Korea y Estados Unidos

A pesar de no haber participado en la muestra central del Felco, el documental Friend or Foe (Amigo o Enemigo) del Labor News Production (organización que desarrolla un amplio trabajo en el joven movimiento obrero coreano desde 1989) fue quizás lo mejor de la muestra. Durante dos horas relata (con el ritmo narrativo de una buena película de suspenso) los 500 días de huelga de los obreros telefónicos contratados en Korean Telecom, hace dos años. La aplicación de la flexibilidad laboral en Corea como salida burguesa a la crisis de los “tigres asiáticos”, generó olas de despidos y trabajo basura. Los
telefónicos “no regulares” (virtuales desocupados) decidieron enfrentar esa situación utilizando en poco más de un año prácticamente todas las formas y medios de lucha que el proletariado inventó en 300 años: organización de un sindicato propio, acampes, volanteadas, cortes de calles y puentes, piquetes en las sedes de Telecom, marchas de agitación por todo el país, toma del edificio central de la compañía, intervenciones mediáticas en el Parlamento, enfrentamiento con las fuerzas represivas, recitales, y un largo etcétera. Resultado: nada o casi. Ante la falta de apoyo del conjunto de los obreros ocupados de la rama y del resto de la economía coreana, la empresa y el gobierno doblegaron la combatividad de los contratados obligándolos a volver al trabajo en iguales o peores condiciones que antes, en especial, el desmantelamiento del gremio.
El documental resalta la importancia de la experiencia realizada. Porque, más allá de la derrota, el problema que originó la huelga se mantiene. Por eso se relata en detalle cada uno de los pasos seguidos por los compañeros, las negociaciones con la patronal, el contenido y el método de los debates ante cada momento de la lucha, incluso las opiniones y vivencias individuales de los protagonistas. Es por lo tanto un material que permite sacar conclusiones de esa experiencia. La más importante está en el título: ¿cómo interpretar la participación de la central obrera progresista coreana: amigos o enemigos? Las dos horas de butaca demuestran que las promesas retóricas no sirven para ganar ninguna lucha.

Son años…

El Aromo entrevistó a los dos compañeros más promocionados por el Ojo Obrero: Steve Zeltzer del Labor video Projet, organizador del exitoso Labor Fest de San Francisco y J. M. Kim, del mencionado Labor News Production. Ambos son organizadores de los festivales de cine obrero más conocidos internacionalmente. Su presencia en el Felco está relacionada a la intención de ambos de apoyar la construcción de una red internacional de medios de comunicación que vincule todas las luchas obreras. En la entrevista coincidieron en la enorme potencialidad de las herramientas audiovisuales en la política revolucionaria. Sus colectivos trabajan desde los años ’80 en la propaganda de luchas sindicales, en la educación de los obreros para la utilización de las tecnologías comunicacionales y en la agitación del internacionalismo. La más interesante es la experiencia de Steve. Militante trotskista desde las luchas universitarias norteamericanas en los años sesenta, su preocupación por la utilización de los medios en la construcción de la conciencia socialista organizada, le deparó incluso su expulsión del grupo trotskista al que pertenecía, bajo la acusación de pretender sustituir al partido por una red de medios de comunicación. Su obstinación lo llevó a contar, luego de casi veinte años de trabajo, con una red de pro gramas de televisión y radio oficiales y de cable en todo EE. UU.. Los programas se dedican a difundir información sobre el estado de las luchas obreras en el mundo, buscando romper la ignorancia y desinformación.

La experiencia llama a la reflexión contra el anti-intelectualismo dominante en buena parte de la izquierda argentina. Su experiencia con los medios de difusión masivos hace que uno recuerde la importancia clave atribuida por Lenin, en los comienzos de la organización revo lucionaria, a la construcción de periódicos obreros (los andamios del partido según el ¿Qué hacer?). La concreción del plan de acción común propuesto a los realizadores, comunica dores y artistas latinoamericanos será una inte resante forma de ahondar en estas experiencias y continuar el debate. Como es costumbre, El
Aromo se hará eco de los avances en ese sentido.

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