Las patas de la mentira. La comida, 25% más cara que lo informado por el Indec

Por Roxana Telechea – En enero del 2007, el gobierno intervino el INDEC y nombró a Beatriz Paglieri como directora del Índice de Precios al Consumidor. Al compás de este traspaso de mando, se implementaron cambios metodológicos sin los debidos recaudos estadísticos convencionales. Se impusieron formas distintas de recolección de la información que evidencian la manipulación del índice. Los resultados muestran su incapacidad para constituirse en un patrón de medida que permita observar el nivel de pobreza y la inflación real. Podemos señalar algunas de estas manipulaciones: con respecto al trabajo de campo, existieron cambios arbitrarios en la forma de recolección de la información (a los encuestadores se los instruyó para relevar los precios fijados por la Secretaría de Comercio y para relevar los productos más baratos, en lugar de los más vendidos); en la forma de observar los datos (por ejemplo, en lugar de seguir relevando la información en la muestra de establecimientos hoteleros, se relevaron los precios de los hoteles que habían acordado precios con la Secretaría de Turismo de la Nación; en el caso del rubro “salud”, se registró en diciembre el aumento autorizado del 2%, cuando el aumento real llegó al 22%); y se realizaron cambios “sobre la marcha” luego de relevados algunos precios (se argumentó que los precios de algunas verduras, por ejemplo, lechuga y acelga, estaban afectados por razones climáticas, por lo tanto no se debían tener en cuenta).1

Desde el OME iniciamos una investigación que nos permita comprobar el costo de vida de una familia obrera. La primera actividad fue contrastar los datos que nos brinda el INDEC, a través de la Canasta de Alimentos, con una encuesta propia. Con ese fi n recorrimos supermercados y registramos las tres marcas más baratas que encontramos en cada local, procedimiento que realiza actualmente el INDEC.2 Nuestro relevamiento arrojó que la canasta para el adulto se encuentra en un promedio de $172,19, cuando se informó oficialmente en mayo una CBA de $138,59. Es decir, los precios que comunicó el INDEC se encuentran casi un 25% por debajo de la realidad. Como se ve en la nota “Todavía seguimos perdiendo”, los datos oficiales nos indican que los salarios se retrasaron con respecto al precio de alimentos. Con estos datos válidos para el mes de junio, vemos que la situación es aún peor. A medida que avance la investigación, podremos dar con más detalle los valores reales de la inflación en la Argentina.


Notas

1La denuncia completa sobre las manipulaciones del Indec puede leerse en boca de sus trabajadores en: http://www.indecdepie.blogspot.com
2El relevamiento fue realizado por Cristian Murúa, Nicolás Andrades, Hernán Escudero y Mariela Galicer

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