La rentabilidad de la soja post 125 – Por Guillermo Cadenazzi

en El Aromo n° 44

La rentabilidad de la soja post 125. Análisis de los costos y ganancias en la zona más fértil

Guillermo Cadenazzi

Observatorio Marxista de Estadística – CEICS

A lo largo del conflicto agrario se mantuvieron numerosas discusiones en los medios periodísticos y espe- cializados acerca de la rentabilidad de los productores agropecuarios. El “campo” se mantuvo en silencio al respecto, o lo sumo protestaba por el aumento de los insumos, sin esbozar ninguna prueba o estudio sobre la cuestión de la rentabilidad. Veremos el porqué de dicha actitud y enten- deremos la magnitud de las razones del festejo post voto de Cobos. En este artículo, nos proponemos deter- minar cuál fue finalmente la renta- bilidad real de la soja para la cam- paña 2007/08, sembrada en octubre de 2007 y cosechada en marzo/abril, pero en su mayor parte vendida a fi- nes de julio de 2008, una vez deroga- das las retenciones móviles.

Al momento de la siembra, en oc- tubre de 2007, el precio1 promedio mensual de la soja en Rosario era de

$802,35 por tonelada. En julio de 2008, el precio promedio de los 20 días previos a la votación del senado fue de $897,43 por tonelada, es decir, mayor al de la siembra a pesar de las retenciones móviles. Una vez resuelto el conflicto a favor del campo,para los últimos 10 días de julio, el precio pro- medio fue de $939,70 la tonelada.

En este sentido, queda demostrado que lo que posibilitó seguir aumen-

tando las ganancias a pesar del au- mento de retenciones y de costos fue el importante aumento del precio internacional de la soja, que se viene registrando desde  hace  varios años y que explotó desde mediados de 2007. El promedio del precio FOB para el primer semestre de 2007 fue de 276U$S por tonelada. A partir de ahí, comenzó a subir ininterrumpi- damente: 290U$S en julio, 350U$S en septiembre, 404U$S en noviem- bre llegando a 472 en enero de 2008, 514U$S en marzo y 548U$S en ju- lio. Frente a estos números queda claro que por más aumento de re- tenciones que el gobierno impusie- ra, las ganancias de los productores se mantuvieron en alza durante todo el conflicto.

Si comparamos los precios mencio- nados con los precios de cada año desde la devaluación, la diferencia es muy grande.En el 2002 el precio pro- medio anual fue de 190U$S la tone- lada, 222 y 220 en 2003 y 2004 res-

pectivamente, 241  en  2005, 228 en

2006 y 280 en 2007, mientras que el promedio para lo que va del 2008 es de 501U$S por tonelada,el doble que el período 2002-2007. Por último, previo a la derogación de las retencio- nes, la Secretaría de Agricultura rea- lizó el mismo cálculo pero sobre los precios que recibe el productor (con- siderando las retenciones) y a precios constantes (tomando en cuenta la in- flación y las variaciones en el tipo de cambio), demostrando que el  precio

promedio de 2008 es el mejor desde la devaluación. Se ubica en $1.021 la tonelada, ampliamente superior a los

$646,7 del 2007, y a todos los años anteriores: $655,6 en 2006, $660,7 en 2005, $831,0 en 2004, $812,0 en

2003 y en 2002 de $848,8, siempre a valores constantes.2

La única oposición que puede haber a estas cifras, esbozada en varias oca- siones por los productores,consiste en el aumento de los costos, que muchas veces se destacó como un freno a la rentabilidad, que sumado a las reten- ciones, habrían mermado la misma, afectando no sólo la renta de la tierra sino también la ganancia normal de las explotaciones.

Pero un análisis más profundo nos muestra que si bien la mayor parte de los insumos aumentaron, su aumento así como la incidencia del mismo en la totalidad de los costos de produc- ción, se vio ampliamente compensa- da por el aumento del precio.

Según el insumo que se tome como referencia, el aumento de los mis- mos del 2007 al 2008 puede variar del 104% en el caso del glifosato3 a un 0% en el caso del insecticida Decis o un 22,5% para el herbicida 2 4 D. Asimismo,según el planteo producti- vo que se realice, la incidencia de cada insumo varía en los costos de produc- ción. En el planteo propuesto por la revista especializada Márgenes Agro- pecuarios para la zona núcleo, el glifo- sato representa entre un 7 y un 9% de los costos totales.4

En este punto, es importante aclarar que resulta difícil avanzar en alguna conclusión general en cuanto al aná- lisis de los costos y la rentabilidad de la producción sojera en el agro ar- gentino. En primer lugar, es impor- tante tener en cuenta las cuestiones de tamaño, ubicación geográfica y planteo productivo de cada explota- ción, que impiden avanzar en con- clusiones generales. Por otro lado, nos encontramos con varias dificul- tades planteadas por los datos dispo- nibles sobre rentabilidad y costos de producción.

Varios trabajos especializados en el tema de costos y márgenes destacan la arbitrariedad e insuficiencia de los datos publicados. Los márgenes pu- blicados tanto por revistas de divul- gación agropecuaria, así  como  por el INTA, los clasifican según el pro- ducto, la zona de producción y las cantidades producidas (rendimien- to obtenido) de acuerdo a un plan- teo productivo dado. También exis- ten análisis que incluyen el Margen Bruto teniendo en  cuenta  el  tipo de tenencia de la tierra, es decir, in- cluyendo el porcentaje de pago del arrendamiento. Sin embargo, supo- nen el tipo y cantidad de superficie explotada, la mano de obra empleada, determinado equipamiento agrícola y determinado manejo productivo que no se explicita y que puede diferir en gran medida del margen real del pro- ductor agropecuario.5

Pero  a pesar de todos sus  inconvenientes, lo datos presentados permi- ten avanzar en una estimación de la rentabilidad, que si bien puede variar en determinados casos, indica una tendencia de la misma. Tendencia que en este caso marca claramente un aumento de la rentabilidad de los productores de soja, tanto en el pe- ríodo de vigencia de las retenciones móviles, como obviamente luego de su reducción.

Notas

1Todos los precios son precios de pizarra de la Bolsa de Cereales de Rosario, es de- cir, ya descontados los gastos de exporta- ción y las retenciones correspondientes a cada fecha.

2Página 12, 14/07/08

3Vale aclarar que el precio actual del gli- fosato se encuentra  aun  por  debajo de su precio promedio en la década del ´90, ya que a fines de la misma se registró un fuerte descenso en su precio por la cadu- cidad de las patentes y la liberalización de su fabricación.

4Revista Márgenes Agropecuarios, varios números; y análisis de márgenes brutos de la Estación Experimental del INTA Pergamino, disponibles en versión digital en http://www.inta.gov.ar/pergamino/in- vestiga/grupos/economia/mercaycomerc/ merc_com.htm

5Villanova, I. y Justo, S: El tratamiento de los costos según las disciplinas intervinientes. El caso de los costos agropecuarios. Instituto de Economía y Sociedad – INTA. Docu- mento de Trabajo Nº 27, Buenos Aires, Agosto de 2003.

 

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