Entre Ríos: Paritaria de Viviendas, ese gran olvidado

Por Juan Schroeder

Año a año vemos como miles de personas deben abandonar los hogares que le costaron años de trabajo construir producto de inundaciones, crecidas de ríos, etc. Año a año vemos como cientos de escuelas se inundan en la provincia o sirven de refugio para los inundados. Año a año vemos como el Estado barre bajo la alfombra el problema de fondo de las inundaciones y crecidas: el acceso a la vivienda. Un estudio realizado por el Centro de Estudios e Investigación en Ciencias Sociales (CEICS) calcula que 6 millones de personas en el país viven en zonas inundables.1 Este número representa entre el 12% y el 16% de la población de Argentina. Si tomamos los últimos 8 años vemos que la historia se repite, en el caso de nuestra provincia, en 2009, una de las peores inundaciones de la historia junto con la de 2015, 5.000 personas debieron abandonar sus hogares por la crecida del Río Uruguay2, en 2015 fue el doble la cantidad de personas afectadas por las crecidas.3 Hoy, son más de 2.000 los evacuados por las inundaciones producto de las lluvias incesantes en el Litoral. Miles de trabajadores pierden todo, eso que tantos les costó conseguir. Y lo pierden por causas evitables porque las inundaciones pueden prevenirse. En el caso de nuestra provincia, bastaría con un plan de vivienda que relocalizara a la población que vive en zonas inundables. Nadie elige perder todo cada vez que una lluvia fuerte golpe a la provincia. La población que habita en zonas inundables lo hace porque no tiene alternativa: la especulación inmobiliaria infla el precio de la tierra, los planes de vivienda se erigen en zonas alejadas de la ciudad sin los servicios básicos o cerca de zonas industriales (frigoríficos, por ejemplo).

Los trabajadores de la educación entrerriana, en el año 2012, lograron, no sin lucha algo histórico: la firma de la primera paritaria de vivienda. El gobierno se comprometió a construir mil casas destinadas a mil familias de trabajadores de la educación que no tenían un techo propio. En ese momento, la Asociación del Magisterio de Entre Ríos (AGMER), realizó un relevamiento provincial con el objetivo de determinar las necesidades de vivienda de los docentes. Producto de ese relevamiento se acordó en paritarias construir 1.000 viviendas en distintas ciudades. Pero hoy, muchas obras están paradas por falta de fondos, sumado a esto, el IAPV comunicó al AGMER que se culminarán las obras pautadas, pero no se darán más créditos para viviendas.4 Pasaron 4 años de dicho relevamiento y hoy somos miles los docentes que ingresamos al sistema, por lo que es necesario que el relevamiento y las paritarias de vivienda se abran cada año, como sucede con las de salario. Al 2014, último dato disponible, hay 16.642 estudiantes en carreras de formación docente sólo en Institutos Superiores. El problema de la vivienda docente no hará más que agravarse en los próximos años. Por eso, el sindicato debe tomar el problema habitacional en sus manos en forma urgente y reclamar un nuevo censo y reapertura de las paritarias.

Hoy, que la provincia sufre una de las peores inundaciones de los últimos años, con miles de evacuados, miles de familias afectadas, años de sacrificios tirados a la basura, es necesario que el Estado se proponga solucionar el problema de fondo, el de la vivienda de los docentes y de todos los trabajadores. Cada vez que llueve vemos como las escuelas entrerrianas sufren las mismas consecuencias que nuestras viviendas: se destruyen. Tomemos el caso de la emblemática Escuela Normal de Concepción del Uruguay. El Estado entrerriano gastó millones de pesos para “ponerla en valor” y 4 años después de las obras cada vez que llueve hay filtraciones. El agua escurre sobre los tableros eléctricos convirtiendo el edificio en un Cromañon en potencia. Es común trabajar en escuelas donde las lluvias hacen estragos, es difícil llegar a las mismas, goteras y riesgos de derrumbes, a la orden del día afectando la salud de docentes y alumnos. Los ejemplos se multiplican. En las escuelas del norte de la provincia, durante varias semanas no se dictaron clases porque los docentes y estudiantes no podían llegar a las escuelas debido a las inundaciones. Pero el Consejo General de Educación recién suspendió las clases varios días después,5 cuando la situación ya no daba para más exponiendo la vida de docentes y de alumnos. La magnitud de ejemplos se multiplica si pensamos que en los departamentos más afectos en estas últimas inundaciones (Nogoyá y La Paz) hay 266 unidades educativas6, si sumamos otros departamentos afectados como Concordia, Federación, Federal y Feliciano tenemos otras 376 unidades educativas entre primarias y secundarias posiblemente muy afectadas por el agua. Solo en Colón, las inundaciones afectaron a 4.000 alumnos que concurren a seis instituciones. El problema adquiere una dimensión enorme pero nuestro sindicato pareciera no advertirlo. A fines de 2015 AGMER solo se preocupó por recordar, por ejemplo en Nogoyá, que los directivos podían suspender actividades cuando no estuvieran brindadas las condiciones e invitó a los docentes (quienes posiblemente tuvieran sus hogares inundados) a cumplir horario en la escuela más cercana a su domicilio (acogerse al artículo 5 Inc. J).7

Por ello, creemos que es necesario que el Estado realice un relevamiento entre todos los trabajadores de la educación para tener una real dimensión de la situación en la provincia y determinar cómo vivimos los docentes, en qué condiciones se encuentran los edificios donde trabajamos, cómo se llega a los mismos, etc. Es fundamental tener estadísticas claras para poder abordar de forma real el problema, no se puede intervenir sobre una realidad que no se conoce. Asimismo, es imprescindible entender que el problema de la vivienda es un problema histórico que afecta a los trabajadores, quienes vivimos donde y en las condiciones que podemos, mientras de vez en cuando nos tiran unas migajas con las que nos conformamos algunos años hasta que el problema se vuelve a presentar en alguna de sus múltiples variantes.

 

-Reapertura inmediata de la paritarias de viviendas.

Por un Censo de Vivienda de docentes que contemple las necesidades actuales y las de los futuros egresados de carreras docentes.

-Relocalización de escuelas en zonas inundables.

-Que el Estado disponga los medios para garantizar el traslado de alumnos y docentes a las escuelas relocalizadas.

 

1http://m.diariopopular.com.ar/notas/255414-seis-millones-personas-residen-zonas-inundables

2http://www.infobae.com/2009/11/26/486516-entre-rios-la-crecida-del-rio-uruguay-hay-casi-5000-evacuados

3http://www.perfil.com/politica/Indundaciones-ya-hay-10-mil-evacuados-en-Entre-Ros-20151224-0006.html

4http://agmer.org.ar/index/18648-viviendas-docentes-se-avanzara-con-las-obras-en-marcha-pero-nacion-no-tiene-nuevos-cupos-habilitados-para-entre-rios/

5http://www.elonce.com/secciones/politicas/457452-suspenden-las-clases-en-cuatro-departamentos-afectados-por-las-lluvias.htm

6El dato de unidades educativas no es equivalente a edificios. En un edificio puede funcionar más de una unidad educativa.

7http://goo.gl/atSCTE

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