente ideológicas y gremiales, que atenten contra el desarrollo normal a que se anhela.”[9]

Un segundo documento, nos sumerge en la forma en que esta información era obtenida. El documento se titula “Servicio de enlace y coordinación.” Se trata del reglamento administrativo del servicio de información del Ministerio de Educación:

“El servicio de enlace y coordinación del Ministerio de Educación, de carácter estrictamente secreto, depende en forma directa de S. Excia. el Sr. Ministro de Educación, relacionándose por medio de Coordinación de Informaciones del Estado, con los demás organismos nacionales existentes, a fin de obtener las bases informativas para la mejor ilustración de su Excelencia y demás dependencias del Ministerio que la solicitan.”[10]

El documento por momentos está redactado en tiempo futuro, lo que daría lugar a dudas respecto a si efectivamente el mismo se constituyó. Sin embargo, contamos con otras fuentes que mencionan las actuaciones de este servicio de enlace. Por ejemplo, a una docente que quería apelar su cesantía se le informa que debía presentar certificados policiales  gestionados en el servicio de enlace del Ministerio de Educación.[11]

Las distintas oficinas de este Servicio eran jefatura, subjefatura, despacho general, mesa de entrada y salida –fichero-, legajos y archivo, oficina técnica, servicio de información. A su vez, el servicio de información contaba con las siguientes oficinas: informantes, enlaces, oficina G, prensa, servicio externo con investigaciones, vigilancias y comisiones al interior. El documento enumera las funciones de cada una de ellas.

La Jefatura, dependería directamente del Ministro y dispondría de las averiguaciones que considerara necesarias a partir de los informes secretos de la CIDE. Por medio del servicio “I” tendría todos los empleados necesarios para hacer esas investigaciones. La subjefatura controlaba todas las oficinas de organismo a excepción de la Oficina “I”

La finalidad fundamental del servicio de informaciones sería proporcionar al Ministro una base informativa integral. Estrictamente secreto, debía hacer uso de “enlaces” e “informantes”. Para la selección de informantes recomienda elegir a aquellos que se proponen por patriotismo y no por mero interés. La persona que seleccionaba un informante sería responsable por el mismo.

El jefe del servicio por medio de enlaces recibe los partes secretos o confidenciales de la CIDE y los pasa a la oficina G para la elaboración de partes de “gremiales” o de “educación” destinados al Ministro, también fiscaliza la oficina donde se hacen aquellos y donde se debe llevar un fichero gremial. La oficina G, a cargo de un dependiente responde directamente al jefe de servicio I, recibe los partes confidenciales o secretos de la CIDE. Elabora un boletín informativo para el Ministro, lleva archivos y fichas correspondientes. Por su parte, la Oficina de prensa a cargo de dependiente que responde a jefe de servicio “I”, lee en los diarios lo relativo a educación e informa al jefe de servicio.

Bajo el título “Funciones del servicio I” se detallan los datos que este debía procurar, organizados según las distintas ramas. Sigue en forma fiel los lineamientos del “Plan básico” ya citado, algunos de cuyos fragmentos repite textualmente.[12]

El servicio I debe, además, “conocer al personal dependiente del Ministerio, que con sus actuaciones públicas o privadas comprometen, perjudican o desprestigian a la rama Ministerial y aquellos que la prestigian con su moral, lealtad y capacidad.” En función de esto se establece también como una tarea del servicio “I” recabar información sobre: “propaganda y actividades adversas al gobierno de la Nación”, “difamadores”, “círculos políticos”, “deslealtad o traición”, “deshonestidad”, “inmoralidad”, “incapacidad”, “ambiciones desmedidas”, “egoísmos”, “negociados”, las personas que tienen gastos superiores a sus ingresos conocidos, las que beben juegan o frecuentan mujeres, las que hayan estado implicadas en hechos delictivos aunque los mismos no fueran probados, “los que manifiesten pública o reservadamente su simpatía a círculos o personas contrarias al gobierno” y “los que exteriorizan disconformidad con órdenes emanadas de la superioridad”.”[13]

En la segunda parte de este informe, veremos los partes de inteligencia sobre el personal docente de distintas escuelas y colegios y su consecuencia inmediata, el proceso de cesantías masivas. Cesantías que comienzan por los ‘contreras’, pero que se expanden hasta afectar a docentes peronistas. Siguiendo casi textualmente las directrices del Servicio de enlace y coordinación, fueron expulsados maestros que sin ser “contreras” no se manifestaban y actuaban en todo de acuerdo a la Doctrina Nacional, o aquellos que expresaron disconformidad con directrices superiores. Si John William Cooke, en vez de diputado hubiera sido un simple maestro, quizás no hubiera tenido la suerte de conservar su puesto.

Notas

[1]Según la UDA El estatuto “Fue un triunfo del organización pese a todo lo que se dijo”. “Naturalmente, como en la elaboración de dicho estatuto no se consultó a la parte gremial el mismo adolecía de fallas que provocó descontento entre la masa de afiliados”. UDA, “Seis meses de acción gremial”. “Reservado”, julio de 1955 hoja 1 y dos, en AGN, AI, Fiscalía de Recuperación Patrimonial (en adelante, Fiscalía…), com. 20, caja 1, expte. 23965. Un docente y abogado mucho más crítico del gremio, sostiene en forma enfática que el Estatuto sancionado es malo, que UDA tenía una propuesta y que el poder ejecutivo sacó otra completamente distinto. A su juicio, se burlaron los legítimos anhelos de la agremiación. Ídem, fs. 284.

[2]Resistencia, 21/4/54, carta al sr. Srio. Gral. de UDA, José Nuñez, AGN. AI. Fiscalía, com. n° 20, caja 1, expte. 23965, 2° cuerpo, fs. 247/248.

[3]AGN. AI Fiscalía, com. n° 7, caja 3, expte. 105029, fs. 293.

[4]AGN. AI, Fiscalía…, com. 20, caja 1, expte. 23965, fs. 108. Más ejemplos a fs. 103-109.

[5]UDA, delegación de Pte. Perón (Chaco), carta al sr gobernador de la pcia., , 25/3/ 54, AGN, AI, Fiscalía, com 20. Expte. 23965, segundo cuerpo, fs. 249.

[6]Entrevista a Mario Walter Pereyra, personal de la CIDE, 23/12/55, AGN, AI, Fiscalía…com. 47, caja 1, n° de archivo 4, fs. 19.

[7]S. A. Plan básico de las informaciones necesarias en el Ministerio de Educación para alcanzar los objetivos establecidos en el II° Plan quinquenal, s. f. Documento conservado en: AGN, AI, Fiscalía…, com. n° 20, caja 2, expte. 108044, fs. 2.

[8]Ídem, fs. 3 y 4.

[9]Idem fs. 5.

[10]S. A. “Reglamento de Enlace y coordinación”, s.f. Documento conservado en: AGN. AI. Fiscalía…, comisión n° 20, caja 2, expte. 108043, p. 1.

[11]AGN, AI, Fiscalía, Com. 20, expte. 23965, 2° cuerpo, fs. 261.

[12]S. A: “Reglamento.., op. cit. pp. 15 y 16.

[13]Ídem, p. 17 y 18,

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